<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757</id><updated>2011-08-22T18:41:59.191-03:00</updated><title type='text'>los pinguinos I</title><subtitle type='html'>Autonomía para, reflexionar y perfilar, paso a paso, aprendiendo a aprender, articulados a otros y otras, escuchando con paciencia, percibir angustias deseos y necesidades. En el devenir por gobernar obedeciendo, no a las verdades revelados, no al dogma sagrado.Caminamos preguntando, sin rencor sin fantasmas, ni fanatismos, nos resistimos a los monstruos y nos revelamos cuando avasallan la dignidad y la libertad la justicia, la fraternidad, la solidaridad, la reciprocidad y la diversidad.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>15</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-113313385966437746</id><published>2005-11-27T20:21:00.000-03:00</published><updated>2007-01-27T21:55:11.460-03:00</updated><title type='text'>Edgar Morin, complejidad y sujeto humano</title><content type='html'>Hacer clip arriba en recuadro: Edgar Morin, complejidad y sujeto humano.
Tesis Doctoral de Mario Soto González, Universidad de Vallalodid&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-113313385966437746?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/35726842214793940722202/007322.pdf' title='Edgar Morin, complejidad y sujeto humano'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/113313385966437746/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=113313385966437746&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113313385966437746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113313385966437746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/11/edgar-morin-complejidad-y-sujeto.html' title='Edgar Morin, complejidad y sujeto humano'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-113002189361537755</id><published>2005-10-22T19:45:00.000-03:00</published><updated>2005-10-22T20:11:22.566-03:00</updated><title type='text'>Repuesta de fito a Andrew - Superar el activismo -</title><content type='html'>Comentario previo para entender el contenido del presente artículo es necesario haber leído el artículo anterior, mas abajo, Superar el activismo de Andrew, enviado a la lista por Albertom

Si no existieran los tontos, habrìa que inventarlos, como si no nos darìamos cuenta del efecto que produceun medio ambiente malsano sobre la gente.Supongamos que estamos de acuerdo con la figura del activista anquilosado y pichòn de burocrata o del militante de una organizaciòn que le impide pensar, es decir, que estamos de acuerdo en ver eso como una deformaciòn emparentada con toda la sociedad de clases y su especializaciòn. Para Andrew el problema es el activismo y no los objetivos, la forma y no el contenido, pero acto seguido, "descubre" que los contenidos no son anticapitalistas sino que en definitiva son provocaciones que impulsan al capital a reubicarse; y ahì se le queman los papeles. Andrew no parte de una verdad basica que es; no basta con explicar el mundo, hay que transformarlo.

El asume que lo tiene asumido, que su actividad es revolucionaria si logra que el activismo sea superado.Entonces que hace con los millones de jòvenes que seven impulsados espontaneamente al activismo?? Les avisa que deben superar lo que estàn iniciando.Nada màs parecido a la actitud del integrante de una troika dirigente.El sabe que la experiencia que comienzan es inùtil,que como el nebulosamente percibe que el enemigo escapaz de reubicarse no se le debe atacar por ese lado.Otra concepciòn correctamente idealista, no atacar por donde te pueden derrotar es lo mismo que no atacar, ya que en todos lados te pueden derrotar.

A priori descarta la dialèctica de la lucha de clases para entender la cuestiòn, y asì le va.Quizàs convenga saber que esa gente, con ese diseño, ya tiene respuestas concretas a ese idealismo, por ejemplo la saga de AyL..Ni militantes, ni organizaciones, ni "mesianismo", solo el personalismo mas desaforado.Todos los combates de los explotados pueden considerarse un fracaso, todas las batallas pueden considerarse una derrota, con bajas, y con màrtires y con presos, torturados y desaparecidos. Simplemente por que la derrota de la clase dominante y de sus imposiciones politicas, ideologicas y filosoficas està ligada a su desapariciòn, que ademàs acarrea la desapariciòn de todas las condiciones de esa explotaciòn, incluso de la clase obrera. La teorìa del exito parcial està siempre vinculada al reformismo, que es el sentir respetable y mayoritario de la multitud mientras el sistema dura. Pero un analisis dialectico pone claro que todo desarrollo de la clase dominante, el cual se genera como respuesta a los combates de los explotados limita progresivamente sus posibilidades de consenso, va perdiendo terreno en el plano de la multitud, genera asimismo la conciencia de su creciente precariedad.Y se galvanizan de esa manera las fuerzas del cambio, sin ninguna pretensiòn de ser linear, avances, retrocesos y atajos y circunvoluciones, toda una complejidad con una direcciòn inequivoca.

Una buena figura es el "enjambre de mariposas", la tradicional figura militar tambièn ayuda a comprender; son dos fuerzas, una atrincherada y dependiente, otra debil, dominada, potencialmente independiente y sobre todo con infinitas reservas. Es obvio que la segunda, a la larga o a la corta, no importa a costa de cuantos combates perdidos lograrà destruir a la primera. Este es un problema historico-pràctico y no un problema filosofico. La pretensiòn de combates exclusivamente exitosos es un absurdo historico, lo mismo que el èxito permanente y la felicidad eterna. Ahora bien, mientras leia el trabajo de Andrew no me lo imagine en ningùn momento quedandose atràs para auxiliar a Maximiliano, como lo hizo un martir, Dario, ni puedo imaginarlo tratando infructuosamente de conseguir que la direcciòn congolesa se ponga deacuerdo o que Monge no traicione, como lo hizo el Che. Es el capitalismo el que nos hace intercambiables, es nuestro sino de portadores de la mercancia fuerza de trabajo, y no es la revoluciòn la que nos hace a todo siguales, sino precisamente la que diferencia los claros de los oscuros y los debiles de los fuertes y los concientes de los alienados. Proceso pràctico y no filosofico ni situacionista, no interesa cuales obstaculos tendrà que vencer alguien para ser libre, lo serà incluso preso o incluso fusilado. Que ciertos tipos usurpen la soberania ajena es otra cuestiòn totalmente diferente, que mas bien viene por el lado de las fabricas de ideologia tipo Andrew que de la actividad pràctica de los explotados. Suele escucharse en las asambleas obreras, campesinas, gente que està cara a cara con los fusiles del sistemala frase "no hay que bajar los brazos", una exhortaciòn a la voluntad de superar la derrota casi segura para obtener la victoria segura; la libertad y la valentia suelen verse en el hecho de que mucha de esa gente no verà un mundo nuevo.Y tambièn en el hecho de que muchos sean a menudo engañados con promesas que resultan ser falsas.

Andrew utiliza un racionalismo instrumental, antimarxista y adoptado ademàs por los buròcratas"marxistas" y en su estudio de las formas"situacionales" se olvida de que la filosofia"depende" de los hechos que la generan y no al vesre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-113002189361537755?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/113002189361537755/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=113002189361537755&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113002189361537755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113002189361537755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/repuesta-de-fito-andrew-superar-el.html' title='Repuesta de fito a Andrew - Superar el activismo -'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-113002103179345744</id><published>2005-10-22T18:46:00.000-03:00</published><updated>2005-10-22T19:43:51.860-03:00</updated><title type='text'>Superar el activismo</title><content type='html'>Envio a la lista de Albertom

Andrew X
Superar el activismo

Traducido del inglés por Ricardo Fuego en Octubre del2005.
Give up activism,&lt;a href="http://www.geocities.com/kk_abacus/ioaa/guactivism.html."&gt;http://www.geocities.com/kk_abacus/ioaa/guactivism.html.&lt;/a&gt;
De la web insurreccionalista "Killing King Abacus"
[Introducción]     
2Los expertos     
3Forma y contenido     
4Los roles     
5No necesitamos más mártires     
7Aislamiento     
9Una propuesta modesta     

[Introducción]Un problema evidente en el día de acción del 18-J* fuela adopción de una mentalidad activista. Este problemafue particularmente obvio con el 18-J precisamenteporque las personas involucradas en organizarlo y las que participaron en el día trataron de ir más allá de estas limitaciones. Este artículo no es para criticara alguien involucrado - más bien un intento de provocar un poco de pensamiento sobre los desafíos que nos enfrentan si somos serios en nuestra intención de eliminar el modo de producción capitalista.

Los expertosPor "mentalidad activista" me refiero a las personas que piensan en sí mismas principalmente como activistas y como pertenecientes a una amplia comunidad de activistas.
El activista se identifica con lo que hace y piensa en ello como su papel en la vida, de la misma manera que un trabajo o carrera. Del mismo modo algunas personas se identificarán con su trabajo (como un médico o un profesor), y en lugar de ser eso solamente algo que están haciendo, se convierte en una parte esencial de su imagen de símismos. El activista es un especialista o un experto en el cambio social. Pensar en tí mismo como activista significa pensar en tí mismo como alguien de algún modo privilegiado o más avanzado que los otros en suapreciación de la necesidad del cambio social, en los conocimientos de cómo conseguirlo y sobre cómo lideraro estar al frente de la pelea práctica por crear este cambio. El activismo, como todos los roles expertos, tiene subase en la división del trabajo - es una tarea especializada separada de las demás. La división del trabajo es el cimiento de la sociedad de clase, dondela división fundamental es la del trabajo mental y el trabajo manual. La división del trabajo opera, porejemplo, en la medicina o la educación. En lugar de que curar y criar a niños sea un conocimiento generaly tareas en las que todos participen, estos conocimientos se convierten en propiedad especializadade doctores y profesores, expertos de los que debemos depender para que hagan estas cosas por nosotros. Los expertos guardan celosamente las destrezas que tienen y las mistifican. Esto mantiene a las personas separadas e impotentes y refuerza la sociedad de clasejerárquica.

Una división del trabajo implica que una persona asumeun papel en representación de muchos otros que renuncian a esta responsabilidad. Una separación de las tareas quiere decir que otras personas harán tu comida y tu ropa y te proporcionarán electricidad mientras tú sigues con tu tarea de conseguir el cambio social. El activista, como experto en el cambio social, asume que las otras personas no están haciendonada para cambiar sus vidas y por esto siente un deber o una responsabilidad de hacerlo en su nombre. Los activistas piensan que están compensando la falta de la actividad de otros. Definirnos a nosotros como activistas significa definir *nuestras* acciones como las que provocarán el cambio social, por lo tanto ignorando la actividad de miles de miles de otros no-activistas. El activismo está basado en la falsa idea de que son solamente los activistas los que hacen el cambio social - mientras que por supuesto la luchade clases transcurre constantemente.

Forma y contenido

La tensión entre la forma de "activismo" en la que nuestra actividad política aparece y su contenido cadavez más radical sólo ha estado creciendo durante los últimos años. El origen de muchas de las personas involucradas en el 18-J es el de ser "activistas" que"hacen campaña" sobre un "asunto". El progreso político que se ha logrado en el campo activista durante los últimos años ha resultado en una situación donde muchas personas han pasado de hacer campañas sobre un asunto particular contra proyectos y compañías específicas a una ambiguamente definida y sin embargo prometedora perspectiva anti-capitalista.
Pero aunque el contenido de la actividad de las campañas ha cambiado, la forma del activismo sigue igual. Así que en lugar de tomárnosla con Monsanto e ir a sus oficinas centrales y ocuparlas, hemos visto más allá de la faceta particular de capital representada por Monsanto y de esta manera desarrollamos una "campaña" contra el capitalismo. ¿Yqué mejor lugar para ir y ocupar que lo que es percibido como las oficinas centrales del capitalismo- la ciudad?
Nuestros métodos de operar todavía son los mismos como si estuviéramos enfrentando a una corporación o proyecto particular, a pesar del hecho de que el capitalismo es mucho más que eso y los medios para derribar a una compañía particular no son para nada los mismos que para derribar al capitalismo. Por ejemplo, la vigorosa campañas de activistas por los derechos del animal han conseguido destrozar tanto a los criadores de perro Consort como los criadores de gatos de Hillgrove Farm. Las empresas quebraron y entraron en bancarrota.

De forma semejante la campaña contra los vivisectores Huntingdon Life Sciences tuvo éxito en reducir su cotización por 33 %, pero la compañía solamente se las arregló para sobrevivir através de una desesperada campaña de relaciones públicas en la Ciudad para recuperar los precios . El activismo puede ser muy exitoso para hacer caer un negocio, sin embargo para hacer caer al capitalismo se requerirá mucho más que simplemente extender esta actividad a cada negocio en cada sector. De forma semejante al ataque de las carnicerías por activistas de derechos del animal, el resultado neto es probablemente solamente ayudar los supermercados al cerrar todas las  pequeñas carnicerías, ayudando de esta manera al proceso de la competencia y de la"selección natural" en el mercado. Por lo tanto, los activistas a menudo consiguen destruir una pequeña empresa mientras refuerzan al capital en general. Una cosa similar es aplicable con el activismo anti-autopistas.

Las protestas anti-autopistas a larga escala han creado oportunidades para a todo un nuevo sector del capitalismo - la seguridad, la vigilancia,los constructores de túneles, los expertos y los consultores. Somos ahora un "riesgo del mercado" entre otros para ser tenidos en cuenta en las licitaciones por un contrato de autopistas. Podemos haber ayudado al dominio de las fuerzas de mercado, forzando fuera de él a las compañías más débiles y menos capaces. La consultora anti-protestas Amanda Webster dice: "El advenimiento del movimiento de protesta en realidad proveerá las ventajas del mercado a aquellos contratistas que puedan manejarlo eficazmente."  Denuevo, el activismo puede hacer caer una empresa oparar una autopista pero el capitalismo sigue su camino alegremente, más fuerte que antes. Estas cosas son seguramente una señal, si una fuera necesaria, que desestabilizar al capitalismo requerirá no sólo un cambio cuantitativo (más acciones, más activistas) sino también uno cualitativo (tenemos que descubrir una forma más eficaz de operar).

Parece que tenemos muy poca idea de lo que exige en realidad derribar el capitalismo. Como si todo lo que haría falta fuera alcanzar algún tipo de masa crítica de activistas ocupando oficinas y luego tendríamos una revolución.... La forma del activismo ha sido conservada incluso mientras el contenido de esta actividad se ha movido más allá de la forma que lo contiene. Todavía pensamos como "activistas" que hacen una "campaña" sobre un"asunto", y como somos activistas de "acción directa"iremos a "hacer una acción" contra nuestro blanco. El método de hacer campaña contra un proyecto o una compañía particular ha sido trasladado a esta nueva forma de enfrentar al capitalismo. Estamos intentando enfrentar al capitalismo y conceptualizar lo que estamos haciendo en términos totalmente inapropiados,utilizando un método de operar propio del reformismo liberal. Así tenemos el espectáculo bizarro de "haceruna acción" contra el capitalismo - una práctica completamente inadecuada.

Los roles

El rol del "activista" es un rol que asumimos de la misma forma que el de policía, padre o sacerdote - una extraña forma psicológica que usamos para definirnos anosotros mismos y a nuestra relación con otros. El"activista" es un especialista o experto en el cambio social - sin embargo mientras más nos aferramos a este rol y noción de quien somos, más impedimos el cambio que deseamos. Una revolución verdadera implicará la desaparición de todos los roles preconcebidos y la destrucción de toda especialización - la reclamación de nuestras vidas.

El tomar el control de nuestros propios destinos (en esto consiste el acto de la revolución) involucrará la creación de nuevas identidades y nuevas formas de interacción y de comunidad. Los "expertos" solamente pueden ser un obstáculo a esto. La Internacional Situacionista desarrolló una crítica severa de los roles y particularmente del rol del"militante". Su crítica estaba dirigida en su mayorparte contra las ideologías izquierdistas y social-democrátas porque esas eran las principales de su momento. Aunque estas formas de alienación todavía existen y están claramente a la vista, en nuestro entorno especial encontramos con más frecuencia al activista liberal que al militante de izquierda. Sin embargo, comparten muchas características en común (lo cual por supuesto no es ninguna sorpresa). El Situacionista Raoul Vaneigem definió los roles de esta manera: "Los estereotipos son las imágenes dominantes de un período.... El estereotipo es el modelo del rol; el rol es una forma de comportamiento.La repetición de una actitud crea un rol." Desempeñar un rol es cultivar una apariencia de negligencia para todo auténtico ser: "sucumbimos a la seducción de actitudes prestadas." Como "actores" que desempeñamos un rol caemos en la falta de autenticidad - reduciendo nuestras vidas a una serie de clichés - "convirtiendo [nuestro] día en una serie de poses escogidas más o menos inconscientemente entre el rango de los estereotipos dominantes."  Este proceso ha funcionado desde los primeros días del movimiento anti-caminos.En Twyford Down luego del Miércoles Amarillo enDiciembre del 92, la cobertura de la prensa y medios de comunicación se concentró en la tribu Dongas y el aspecto contracultural de las protestas. Inicialmente éste no era de ningún modo el elemento predominante -había un gran grupo de vagabundos en el desalojo por ejemplo . Pero las personas atraídas hacia Twyford porla cobertura periodística pensaban que cada persona allí tenía rastas. La cobertura periodística tenía el efecto de hacer que personas "corrientes" sedes interesaran y los del tipo contracultural se integraran - reduciendo la diversidad de las protestas. Más recientemente, una cosa similar ha ocurrido en la manera en la que personas atraídas asitios de protesta por la cobertura de Swampy aquienes habían visto en la tele empezaron a reproduciren sus propias vidas las actitudes presentadas por los medios de comunicación como características del rol del "eco-guerrero" ."Justo como la pasividad del consumidor es una pasividad activa, la pasividad del espectador reside en su habilidad de asimilar los roles e interpretarlos de acuerdo con las normas oficiales. La repetición de imágenes y estereotipos brinda un juego de modelos del que todos debemos escoger un rol."  El rol del militante o del activista es sólo uno de estos roles,y allí, a pesar de toda la retórica revolucionaria queva con ese rol, yace su conservadurismo.La actividad supuestamente revolucionaria de lactivista es una rutina aburrida y estéril - una repetición continua de algunas acciones sin potencial de cambio alguno.

Los activistas probablemente resistirían el cambio si viniera porque afectaría las certezas fáciles de su rol y el bello y bonito refugio que han construido para sí. De la misma manera que dirigentes sindicales, los activistas son eternos representantes y mediadores. Al igual que los dirigentes sindicales estarían contra sus trabajadores si estos tuvieran éxito en su lucha -ya que esto los dejaría sin trabajo-, el rol del activista es amenazado por el cambio. Efectivamente la revolución,o incluso cualquier movimiento verdadero en esa dirección, perturbaría profundamente a los activistasal deprivarlos de su rol. Si *todos* se están convirtiendo en revolucionarios entonces ya no eres tan especial, ¿o sí?

¿Así que por qué actuamos como activistas?¿Simplemente porque es la alternativa más fácil? Caeren el rol del activista es fácil porque se ajusta a esta sociedad y no la desafía - el activismo es una forma aceptada de disenso. Incluso si como activistas estamos haciendo cosas que no son aceptadas y son ilegales, la forma misma del activismo es como sifuera un trabajo - quiere decir que encaja en nuestra psicología y nuestra crianza. Tiene cierta atracción precisamente porque no es revolucionario. No necesitamos más mártires.

La clave para comprender tanto el rol del militante como el del activista es la abnegación - el sacrificio del ser propio hacia "la causa", que es identificada como algo separado del propio ser. Esto por supuestono tiene nada que ver con la verdadera actividad revolucionaria que es el apoderamiento del propio ser.El martirio revolucionario va de la mano con la identificación de alguna causa como algo separado dela propia vida - una acción en contra del capitalismo que identifica el capitalismo como algo "allá afuera"en la ciudad está básicamente equivocada - el verdadero poder del capital está aquí mismo en nuestravida diaria - recreamos su poder todos los días porqueel capital no es una cosa sino una relación socialentre las personas (y por lo tanto clases) mediada porcosas. Por supuesto no estoy sugiriendo que todos los involucrados en el 18 de Junio compartan en la misma medida la aprobación de este rol y la abnegación que va con él.

Como dije arriba, el problema del activismose hizo particularmente evidente el 18 de Junio precisamente porque fue un intento de escapar de estos roles y de nuestras maneras corrientes de operar. Gran parte de lo que está expuesto aquí es una idea extrema(worst case scenario) de a lo que puede llevar jugar el rol de un activista. La cantidad de similitudes que podamos reconocer dentro de nuestro propio movimiento nos dará una señal de cuánto trabajo tenemos por delante. El activista hace de la política algo aburrido y estéril y aleja a las personas de ella, pero interpretar el rol eventualmente también termina perjudicando al mismo activista. El rol del activista causa una separación entre el fin y los medios: la abnegación implica crear una división en la revolución como amor y placer en el futuro pero deber y rutina enel presente**.

La cosmovisión del activismo es dominada por la culpa y el deber, porque el activistano está luchando a favor de sí mismo sino por una causa separada: "Todas las causas son igualmente inhumanas." Como activista tienes que negar tus propios deseos porque tu actividad política es definida de tal forma que estas cosas no cuentan como "política". Pones a"la política" en un compartimento separado del resto de tu vida - es como un trabajo.... Haces "política"de 9 a 5 y luego te vas a casa y haces otra cosa. Y como está en un compartimento separado, la "política"permanece inmune a toda consideración práctica de eficacia en el mundo real. El activista se siente obligado a seguir ejecutando de manera autómata la misma vieja rutina todos los días, sin detenerse o considerar lo que está haciendo. El activista es mantenido ocupado y lidia con su culpa golpeando sucabeza contra una pared, si es necesario.Parte de ser revolucionario debería ser saber cuándo hay que detenerse y esperar.

Debería ser importantesaber cómo y cuándo atacar para lograr una máxima eficacia y también cómo y cuándo NO atacar. Los activistas tienen esta actitud de "Debemos hacer algo ahora!' que parece alimentada por la culpa. Esto es completamente anti-táctico. La abnegación del militante o del activista esreflejada en su poder sobre otros como experto - de la misma manera que en una religión hay una clase de jerarquía basada en el sufrimiento y la rectitud. El activista asume el poder sobre otros en virtud de su grado más grande de sufrimiento (los grupos de activistas "no- jerárquicos" en realidad constituyen una "dictadura del más comprometido"). El activista usa la coerción moral y la culpa para ejercer poder sobre otros menos experimentados en la teología del sufrimiento. La subordinación de sí mismos va de la mano con la subordinación de otros por ellos - todos esclavizados por "la causa". Los militantes y activistas abnegados atrofian sus propias vidas y supropia voluntad de vivir - esto genera una amargura y una antipatía hacia la vida que se vuelve hacia afuera para marchitar todo lo demás. Son "los grandes despreciadores de la vida.... los partisanos de la abnegación total.... sus vidas retorcidas por su monstruos o ascetismo." 

Podemos ver esto en nuestro propio movimiento, por ejemplo in situ, en el antagonismo entre el deseo de holgazanear y pasarlo bien versus la ética llena de culpa detrabajar/construir/fortificar/armar barricadas y en la pasión a veces excesiva con que se denuncia los descansos o pausas. El mártir abnegado se ofende e indigna cuando ve a otros que no se están sacrificando. De la misma manera que cuando el"trabajador honesto" ataca con saña al haragán, sabemos que esto se debe a que en realidad odia su trabajo y el martirio que ha hecho de su vida y odia ver alguien librarse de ese destino, odia ver a alguien que se divierte mientras está sufriendo - debe arrastrar a todos a la mugre junto con él - una igualdad de la abnegación.

En la vieja cosmología religiosa, el mártir exitoso fue al cielo. En la cosmovisión moderna los mártires exitosos pueden aspirar a quedar en la historia. La abnegación más grande, el éxito más grande en crear un rol (o incluso mejor, en diseñar uno por completo para que las personas lo imite - por ejemplo eleco-guerrero) gana una recompensa en la historia - el cielo burgués. La vieja izquierda era muy abierta en su llamado para el sacrificio heroico: "¡Sacrifíquense con alegría, hermanos y hermanas! ¡Por la Causa, por el OrdenEstablecido, por el Partido, por la Unidad, por laCarne y las Papas!"  Pero en estos días es mucho más velado: Vaneigem acusa a los "jóvenes izquierdistas radicalizados" de "entrar el servicio de una Causa -la "mejor" de todas las Causas. El tiempo que tienen para la actividad creativa lo despilfarran en repartir planfletos, poner afiches, manifestarse o abuchear apolíticos locales. Se convierten en militantes, fetichizando la acción porque otros están pensando por ellos." Este nos resulta familiar - particularmente lo de fetichizar la acción. En grupos de izquierda a los militantes participan en interminables trabajos de rutina porque el jefe de grupo o el gurú ya tiene delineada la "Teoría", la cual sólo puede aceptarse y engullirse: la "línea" del partido.

Con los activistasde acción directa es algo ligeramente diferente - la acción es fetichizada, pero por la aversión hacia cualquier teoría, la que fuera. Aunque está presente, ese elemento del rol del activista que depende de la abnegación y el deber no fue tan significativo en el 18 de Junio. Lo que es más importante para nosotros es el sentimiento deseparación de "las personas corrientes" que viene con el activismo. Las personas identificadas con alguna rara subcultura o grupo exclusivo que serían los"Nosotros", como opuesto a los "Ellos" de todos los demás en el mundo.

Aislamiento

El rol del activista es un aislamiento autoimpuesto de todas las personas con las que deberíamos estar conectándonos. Asumir el rol de un activista te separa del resto de la raza humana como alguien especial y diferente. Las personas tienden a pensar de sí mismas en primera persona del plural (¿a quién te refieres cuando dices "nosotros"?) como si hiciera referencia a alguna comunidad de activistas, en vez de una clase. Por ejemplo, durante algún tiempo en el entornoactivista ha sido popular arguír a favor del "no más campañas aisladas" y la importancia de "conectarse". Sin embargo, la concepción de muchas personas acercade lo que esto involucraba era la de "conectarse" con*otros activistas* y otros grupos de campaña.

El 18 deJunio lo demostró muy bien; la idea fue juntar a todos los representantes de todas las causas o asuntos en un lugar en cierto momento, relegándonos voluntariamentea nosotros mismos al guetto de las buenas causas. Del mismo modo, los diversos foros de debate en la red que han surgido recientemente en el país (la AlianzaRebelde en Brighton, NASA en Nottingham, AsambleaDisturbiosa en Manchester, el London Underground,etc.) tienen un objetivo similar - conseguir que todos los grupos de activistas en la zona se comuniquen. No estoy criticando esto - es un elemento esencial indispensable para la acción futura -, pero debería ser reconocida por la forma sumamente limitada de"conectarse" que representa. También es interesante que lo que tienen en común los grupos que asisten a estas reuniones es que son grupos de activistas - lo que realmente les ocupa parecer ser una consideración secundaria. No es suficiente simplemente el buscar conectar atodos los activistas del mundo, ni tampoco tratar de transformar a más personas en activistas.

Contrariamente a lo que algunas personas pueden pensar, no estaremos más cerca a una revolución s imuchas personas se hacen activistas. Algunas personas parecen tener la extraña idea de que lo que hace falta es que todos sean persuadidos de algún modo en hacerse activistas como nosotros y entonces tendremos una revolución. Vaneigem dice: "La revolución es hecha todos los días a pesar de, y en oposición a, los especialistas de la revolución." El militante o activista es un especialista en el cambio social o la revolución. El especialista recluta a otros en su propia área diminuta de especialización para incrementar su propio poder y por lo tanto disipar la comprensión de su propia impotencia. "El especialista.... se enrola sí mismo para enrolar a otros."  Como un esquema de venta en pirámide, la jerarquía se auto-replica - tú eres reclutado y para no estar al final de la pirámide, tienes que reclutar a más personas para que estén debajo tuyo, quienes después hacen exactamente lo mismo. La reproducción de la sociedad alienada de los roles se consuma a travésde los especialistas.

Jacques Camatte en su composición que "Sobre laorganización" (1969)  llega a la sagaz conclusión de que las agrupaciones políticas terminan siendo como"pandillas" que se definen por la exclusión - a menudo la primera lealtad de los miembros es hacia al grupo en vez de hacia la lucha. Su crítica es aplicable especialmente a las miríadas de sectas izquierdistas y grupúsculos a las que estaba dirigida pero es aplicable también aunque en menor grado a la mentalidad activista. El grupo político o partido sustituye por propia iniciativa al proletariado y su propia superviviencia y reproducción se convierten en primordiales - la actividad revolucionaria se convierte en sinónimo de"construir el partido" y reclutar miembros. El grupo tiende a creer que goza de una apreciación única de la verdad y todos fuera del grupo son tratados como idiotas con necesidad de ser educados por esta vanguardia.

En lugar de un debate igualitario entre compañeros conseguimos la separación de teoría y propaganda, donde el grupo tiene su propia teoría, que es guardada casi en secreto en la creencia de que los candidatos a entrar no tienen todavia la capacidad mental suficiente para comprenderla y deben ser atraídos hacia la organización con alguna estrategia de populismo. Este método deshonesto de lidiar con aquellos en el exterior del grupo es similar a un culto religioso - ellos nunca te dirán por adelantado lo que son. Podemos ver aquí algunas semejanzas con el activismo,en la manera que el entorno activista actúa de la misma forma que una secta de izquierda. El activismo como un todo tiene algunas de las características de una "pandilla". Las pandillas activistas a menudo pueden terminar siendo alianzas de clase, incluyendo a toda clase de liberales reformistas porque tambiénellos son "activistas". Las personas se conciben principalmente como activistas y su lealtad primaria es a la comunidad de activistas y no a la lucha en sí.

La "pandilla" es la comunidad ilusoria, distrayéndonos de crear una comunidad más amplia de resistencia. La esencia de la crítica de Camatte es un ataque a la creación de una división interior/exterior entre elgrupo y la clase. Tendemos a pensar de nosotros mismos como activistas y por lo tanto como seres distintos y con intereses diferentes de la masa de personas de clase obrera. Nuestra actividad debería ser la expresión inmediatade una lucha real, no la afirmación de la diferencia y la separación de un grupo especial. En los grupos marxistas la posesión de la "teoría" es la cosa esencial que determina el poder. Es diferente en el entorno activista, pero no tan diferente. La posesión de un "capital social" relevante - conocimientos,experiencia, contactos, equipamiento, etc. - es la cosa principal que determina el poder. El activismo reproduce la estructura de esta sociedad en sus operaciones: "Cuando el rebelde empieza a creer que está luchando a favor de un bien mayor, elprincipio autoritario consigue una marca (filip)." Este no es un tema trivial, pero está en la base de las relaciones sociales capitalistas. El capital es una relación social entre las personas mediada por cosas - el principio básico de la alienación es que vivimos nuestras vidas al servicio de una *cosa* que nosotros mismos hemos creado.

Si reproducimos esta estructura en el nombre de una política que se declara anti-capitalista, hemos perdido antes de empezar. No puedes luchar contra la alienación con medios alienados.

Una propuesta modesta

Ésta es una propuesta modesta de que debemos desarrollar maneras de operar adecuadas a nuestras ideas radicales. Esta tarea no será fácil y el autor de este breve artículo no tiene más claro que otros el cómo debemos continuar. No estoy argumentando que el18 de Junio debio haber sido abandonado o atacado,efectivamente fue un intento valiente de ir más allá de nuestras limitaciones y crear algo mejor que lo que tenemos actualmente. Sin embargo, en sus intentos de romper con las maneras antiguas y formales de hacerlas cosas ha mostrado mas claramente los lazos que todavía nos atan al pasado. Las críticas del activismo que he expresado arriba no son todas aplicables al 18de Junio. Sin embargo hay un cierto paradigma de activismo que en el peor caso incluye todo lo que he descripto arriba y el 18 de Junio comparte este paradigma en cierto punto. Dejo el lector la decisiónde hasta qué punto lo comparte. El activismo es una forma que nos es impuesta en parte por la debilidad. Como la acción conjunta emprendida por Reclaim the Streets y los portuarios de Liverpool- nos encontramos en una época donde la política radical es a menudo el producto de la debilidad mutua y el aislamiento. Si este es el caso, puede no estar dentro de nuestro poder el escapar del rol de activistas. Puede ser que en épocas de un descenso en las luchas, aquellos que continúan trabajando por la revolución social se marginalizan y llegan a ser vistos (y verse a sí mismos) como un grupo especial separado de las personas. Puede ser que esto solamentees capaz de ser corregido durante un resurgimiento general de la lucha cuando no seremos más fenómenos y bichos raros ya que simplemente estaremos diciendo lo que está en las mentes de todo el mundo. Sin embargo, para trabajar en aumentar la lucha será necesario romper con el rol de activistas lo más que podamos -tratar de superar constantemente nuestras limitaciones y restricciones.

Históricamente, los movimientos que más cerca han estado de desestabilizar, remover o ir más allá del capitalismo no han tomado en absoluto la forma del activismo. El activismo es esencialmente una forma política y un método de operar adecuado para el reformismo liberal que está siendo empujado más allá de sus propios límites y usado para propósitos revolucionarios. El rol del activista en sí debe ser problemático para aquellos que desean la revolución social.

Andrew X&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-113002103179345744?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/113002103179345744/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=113002103179345744&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113002103179345744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/113002103179345744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/superar-el-activismo.html' title='Superar el activismo'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112948060288777181</id><published>2005-10-16T13:34:00.000-03:00</published><updated>2005-10-16T13:36:42.890-03:00</updated><title type='text'>México exije terminar bloqueo contra Cuba</title><content type='html'>Resaltan en México exigencia de terminar bloqueo contra Cuba
México, 16 oct (PL) La unánime decisión de condenar y exigir el cese del bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, adoptada por la XV Cumbre Iberoamericana de Salamanca, España, es ampliamente destacada hoy por medios de prensa mexicanos.
“Condena la Cumbre Iberoamericana el bloqueo a Cuba”, destaca en su primera página el diario La Jornada, que ilustra el llamado con una foto en la que manifestantes catalanes portan una gigantesca tela en la cual expresan su apoyo a Venezuela y la Isla.
A pesar del malestar público expresado por la administración estadounidense, los asistentes a la cita reiteraron su condena al bloqueo, señaló el matutino, que reprodujo declaraciones del presidente Hugo Chávez, en las cuales manifiesta su entusiasmo por la Declaración de Salamanca.
El mandatario venezolano consideró que en el documento “se llaman las cosas por su nombre” y negó estar extrañado porque Washington califique de “inquietante” el texto.
Celebró además que se haya reclamado de manera inequívoca la extradición del terroristas Luis Posada Carriles, aunque éste no haya sido mencionado por su nombre.
Por su parte, el periódico El Universal resalta la noticia en el lugar más destacado de su versión digital y coincide en llamar la atención sobre el hecho que por primera vez se utilizó en la Cumbre Iberoamericana el término "bloqueo" en vez de "embargo".
El comunicado sobre Cuba, agrega, expresa también su rechazo a la Ley Helms-Burton, por la cual Estados Unidos penaliza a los países que negocian con la isla.
Subraya asimismo que durante casi 40 años el gobierno estadounidense ha hecho caso omiso a los llamados de diversos organismos y conferencias internacionales para levantar el bloqueo contra la mayor de las Antillas.
El Universal destaca igualmente declaraciones del presidente mexicano, Vicente Fox, en el sentido que su país no cambiará su posición de rechazo al bloqueo económico, ya que éste atenta contra el bienestar de la población caribeña.
Llevamos muchos años con esta postura y no la vamos a cambiar “porque nos parece que es de respeto y de justicia hacerlo de esta manera", manifestó Fox, citado por el diario.
El periódico La Crónica de Hoy colocó un llamado en primera página en el que puntualiza que “Exige Iberoamérica poner fin al bloqueo contra Cuba”, y resalta en interiores que la decisión se tomó pese a la presión ejercida por Estados Unidos.
La aprobación del Comunicado Especial sobre la necesidad de poner fin al cerco económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la Isla, empleando por vez primera el término bloqueo, fue considerado por el Gobierno cubano como un duro golpe a la política de Washington.
Se trata de una victoria política y diplomática, resultado de la autoridad de Cuba, de la resistencia de su pueblo bajo la dirección de Fidel (Castro), aseguró el canciller Felipe Pérez Roque.
pgh/mpm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112948060288777181?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.prensalatina.com.mx/article.asp?ID=%7B5FD59193-511B-41D7-B421-5D86284162D6%7D)' title='México exije terminar bloqueo contra Cuba'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112948060288777181/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112948060288777181&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112948060288777181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112948060288777181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/mxico-exije-terminar-bloqueo-contra.html' title='México exije terminar bloqueo contra Cuba'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112947980093994052</id><published>2005-10-16T13:19:00.000-03:00</published><updated>2005-10-16T13:26:56.150-03:00</updated><title type='text'>5 ¿Piensa el hombre con la ayuda del cerebro?</title><content type='html'>5. ¿Piensa el hombre con la ayuda del cerebro?

V. I. LENIN
MATERIALISMO Y EMPIRIOCRITICISMO
Basárov responde con completa decisión a esta pregunta afirmativamente. "Si a la tesis de Plejánov -- escribe -- según la cual la "conciencia es un estado interno [?Basárov] de la materia" se le diese una forma más satisfactoria, por ejemplo: "todo proceso psíquico es función de un proceso cerebral", no la discutirían ni Mach ni Avenarius". . . (Ensayos "sobre" la filosofía del marxismo, 29).
Para el ratón no existe fiera más terrible que el gato. Para los machistas rusos no hay materialista más fuerte que Plejánov. ¿Acaso ha sido Plejánov, en realidad, el único o el primero en formular esta tesis materialista de que la conciencia es un estado interno de la materia? Y si a Basárov no le ha gustado la formulación del materialismo hecha por Plejánov, ¿por qué tomó a Plejánov y no a Engels o a Feuerbach?
pág. 98
Porque los machistas temen reconocer la verdad. Ellos luchan contra el materialismo, pero hacen como que luchan contra Plejánov: procedimiento cobarde y falto de principios.
Pero pasemos al empiriocriticismo. Avenarius "no discutiría" contra la idea de que el pensamiento es una función del cerebro. Estas palabras de Basárov dicen lo contrario de la verdad. Avenarius no sólo discute contra la tesis materialista, sino que crea toda una "teoría" para refutar precisamente esta tesis. "El cerebro -- dice Avenarius en la Concepción humana del mundo -- no es el habitáculo, la sede, el creador, no es el instrumento u órgano, el portador o substratum, etc. del pensamiento" (pág. 76, citado con simpatía por Mach en Análisis de las sensaciones, pág. 32). "El pensamiento no es el habitante o el soberano del cerebro, ni la otra mitad o un aspecto, etc.; como tampoco es un producto, ni siquiera una función fisiológica o sólo un estado en general del cerebro" (lugar citado). Y no menos decididamente se expresa Avenarius en sus Observaciones: "Las representaciones" "no son funciones (fisiológicas, psíquicas, psicofísicas) del cerebro" (§ 115, pág. 419, artículo citado). Las sensaciones no son "funciones psíquicas del cerebro" (§ 116).
Así que, para Avenarius, el cerebro no es el órgano del pensamiento, el pensamiento no es una función del cerebro. Tomemos a Engels y encontraremos al punto formulaciones claramente materialistas, diametralmente opuestas a ésta. "El pensar y la conciencia -- dice Engels en el Anti-Dühring -- son productos del cerebro humano" (pág. 22 de la quinta edición alemana). Este pensamiento está repetido muchas veces en dicha obra. En Ludwig Feuerbach encontramos la exposición siguiente de las ideas de Feuerbach y de las ideas de Engels: "El mundo material (stofflich)
pág. 99
y perceptible por los sentidos, del que formamos parte también los hombres, es lo único real", "nuestra conciencia y nuestro pensamiento, por muy desligados de los sentidos que parezcan, son el producto (Erzeugnis) de un órgano material, corpóreo: el cerebro. La materia no es un producto del espíritu, y el espíritu mismo no es más que el producto supremo de la materia. Esto es, naturalmente,&lt;a name="p99"&gt; materialismo puro" (4a ed. alemana, pág. 18). O en la página 4: el reflejo de los procesos de la naturaleza "en el cerebro pensante"[&lt;a href="http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#en22"&gt;22&lt;/a&gt;], etc., etc.
Este punto de vista materialista es el que rechaza Avenarius al calificar "el pensamiento del cerebro" como "fetichismo de las ciencias naturales" (Concepción humana del mundo, 2a ed. alem., pág. 70). Por consiguiente, Avenarius no se hace la menor ilusión en cuanto a su resuelta divergencia en este punto con las ciencias naturales. Reconoce -- como lo reconocen también Mach y todos los inmanentistas -- que las ciencias naturales se basan en un punto de vista es pontánea e inconscientemente materialista. Reconoce y abiertamente declara que está en desacuerdo absoluto con la "psicologia dominante " (Observaciones, pág. 150 y muchas otras). Esta psicología dominante opera una inadmisible "introyección" -- otra nueva palabreja inventada por nuestro filósofo --, es decir, una introducción del pensamiento en el cerebro o de las sensaciones en nosotros. Estas "dos palabras" (en nosotros: in uns) -- dice Avenarius en el mismo lugar -- son las que contienen la premisa (Annahme) que el empiriocriticismo pone en duda. "A esta introducción (Hineinverlegung) en el hombre de lo visto, etc., es a lo que llamamos introyección " (pág. 153, § 45).
La introyección "en principio" se desvía de la "concepción natural del mundo" (naturlicher Weltbegriff), diciendo: "en
pág. 100
mi" en lugar de decir "ante mi" (vor mir, pág. 154), "haciendo de la parte integrante del medio (real) una parte integrante del pensamiento (ideal)" (loc. cit.). "De lo amecánico [nueva palabra para decir psiquico], que se manifiesta libre y claramente en lo dado [o en lo encontrado por nosotros, im Vorgefundenen], la introyección hace algo misteriosamente oculto [latitierente, para emplear la "nueva" expresión de Avenarius] en el sistema nervioso central" (loc. cit.).
Estamos en presencia de la misma mistificación que hemos visto en la memorable defensa del "realismo ingenuo"&lt;a name="p100"&gt; hecha por los empiriocriticistas y los inmanentistas. Avenarius sigue en esto el consejo del personaje rufianesco de Turguénev[&lt;a href="http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#en23"&gt;23&lt;/a&gt;]: censura sobre todo los vicios que te reconozcas. Avenarius se esfuerza en aparentar que lucha contra el idealismo, diciendo: de la introyección se deduce habitualmente el idealismo filosófico, el mundo exterior es transformado en sensación, en representación, etc.; pero yo defiendo el "realismo ingenuo", la realidad igual de todo lo dado, del "YO " y del medio, sin introducir el mundo exterior en el cerebro del hombre.
Tenemos aquí exactamente la misma sofística que hemos observado en el ejemplo de la famosa coordinacion. Distrayendo la atención del lector con ataques contra el idealismo, Avenarius defiende en realidad, bajo una terminología apenas modificada, ese mismo idealismo: El pensamiento no es función del cerebro, el cerebro no es el órgano del pensamiento, las sensaciones no son funciones del sistema nervioso, no, las sensaciones son "elementos", psíquicos en una combinación y físicos en otra (aunque "idénticos " en ambos casos). Con una nueva terminología confusa, con nuevas palabrejas alambicadas que pretenden expresar una
pág. 101
"teoría" nueva, Avenarius no hace más que pisar sobre el mismo sitio y volver a su premisa idealista fundamental.
Y si nuestros machistas rusos (por ejemplo, Bogdánov) no se han apercibido de la "mixtificación" y han visto en la "nueva" defensa del idealismo una refutación del mismo, los filósofos profesionales han dado, en cambio, en su análisis del empiriocriticismo, una apreciación sobria de la esencia de las ideas de Avenarius, tal como aparece una vez eliminada la alambicada terminología.
Bogdánov escribia en 1903 (artículo: "El pensamiento autoritario" en la compilación De la psicología de la sociedad, pág. 119 y siguientes):
"Richard Avenarius ha dado el cuadro filosófico más armónico y completo del desarrollo del dualismo del espíritu y el cuerpo. La esencia de su 'doctrina sobre la introyección' consiste en lo siguiente" (nosotros no observamos directamente más que los cuerpos físicos, haciendo sólo por hipótesis conclusiones acerca de las emociones ajenas, es decir, sobre lo psíquico de un otro hombre). ". . . La hipótesis se complica por el hecho de que las emociones de otro hombre se suponen situadas en el interior de su cuerpo, se introducen (se introyectan) en su organismo. Esta es una hipótesis superflua y que incluso engendra un montón de contradicciones. Avenarius señala sistemáticamente tales contradicciones, poniendo ante nuestros ojos una serie consecutiva de fases históricas del desarrollo del dualismo, y luego del idealismo filosófico; pero no tenemos ninguna necesidad de seguir aquí a Avenarius". . . "La introyección sirve de explicación del dualismo del espíritu y el cuerpo".
Bogdánov, creyendo que la "introyección" iba dirigida contra el idealismo, se ha tragado el anzuelo de la filosofía profesoral. Bogdánov creyó con la fe del carbonero la
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apreciación de la introyección dada por el mismo Avenarius, sin apercibir el aguijón dirigido contra el materialismo. La introyección niega que el pensamiento sea una función del cerebro, que las sensaciones sean función del sistema nervioso central del hombre; o sea, niega la verdad más elemental de la fisiología en aras de la destrucción del materialismo. El "dualismo" resulta refutado a la manera idealista (no obstante toda la cólera diplomática de Avenarius contra el idealismo), ya que la sensación y el pensamiento no aparecen como lo secundario, como lo derivado de la materia, sino como lo primario. El dualismo ha sido refutado aquí por Avenarius únicamente en tanto en cuanto ha sido "refutada" por él la existencia del objeto sin sujeto, de la materia sin pensamiento, del mundo exterior independiente de nuestras sensaciones; es decir, lo ha refutado a la manera idealista : la negación absurda de que la imagen visual del árbol es una función de mi retina, de los nervios y del cerebro, ha servido a Avenarius para reforzar la teoria del enlace "indisoluble" de la experiencia "completa", que abarca tanto nuestro "YO", como el árbol, es decir, el medio.
La doctrina acerca de la introyección es una confusión que introduce subrepticiamente las patrañas idealistas y que es contraria a las ciencias naturales, las cuales afirman invariablemente que el pensamiento es una función del cerebro, que las sensaciones, es decir, las imágenes del mundo exterior existen en nosotros, suscitadas por la acción de las cosas sobre nuestros órganos de los sentidos. La eliminación materialista del "dualismo del espíritu y del cuerpo" (es decir, el monismo materialista) consiste en que el espíritu no existe independientemente del cuerpo, que el espíritu es lo secundario, una función del cerebro, un reflejo del mundo exterior. La eliminación idealista del "dualismo del espíritu
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y del cuerpo" (es decir, el monismo idealista) consiste en que el espíritu no es función del cuerpo, que el espíritu es, por consiguiente, lo primario, que el "medio" y el "YO " existen sólo en una conexión indisoluble de unos y los mismos "complejos de elementos". Fuera de esas dos formas, diametralmente opuestas, de eliminar el "dualismo del espíritu y del cuerpo", no puede haber otra forma más que el eclecticismo, es decir, esa confusión incoherente del materialismo con el idealismo. Y precisamente esa confusión sustentada por Avenarius les ha parecido a Bogdánov y Cía. una "verdad al margen del materialismo y del idealismo".
Pero los filósofos profesionales no son tan ingenuos y confiados como los machistas rusos. La verdad es que cada uno de estos señores profesores titulares defiende "su " sistema de refutación del materialismo o, por lo menos, de "conciliación" del materialismo y el idealismo; pero en relación a sus concurrentes desenmascaran sin miramientos los incoherentes retazos del materialismo e idealismo diseminados por todos esos "novisimos" y "originales" sistemas. Si algunos intelectuales noveles han caido en la red tendida por Avenarius, al viejo pájaro de Wundt no ha sido posible cazarlo con migajas. El idealista Wundt ha arrancado sin ninguna contemplación la máscara al farsante Avenarius, alabándole por la tendencia antimaterialista de la doctrina acerca de la introyección.
"Si el empiriocriticismo -- escribía Wundt -- reprocha al materialismo vulgar que por medio del empleo de expresiones tales como que el cerebro "está dotado" de pensamiento, o "produce" el pensamiento, expresa una relación que en general no puede ser comprobada por medio de la observación y de la descripción efectivas [¡para Wundt es, por lo visto, un "hecho efectivo" que el hombre piensa sin ayuda
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del cerebro!], . . . este reproche, naturalmente, es fundado" (art. cit., págs. 47-48).
¡No faltaría más! ¡Contra el materialismo, los idealistas irán siempre junto a los indecisos Avenarius y Mach! Sólo hay que lamentar -- agrega Wundt -- que esta teoría de la introyección "no tiene relación alguna con la doctrina de la "serie vital independiente", a la que, evidentemente, ha sido unida con fecha atrasada desde fuera y de un modo bastante artificial" (pág. 365).
La introyección -- dice 0. Ewald -- "no se debe considerar sino como una ficción del empiriocriticismo, que éste necesita para cubrir sus errores" (loc. cit., pág. 44). "Así nos encontramos ante una contradicción singular: por una parte, la eliminación de la introyección y el restablecimiento del concepto natural del mundo debe devolver al mundo su carácter de realidad viva; de otra parte, por medio de la coordinación de principio, el empiriocriticismo lleva a la hipótesis puramente idealista de la correlatividad absoluta del contra-término y del término central. De ese modo Avenarius se mueve en un círculo. Ha ido a pelear contra el idealismo, pero antes de cruzar el acero con el enemigo ha depuesto las armas ante él. Ha querido liberar al mundo de los objetos del yugo del sujeto, para volver a encadenarlo inmediatamente al mismo. Lo que él logra eliminar de una manera realmente crítica es más bien la caricatura del idealismo y no su verdadera forma de expresión gnoseológica" (loc. cit., págs. 64-65).
"En su apotegma frecuentemente citado -- dice Norman Smith -- de que el cerebro no es ni la sede, ni el órgano, ni el portador del pensamiento, Avenarius rehusa los únicos términos que tenemos para definir las relaciones entre uno y otro" (art. cit., pág. 30).
pág. 105
No es extraño también que la teoría de la introyección, aprobada por Wundt, despierte la simpatía del franco espiritualista James Ward[&lt;a href="http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#fnp105"&gt;*&lt;/a&gt;], que sostiene una guerra sistemática contra "el naturalismo y el agnosticismo", especialmente contra Huxley (no porque fuese un materialista poco definido y resuelto, como le reprochaba Engels, sino) porque bajo su agnosticismo se ocultaba en esencia el materialismo.
Anotemos que el machista inglés K. Pearson, desconociendo toda clase de sutilezas filosóficas, no reconociendo ni la introyección, ni la coordinación, ni "el descubrimiento de los elementos del mundo", obtiene el resultado inevitable del machismo, privado de semejantes "coberturas", a saber: puro idealismo subjetivo. Pearson no sabe nada de los "elementos". Las "percepciones de los sentidos" (sense-impressions) son su primera y última palabra. El no pone en duda ni por un momento que el hombre piensa con ayuda del cerebro. Y la contradicción entre esta tesis (la única conforme con la ciencia) y el punto de partida de su filosofía queda al descubierto, bien patente. Al combatir el concepto de la materia según el cual ésta es algo que existe independientemente de nuestras percepciones de los sentidos (cap. VII de su Gramática de la ciencia ), Pearson pierde su sangre fría. Repitiendo todos los argumentos de Berkeley, Pearson declara que la materia no es nada. Pero cuando se trata de las relaciones del cerebro y el pensamiento, Pearson decididamente declara: "De la voluntad y de la conciencia, asociadas a un mecanismo material, no podemos deducir nada que se parezca a la voluntad y a la conciencia sin dicho me- &lt;a name="fnp105"&gt;
* James Ward, Naturalism and Agnosticism (Naturalismo y Agnosticismo ), 3a edición, Londres, 1906, t. II, págs. 171-172.
pág. 106
canismo"[&lt;a href="http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#fnp106"&gt;*&lt;/a&gt;]. Pearson hasta formula una tesis, como resumen de la parte correspondiente de sus investigaciones. "La conciencia no tiene sentido alguno al margen de un sistema nervioso parecido al nuestro; es ilógico afirmar que toda la materia es consciente [pero es lógico suponer que toda la materia posee una propiedad esencialmente parecida a la sensación, la propiedad de reflejar]; todavía es más ilógico afirmar que la conciencia o la voluntad existen fuera de la materia" (loc. cit., pág. 75, tesis 2). ¡La confusión de Pearson es escandalosa! La materia no es otra cosa que grupos de percepciones sensibles: tal es su postulado, tal es su filosofía. O sea, la sensación y el pensamiento son lo primario; la materia, lo secundario. ¡Pero no, la conciencia sin materia no existe, y ni siquiera, según parece, sin sistema nervioso! Es decir, la conciencia y la sensación son lo secundario. El agua descansa sobre la tierra, la tierra sobre la ballena, la ballena sobre el agua. Los "elementos" de Mach, la coordinación y la introyección de Avenarius no eliminan en nada esa confusión, sino que lo único que hacen es oscurecer el asunto, borrar las huellas bajo una jerigonza filosófico-científica.
La terminología especial de Avenarius, que ha creado infinidad de "notales", de "securales", de "fidenciales", etc., etc., es una jerigonza del mismo género, de la que basta decir dos palabras. Nuestros machistas rusos pasan la mayor parte de las veces bajo un púdico silencio este galimatías profesoral; tan sólo de vez en cuando bombardean al lector (para atolondrarle mejor) con algún "existencial", etc. Pero si los hombres ingenuos ven en tal fraseología una biomecánica especial, los filósofos alemanes -- aun siendo aficiona dos a las palabras "sabias" -- se burlan de Avenarius. Decir &lt;a name="fnp106"&gt;
* The Grammar of Science, 2a edición, Londres, 1900, pág. 58.
pág. 107
"notal" (notus = conocido) o decir que tal o cual cosa me es conocida, es completamente lo mismo, afirma Wundt en el parágrafo intitulado: "Carácter escolástico del sistema empiriocriticista". Y ciertamente, esto es escolástica pura e irremediable. Uno de los más fieles discípulos de Avenarius, R. Willy, ha tenido el valor de confesarlo con franqueza. "Avenarius ha soñado -- dice él -- con una biomecánica, pero llegar a comprender la vida del cerebro sólo puede hacerse por medio de descubrimientos reales y no como lo ha intentado hacer Avenarius. La biomecánica de Avenarius no se apoya en ninguna observación nueva; su rasgo característico son construcciones puramente esquemáticas de conceptos; agreguemos además que estas construcciones no tienen siquiera el carácter de hipótesis que abran una determinada perspectiva: no son más que simples clichés especulativos (blosse Spekulierschablonen), que nos ocultan, como un muro, el horizonte"*.
Los machistas rusos se asemejarán bien pronto a esos aficionados a la moda que se entusiasman con un sombrero desechado desde hace mucho tiempo por los filósofos burgueses de Europa&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112947980093994052?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#c1s5' title='5 ¿Piensa el hombre con la ayuda del cerebro?'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112947980093994052/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112947980093994052&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112947980093994052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112947980093994052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/5-piensa-el-hombre-con-la-ayuda-del.html' title='5 ¿Piensa el hombre con la ayuda del cerebro?'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112947941614080697</id><published>2005-10-16T13:12:00.000-03:00</published><updated>2005-10-16T13:16:56.166-03:00</updated><title type='text'>3. La coordinación de principio y el "realismo ingenuo"</title><content type='html'>3. La coordinación de principio y el "realismo ingenuo"
V. I. LENIN
MATERIALISMO Y EMPIRIOCRITICISMO
La doctrina de Avenarius sobre la coordinación de prin cipio está expuesta en su Concepción humana del mundo y en sus Observaciones. Estas últimas fueron escritas posteriormente, y Avenarius subraya en dicha obra que hace una exposición, ciertamente en forma algo diferente, pero que no expone nada distinto a lo expuesto en la Crítica de le experiencia pura y en la Concepción humana del mundo, sino lo mismo ("Bemerk.", 1894, pág. 137 en la revista citada). La esencia de esta doctrina está en la tesis sobre "la indisoluble (unauflosliche) coordinación " (o sea, el enlace correlativo) "de nuestro YO (des Ich) y el medio " (pág. 146). "En términos filosóficos -- dice aquí también Avenarius -- se puede decir 'El YO y el no-YO '". Lo uno y lo otro, tanto nuestro YO como el medio, "siempre los encontramos juntos" (immer ein Zusammen-Vorgefundenes). "Ninguna descripción completa de lo dado [o de lo encontrado por nosotros: des Vorgefundenen] puede contener un 'medio' sin un YO (ohne ein Ich), al que sea propio ese medio, a lo menos sin el YO que describe lo encontrado" [o lo dado: das Vorgefundene, pág. 146]. El YO se llama en este caso el término central de la coordinación, el medio es el contra-término (Gegenglied). (Véase Der menschliche Weltbegriff, 2a edición, 1905, págs. 83-84, § 148 y sig.).

Avenarius pretende que con esta doctrina reconoce todo el valor del llamado realismo ingenuo, es decir, de la concepción habitual, afilosófica, ingenua de todas las personas que no se detienen a pensar si existen ellos mismos y si existe el medio, el mundo exterior. Mach, expresando su solidaridad con Avenarius, también se esfuerza por aparecer como un defensor del "realismo ingenuo" (Análisis de las sensaciones,

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pág. 39). Los machistas rusos, todos sin excepción, han creído en la aseveración de Mach y Avenarius, de que esto es efectivamente una defensa del "realismo ingenuo": el YO está admitido, el medio también, ¿qué más queréis?

Para dilucidar de qué lado se encuentra, en este caso, la ingenuidad real, llevada a su mayor grado, retrocedamos un poco. He aquí una charla popular entre un cierto filósofo y el lector:

"El lector : -- Debe existir un sistema de las cosas (según opinión de la filosofía habitual), y de las cosas se debe deducir la conciencia".

"El filósofo : -- Hablas en este momento siguiendo a los filósofos de profesión. . . y no desde el punto de vista del buen sentido humano y de la verdadera conciencia. . .

"Reflexiona bien antes de responderme y dime: ¿Una cosa aparece en ti y se presenta ante ti de otro modo que juntamente con la conciencia que tienes de esta cosa o a través de esta conciencia? . . ."

"El lector : -- Si he pensado bien en el asunto, debo estar de acuerdo contigo".

"El filósofo : -- Ahora hablas por ti mismo, a través de tu alma, con tu alma. No te esfuerces en salir de ti mismo y de abarcar más de lo que puedes abarcar, a saber: la conciencia y [la cursiva es del filósofo] la cosa, la cosa y la conciencia; o más exactamente: ni lo uno ni lo otro por separado, sino lo que únicamente luego se descompone en lo uno y lo otro, lo que es absolutamente subjetivo-objetivo y objetivo-subjetivo".

¡Aquí tenéis toda la esencia de la coordinación de principio empiriocriticista, de la novísima defensa del "realismo ingenuo" por el novísimo positivismo! La idea de la coordinación "indisoluble" está expuesta aquí con plena claridad

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y precisamente desde el punto de vista según el cual esto es la verdadera defensa de la concepción humana habitual, no deformada por la alta sabiduría de los "filósofos de profesión". Y sin embargo, el diálogo que acabamos de citar está sacado de una obra publicada en 1801 y escrita por el representante clásico del idealismo subjetivo : Johann Gottlieb Fichte [*].

En la doctrina de Mach y Avenarius que analizamos no se encuentra otra cosa que una paráfrasis del idealismo subjetivo. Las pretensiones de estos autores, que afirman haberse colocado por encima del materialismo y del idealismo y haber eliminado la contradicción entre el punto de vista que va de la cosa a la conciencia y el punto de vista opuesto, son huecas pretensiones de un fichteísmo remendado. Fichte también se imagina haber unido "indisolublemente" el "yo" y el "medio", la conciencia y la cosa, y haber resuelto la cuestión al decir que el hombre no puede salir de sí mismo. Dicho de otro modo, se repite el argumento de Berkeley: Yo no experimento más que mis sensaciones, no tengo derecho a suponer la existencia de los "objetos en sí" fuera de mi sensación. Las diferentes formas de expresión de Berkeley en 1710, de Fichte en 1801, de Avenarius en 1891-1894, no cambian en nada la esencia de la cuestión, es decir, la línea filosófica fundamental del idealismo subjetivo. El mundo es mi sensación; el no-YO "es asentado" (se crea, se produce) por nuestro YO ; la cosa está indisolublemente ligada a la conciencia; la coordinación indisoluble de nuestro YO y el medio


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* Johann Gottlieb Fichte, Sonnenklarer Bericht an das grössere Publikum über das eigentliche Wesen der neuesten Philosophie. -- Ein Versuch die Leser zum Verstehen zu zwingen (Exposición diáfana, al alcance del gran público, de la verdadera esencia de la filosofía más moderna. En sayo para obligar a comprender al lector ), Berlín, 1801, págs. 178-180.
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es la coordinación de principio empiriocriticista: siempre el mismo postulado, el mismo batiburrillo antiguo, que se presenta bajo unos rótulos más o menos retocados o modificados.

El remitirse al "realismo ingenuo", supuestamente defendido por tal filosofía, es un sofisma de los más mediocres. El "realismo ingenuo" de todo hombre de buen sentido que no haya pasado por un manicomio o por la escuela de los filósofos idealistas consiste en admitir que las cosas, el medio, el mundo existen independientemente de nuestra sensación, de nuestra conciencia, de nuestro YO y del hombre en general. La misma experiencia (en el sentido humano de la palabra y no en el sentido que le adjudican los discípulos de Mach), que ha creado en nosotros la inquebrantable convicción de que existen, independientemente de nosotros, otros hombres y no simples complejos de mis sensaciones de lo alto, de lo bajo, de lo amarillo, de lo sólido, etc., esta misma experiencia crea nuestra convicción de que las cosas, el mundo, el medio existen independientemente de nosotros. Nuestras sensaciones, nuestra conciencia son sólo la imagen del mundo exterior, y de suyo se comprende que el reflejo no puede existir sin lo reflejado, mientras que lo reflejado existe independientemente de lo que lo refleja. El materialismo pone conscientemente en la base de su teoría del conocimiento la convicción "ingenua" de la humanidad.

Una tal apreciación de la "coordinación de principio" ¿no es acaso el resultado de la prevención materialista contra el machismo? De ningún modo. Los filósofos profesionales, ajenos a toda parcialidad hacia el materialismo, que hasta lo detestan y adoptan estos o los otros sistemas del idealismo, están de acuerdo en que la coordinación de principio de Avenarius y Cía. es idealismo subjetivo. Por ejemplo, Wundt, cuya curiosa apreciación no ha sido compren-

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dida por el señor Iushkévich, dice claramente que la teoría de Avenarius, según la cual una descripción completa de lo dado o de lo encontrado por nosotros es imposible sin un YO, sin un observador o descriptor, constituye una "confusión errónea del contenido de la experiencia real con las reflexiones sobre dicha experiencia". Las ciencias naturales -- dice Wundt -- hacen completa abstracción de todo observador. "Y tal abstracción es sólo posible porque la necesidad de ver [hinzudenken, traducción literal: agregar mentalmente] al individuo que vive la experiencia, en cada contenido de la experiencia, esta necesidad, admitida por la filosofía empiriocriticista de acuerdo con la filosofía inmanentista, es en general una hipótesis desprovista de base empírica y resultante de la confusión errónea del contenido de la experiencia real con las reflexiones sobre dicha experiencia" (artículo cit., pág. 382). Pues los inmanentistas (Schuppe, Rehmke, Leclair, Schubert-Soldern), los mismos que -- como veremos luego -- afirman su calurosa simpatía por Avenarius, parten precisamente de esta idea del vínculo "indisoluble" entre el sujeto y el objeto. Y W. Wundt, antes de analizar a Avenarius, demuestra detalladamente que la filosofía inmanentista no es más que una "modificación" del berkeleyismo y que, por mucho que los inmanentistas nieguen sus afinidades con Berkeley, de hecho las diferencias verbales no deben disimular a nuestros ojos el "más profundo contenido de las doctrinas filosóficas", a saber: el berkeleyismo o el fichteísmo*.

El escritor inglés Norman Smith, examinando la Filosofía de la experiencia pura de Avenarius, expone esta conclusión en términos todavía más claros y más categóricos:


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* Artículo citado, § C: "La filosofía inmanentista y el idealismo de Berkeley", págs. 373 y 375. Ved, además, págs. 386 y 407. De la inevitabilidad del solipsismo desde este punto de vista: pág. 381.
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"La mayor parte de los que conozcan la Concepción humana del mundo de Avenarius, convendrán probablemente en que, por convincente que sea su crítica [del idealismo], sus resultados positivos son completamente ilusorios. Si intentamos interpretar su teoría de la experiencia tal como se la quiere presentar, es decir, como una teoría genuinamente realista (genuinely realistic), escapa a toda comprensión clara: todo su alcance no va más allá de la negación del subjetivismo, que dicha teoría dice refutar. Sólo al traducir los términos técnicos de Avenarius a un lenguaje más corriente, es cuando vemos dónde está el verdadero origen de esa mixtificación. Avenarius ha distraído nuestra atención de los defectos de su posición dirigiendo su ataque principal precisamente contra el punto débil [es decir, el punto idealista], que es fatal para su propia teoría*. "En todo el curso de la discusión rinde a Avenarius un buen servicio la imprecisión del término "experiencia". Este término (experience) se refiere tanto al que experimenta como a lo que se experimenta; este último significado se subraya cuando se trata de la naturaleza del YO (of the self). Estos dos significados del término "experiencia" coinciden en la práctica con su importante distinción entre el punto de vista absoluto y el relativo [ya indiqué antes la importancia de tal distinción para Avenarius], y estos dos puntos de vista no están en realidad conciliados en su filosofía. Porque cuando admite como legítima la premisa de que la experiencia está idealmente completada por el pensamiento [la descripción completa del medio está idealmente completada por el pensamiento acerca de un YO ob-


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* Norman Smith, Avenarius' Philosophy of Pure Experience (La filosofía de Avenatius de la experiencia pura ) en la revista Mind [19] (Pensamiento ), vol. XV, 1906, págs. 27-28.
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servador], admite algo que él no puede combinar felizmente con su propia aserción de que nada existe fuera de la relación con nuestro YO (to the self). El complemento ideal de la realidad dada, que se obtiene descomponiendo los cuerpos materiales en elementos inaccesibles a los sentidos humanos [se trata aquí de los elementos materiales, descubiertos por las ciencias naturales, de los átomos, de los electrones, etc., y no de los ficticios elementos inventados por Mach y Avenarius] o describiendo la tierra tal como se hallaba en las épocas en que no existía en ella ningún ser humano; esto, hablando con propiedad, no es un complemento de la experiencia, sino un complemento de lo que experimentamos. Esto complementa sólo uno de los términos de la coordinación de los que Avenarius decía que son inseparables. Esto nos lleva no solamente a lo que jamás fue experimentado [a lo que no fue objeto de la experiencia, has not been experienced], sino a lo que nunca puede, de ninguna manera, ser experimentado por seres semejantes a nosotros Pero aquí es donde viene una vez más en ayuda de Avenarius la ambiguedad del término experiencia. Avenarius argumenta que el pensamiento es una forma de la experiencia tan auténtica [verdadera: genuine] como la percepción de los sentidos, y así termina por volver al viejo argumento desgastado (time-worn) del idealismo subjetivo, a saber, que el pensamiento y la realidad son inseparables, puesto que la realidad no puede ser concebida más que por el pensamiento, y el pensamiento supone la existencia del ser pensante. Así pues, no nos ofrecen la restauración original y profunda del realismo, sino simplemente el restablecimiento de la conocida posición del idealismo subjetivo en su forma más rudimentaria (crudest): he aquí el resultado final de las especulaciones positivas de Avenarius" (pág. 29).

pág. 78


La mixtificación de Avenarius, que repite por entero el error de Fichte, queda aquí desenmascarada a maravilla. La famosa eliminación por medio de la palabreja "experiencia" de la antinomia entre el materialismo (Smith dice, inútilmente: el realismo) y el idealismo, se ha convertido de súbito en un mito, en cuanto hemos comenzado a pasar a cuestiones concretas y determinadas. Tal es la cuestión de la existencia de la tierra antes del hombre, antes que todo ser sensible. Hablaremos en seguida sobre esto con más detalle. Ahora limitémonos a indicar que la máscara de Avenarius y de su "realismo" ficticio está arrancada no solamente por N. Smith, adversario de su teoría, sino también por el inmanentista W. Schuppe, que saludó calurosamente la aparición de la Concepción humana del mundo como una confirmación del realismo ingenuo *. Se trata de que W. Schuppe está completamente de acuerdo con un tal "realismo", es decir, con una mixtificación del materialismo como la presentada por Avenarius. A tal "realismo" -- escribía a Avenarius -- siempre he aspirado con el mismo derecho que usted, hochverehrter Herr College (mi muy estimado señor colega), porque se me ha calumniado a mí, filósofo inmanentista, calificándome de idealista subjetivo. "Mi concepción del pensamiento . . concuerda admirablemente (verträgt sich vortrefflich), mi muy estimado señor colega, con vuestra Teoría de la experiencia pura " (pág. 384). En realidad, sólo nuestro YO (das Ich, o sea la abstracta conciencia de sí de Fichte, el pensamiento desasido del cerebro) concede "acoplamiento e indisolubilidad a los dos términos de la coor-


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* Ver la carta abierta de W. Schuppe a Avenarius en Viertjschr. f. wiss. Philos. (Cuadernos trimestrales de filosofía científica ), t. 17, 1893, págs. 364-388.
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dinación". "Lo que queríais eliminar lo habéis presupuesto implícitamente", escribía (pág. 388) Schuppe a Avenarius. Y es difícil decir cuál de los dos desenmascara con mayor crudeza al mixtificador Avenarius; si Smith con su refutación directa y clara, o Schuppe con su entusiasta opinión sobre la obra final de Avenarius. El abrazo de Willhelm Schuppe en filosofía, no vale mucho más que el de Piotr Struve o el del señor Ménshikov[20] en política.

De igual forma, O. Ewald, que alaba a Mach por no haber caído bajo la influencia del materialismo, dice de la coordinación de principio: "Si establecer la correlación entre el término central y el contra-término es una necesidad gnoseológica que no cabe eludir, por muy escandalosas que sean las mayúsculas con que presentamos la palabra: 'empiriocriticismo', ello significa situarse en un punto de vista que no se distingue en nada del idealismo absoluto". (Término inexacto; sería preciso decir: idealismo subjetivo, pues el idealismo absoluto de Hegel admite la existencia de la tierra, de la naturaleza, del mundo físico sin el hombre, consideran do la naturaleza únicamente como "modalidad particular" de la idea absoluta). "Si, por el contrario, no nos atenemos consecuentemente a esta coordinación y otorgamos a los contra-términos su independencia, veremos aparecer en se guida todas las posibilidades metafísicas, sobre todo en el sentido del realismo transcendental" (obra cit., págs. 56-57).

El señor Friedlaender, que se oculta tras el pseudónimo de Ewald, califica al materialismo de metafísica y de realismo transcendental. Defendiendo él mismo una de las varie dades del idealismo, está en un todo de acuerdo con los adeptos de Mach y con los kantianos en que el materialismo es metafísica, "la metafísica más primitiva desde el principio hasta el fin" (pág. 134). En cuanto al carácter "transcenden-

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tal" y metafísico del materialismo, en este punto dicho autor comparte las opiniones de Basárov y de todos nuestros prosélitos rusos de Mach; más adelante hemos de hablar en particular sobre ello. Es importante por el momento volver a señalar cómo en realidad se evapora la pretensión profesora! y hueca de superar el idealismo y el materialismo, cómo la cuestión se plantea con inflexible intransigencia. "Otorgar a los contra-términos su independencia" es admitir (si se traduce el estilo pretencioso del amanerado Avenarius en sencillo lenguaje humano) que la naturaleza, el mundo exterior es independiente de la conciencia y de las sensaciones del hombre, y esto es materialismo. Edificar la teoría del conocimien to sobre el postulado de la conexión indisoluble del objeto con las sensaciones del hombre ("complejos de sensaciones" = cuerpos; identidad de los "elementos del mundo" en lo psíquico y en lo físico; coordinación de Avenarius, etc.) es caer infaliblemente en el idealismo. Tal es la sencilla e inevitable verdad que se descubre fácilmente, a poca atención que se preste, bajo la hojarasca, trabajosamente amontonada, de la terminología seudocientífica de Avenarius, de Schuppe, de Ewald y tantos otros, terminología que oscurece delibe radamente la cuestión y aleja al gran público de la filosofía.

La "reconciliación" de la teoría de Avenarius con el "realismo ingenuo" ha hecho, en fin de cuentas, nacer la duda hasta entre sus discípulos. R. Willy dice, por ejemplo, que la afirmación corriente según la cual Avenqrius llegó al "realismo ingenuo", debe ser aceptada "cum grano salis"*. "En calidad de dogma, el realismo ingenuo no sería otra cosa que la fe en las cosas en sí, existentes fuera del hombre (ausser -


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* Con gran reserva. (N. de la Red.)
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personliche), bajo su forma sensible, palpable"[*]. En otros términos, ¡la única teoría del conocimiento creada en verdad, de acuerdo realmente, y no ficticiamente, con el "realismo ingenuo" es, según R. Willy, el materialismo! Y Willy, naturalmente, rechaza el materialismo. Pero se ve obligado a reconocer que Avenarius reconstituye en su Concepción humana del mundo la unidad de la "experiencia", la unidad del ''yo" y el medio, "mediante una serie de complejos y a veces en extremo artificiales conceptos auxiliares e intermediarios" (171). La Concepción humana del mundo, siendo una reaccion contra el idealismo inicial de Avenarius, "ostenta por entero el carácter de una conciliación (eines Ausgleiches) entre el realismo ingenuo del buen sentido y el idealismo gnoseológico de la filosofía escolar. Pero no me atrevería a afirmar que semejante conciliación pueda restablecer la unidad y la integridad de la experiencia" (Willy dice: Grunderfahrung, es decir, de la experiencia fundamental; ¡todavía una nueva palabreja!) (170).

¡Preciosa confesión! La "experiencia" de Avenarius no ha conseguido conciliar el idealismo y el materialismo. Willy renuncia, al parecer, a la filosofía escolar de la experiencia para sustituirla con la filosofía triplemente confusa de la experiencia "fundamental".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112947941614080697?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.marx2mao.com/M2M(SP)/Lenin(SP)/MEC08i(s).html#c1s3' title='3. La coordinación de principio y el &quot;realismo ingenuo&quot;'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112947941614080697/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112947941614080697&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112947941614080697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112947941614080697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/3-la-coordinacin-de-principio-y-el.html' title='3. La coordinación de principio y el &quot;realismo ingenuo&quot;'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112935096017608200</id><published>2005-10-15T01:33:00.000-03:00</published><updated>2005-10-15T01:36:00.186-03:00</updated><title type='text'>¿Es esto autonomía?</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1679/1485/1600/los%20grandes1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1679/1485/320/los%20grandes1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;



¿Es esto autonomía?

La burguesía con su poder impone articulación en el entorno productivo para apropiarse del saber hacer y disponerlo común al interés capitalista, sobre la base de un aparente consenso, resultante de una recreación ilusoria, imparte sometimiento "inteligente".Nosotros debemos articular desde la vida interior de uno mismo en la propia vida interior de la asamblea misma, hacia a el movimiento exterior coordinando, construyendo desde la unidad de acción con todos los que luchan contra el sistema, estos son, sin partidos y con partidos del campo popular y sobre todo con el movimiento social revelado, ocupado y desocupados, empobrecidos y excluidos, todo articulado en un modo y tiempo distinto, no para apropiarnos de algo particular, sino de lo general recreando nuevas formas y contenidos, depositando el saber hacer en el común de la humanidad toda. Desde el colectivo extendido al individuo. Nuestra articulación no somete, iguala la pertenencia hacía lo común, libera al hombre y lo coloca en el autocontrol, este se colocará en posición consciente para liberar sus capacidades ocultas.Esto solo es posible si la clase oprimida, explotada junto a nuevos sujetos sociales y capas agredidas por el sistema dominante, se disponen a cambiar de forma articulada, disputándole la batalla cultural por donde circula la cultura dominante en sus cuatro círculos concéntricos. Va recreando la preexistencia conjunta construyendo un nuevo Bloque Histórico de poder Popular, contrapoder antes durante y después como reservas potencial por si intentan apropiarse y cambiarnos la norma elegida, debe haber mandatos revocables y algo mas, esto dado en proceso continuo.Solo así podrá cambiar el ejercicio del poder dominante, por otro diametral opuesto, cambiando las relaciones y modos de producción existente.Aprovecha el desarrollo científico técnico, la automatización y los cambios de métodos productivos para producir bienes materiales tangibles e intangibles, satisfaciendo necesidades y deseos individuales y colectivos. Disponiendo la socialización dirigido a todos los niveles de la sociedad. Al liberarse el hombre de la alienación este se coloca en estado de multitud, es decir al realizarse su función intelectual y material, su tarea se torna polivalente, este reparte su carga, su valencia y se coloca en estado disolvente, para compartir todo con la humanidad, siendo está la segunda fase superior de un proceso aleatorio continuo, este nuevo saber hacer, distingue fases in-deterministas y deterministas y percibe los modos y tiempos de construcción. Por lo tanto, asume una posición de multitud articulado, con autocontrol referencial nuevo, abierto, construidos por estos, disponiendo vida interior y exterior, siempre articulado con reservas potenciales bloqueando al ingreso enemigo, pero "abiertas" estas, para percibir lo que proviene del exterior.Es esto autonomía, muy lejos de las autonomías reaccionarias, exclusivistas, purista y Light.Cuando me refiero a lo reaccionaria me estoy refiriendo a la clase dominante, apropiándose de las ganancias y del saber hacer, defiende su exclusiva identidad, para reafirmar su propiedad privada, como modo único para compartirlo con la exclusiva tradición de su entorno familiar. Hoy reproducción ampliada de capital, monopolista local, internacional o transnacional financiera global.Cuando digo purista me refiero por aquellos autonomistas bien intencionados, pero estos no comprenden que la autonomía se la construyen con relaciones interiores y exteriores, propiciando su propia ley, tanto de funcionamiento como para el hacer, siempre a un marco de referencia común.La visión de los autonomistas puros es una visión y mezcla fallida provenientes por corrientes de pensamientos como Derrida, Nietzsche y Heidegger por un lado y por otro provienen de negaciones absolutista como Hollowey, que la clase dominante para lograr sostenimiento de su modo de apropiación con sus ONG difunde intentando instalar la idea de autonomía pura aislada solo al mundo interior sin marco de referencia y mucho menos sosteniendo relaciones con el mundo exterior, defiende identidad y propiedad esta visión esta ligada a la visión particular metafísica, solo para salvar al entorno productivo dominante y su propiedad ya que la identidad es aparente, sino veamos a como Mónica Cragnolini la reproduce tal vez, sin querer o no, poco puede saberse de esto, la idea de autonomía aislada, solo interior, en diario Nación recordando la muerte de Derrida. Publica en La Nación 17 Octubre 2004, "Un mundo sin fantasmas y huellas sin origen". La verdadera autonomía se convierte en ciencia solo cuando se la ve e interpreta en general en proceso dialéctico.Sin percibir esto los autónomos puros, reproducen una visión nihilista de la autonomía y de la política, desde su ilusión autónoma le hacen el juego a la reproducción burguesa reaccionaria, exclusivista y en todo caso de liquidación por autonomía bien entendida.Los Light son una baba sin sustento ideológico y sin visión estratégica, contienen simplicidad y reduccionismo del pensamiento, se diluyen no tienen guía ni ligazón alguna, pierden la perspectiva en la lucha de clases, a igual que los bien intencionados puros, los Light hacen de la tendencia hacia un mundo autónomo como evolución del mundo, una ilusión.La autonomía es compleja como la vida misma, pero simple de llevar a cabo, cuando se entiende su valor esencial, entendiendo, en primer lugar ¿que es autonomía, que significado implica ser Autónomo?. En segundo lugar comprender contenidos como masa y multitud, homogéneo y heterogéneo, colectivo e individuo, determinación e in-determinación, multiplicidad y unidad, simultaneidad e instantaneidad, simple y complejo, sistema determinado y espacio aleatorio, así como relaciones interiores y exteriores, marco de referencia con lenguaje y escritura, si tiene todo esto debe tener empowerment, con definiciones de que hacer, como se hace y quien lo hace, pero para llegar a esto se debe partir del quines somos, tener visión estratégica, hacía donde se aspira llegar, para precisar metas y objetivos con planificación anticipada. Midiendo los resultados, avances y retrocesos del balance de manera creadora y continua. Alrededor de esto interviene la lucha de clases con otra orientación y determinación contrapuesta, es la que juega el enemigo de clase. Todas las relaciones y par dialécticos anteriores más estos a continuación, un sistema determinista no pueden ir disociado de un espacio aleatorio, por donde circula se desplaza y articula la cultura y contracultura. Es por esto que el valor de la unidad cambia el punto de vista retrospectivamente. La unidad en la diversidad, es la esencia, el germen vivo para el entendimiento humano.La velocidad de la información trasmitida hoy por medios electrónicos en articulación, entre el virtual y el físico real, potencia el modo autonómico, cambiando el valor de la unidad, reductible esta por cierto, pasa al modo de la multiplicidad, irreductible de la multitud.Por lo tanto, la unidad como masa es tan necesaria, como la multiplicidad del individuo en estado de multitud. Abierto a la espera de sucesos, donde decide y actúa con autonomía.Para que se de el encuentro probable, hace falta la articulación, desplazamiento, intercambio, en el espacio aleatorio asambleario. Es decir en el presente físico real-real y este articulado con el mundo exterior tanto en forma virtual-real circulando por las nuevas tecnologías, como la otra, coordinando dinámicamente nuevamente entre la vida interior y el exterior en forma real-real. Retroalimentación dialéctica expandiendo potencia que se encontraba oculta a todo los niveles de deseos. Satisfaciendo el entorno del mundo real.Expandiendo y compartiendo en modo autónomo la retroalimentación dinámica, tanto para comprender el tiempo del otro, como los deseos y necesidades, aprender escuchar, es aprender a aprender, este camino nos coloca en las puerta del compartir la información, que hoy nos invade el saber hacer, que hoy es complejo, se dirige a velocidad promedio a la común del marco general. Esta velocidad está dada por el encuentro probable de llegada no de certezas, porque es el encuentro de una determinación, que para esta tiene certeza, y la aleatorio de un espacio articulado, como multitud indeterminada, pero si se dan el tiempo para escuchar y aprender este del otro y viceversa se llega al resultado probable del marco de referencia construidos por todos los que luchan, con grises y matices, con claros y oscuros, con todo los colores. La unidad en la diversidad, es articulación y multiplicación de autonomía.

Héctor R. Bruzzone, Bs,As -Almagro-Julio 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112935096017608200?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112935096017608200/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112935096017608200&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112935096017608200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112935096017608200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/es-esto-autonoma.html' title='¿Es esto autonomía?'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112926090060026894</id><published>2005-10-13T23:53:00.000-03:00</published><updated>2005-10-14T00:35:00.666-03:00</updated><title type='text'>Cercano a otro 19+20. Inédito: "Proceso Asambleario en Argentina: un Topos corporal"</title><content type='html'>Cercano a otro 19+20. Inédito: "Proceso Asambleario en Argentina: un Topos corporal" 
 
Autor: Santiago González 
 
Fecha de Publicación:  13/10/05 
Fuente: clectivonph.com.ar
 
 
 
Notas preliminares

Este escrito surgió, en gran medida, como el fruto de los esfuerzos e indagaciones comunes que realizamos -durante el 2004- un grupo de investigación compuesto por ocho personas. El proyecto que nos convocaba, "Acontecimiento, Sur y Después: indagando en el legado subjetivo del acontecimiento Diciembre", había sido presentado por la Lic. Paula Santamaría ante el Departamento de Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación, institución que facilitó sus instalaciones para el desarrollo de nuestras reuniones semanales y algunas entrevistas.

La metodología de trabajo incluyó, por un lado, la lectura de diversos autores, a efectos de conformar un marco teórico idóneo y, por el otro, la realización de entrevistas en profundidad a integrantes y ex integrantes de asambleas barriales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el sur del Gran Buenos Aires.

El texto final presentado aquí aparece luego del análisis del cuerpo de entrevistas y las inquietudes personales que se generaron con ello, a lo que se sumaron algunas lecturas accidentalmente oportunas.

Estas líneas proponen explicar el surgimiento de este ensayo y permiten expresar mi agradecimiento a las personas e instituciones mencionadas, mensaje que se extiende a Ursula Ures, por las numerosas correcciones y sugerencias, y al Colectivo Nuevo Proyecto Histórico, por brindar la posibilidad de circulación al hacer colectivo encerrado en estas páginas.

 

Santiago González *

Temperley, Octubre de 2005.

 

Proceso Asambleario en Argentina:

un Topos corporal

 

"Cuando el veneno descompone la sangre, es solamente de acuerdo con la ley que determina las partes de la sangre a entrar en una nueva relación que se compone con la del veneno".   

Gilles Deleuze
  "Spinoza y el Problema de la Expresión"  


Las desventuras del Hombre-Lobo

 

Al momento y luego de producirse el estallido de diciembre de 2001, las calles de Buenos Aires y otras localidades y ciudades del país se abarrotaron de ciudadanos -si se deja al liberalismo de lado, de "cuerpos"- en una forma no estipulada por ninguna disposición estratégica de las élites políticas o económicas.

Su proximidad física y su pulular por el espacio público no estaban diagramados por ningún dispositivo estatal ni de control mediático. Eran la contrapartida viva de un Leviathan descabezado que aferra con fuerza la espada, mientras se atomiza vertiginosamente. Ese acto de desintegración compone una dramática escena para el imaginario que alimenta la filosofía política hobbesiana: el monstruo soberano ha perdido la capacidad de establecer lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto y, sobre todo, ya no puede brindar seguridad a sus componentes; comienza a atomizarse y desandar su camino de monstruo apropiador de potencias.

Son los días de diciembre, el clímax de un increscendo de incertidumbre y atomización. Son la negación de un estado de cosas anterior y el comienzo de un proceso dinámico y aún más incierto. 

El retiro del Estado como máximo articulador de la vida social en favor de la articulación mercantil y no estatal puede verificarse en el país desde la última dictadura y se acelera a partir de los '90. Este nuevo rol del Estado no es un retiro despreocupado sino más bien un repliegue estratégico que delega obligaciones en el mercado, los medios masivos de comunicación y organismos no gubernamentales, por un lado, y apela a la responsabilidad personal del ciudadano, por otro. Así, se configura lo que Nikolas Rose denomina "autonomía regulada"1 para los regímenes liberales tardíos del mundo desarrollado. En Argentina, el proceso se ve acelerado por el mecanismo de endeudamiento externo a la vez que, tras casi veinte años de gobiernos democráticos que acrecentaron notablemente las desigualdades sociales, la "autonomía regulada" se apoya y retroalimenta en un creciente desprecio por lo burocrático, los partidos políticos y la "clase política" en general. 

Si bien los sucesos del 19 y 20 de diciembre están firmemente enraizados en las dos décadas precedentes -tanto por el marco que provee el retiro estatal en cuanto a subjetividad como por el desarrollo de nuevos grupos de resistencia social2- no son considerados en este escrito como parte del proceso de autonomía regulada, sino que presentan una radicalidad no estipulada por ésta última.

Los sucesos de diciembre no forman parte un retiro estratégico sino de un colapso. Se trata de un Estado capitalista que, en un clima de descontento creciente, ya no garantiza la propiedad privada ni las libertades personales (trayendo consigo amargas reminiscencias del pasado reciente) y que, tras un nuevo fracaso de articulación hegemónica, deja a una sociedad a la deriva en un mar de amenazas internas y externas.

Sin posibilidad de que los medios masivos o cualquier otra institución de la sociedad civil pudieran canalizar la ira, el descontento o el miedo, las mallas que contenían a los cuerpos en sus lógicas, trayectos y rutinas diarias, se vieron sobrepasadas por la tensión y finalmente se rompieron. El resultado: miles de cuerpos arrojados a un espacio público olvidado durante el apogeo del neoliberalismo, sin mayores ordenamientos que la presencia esporádica de los aparatos de represión estatal.

Y es en ese encuentro cara a cara donde comienza a gestarse la historia de las asambleas barriales. Es el origen ígneo y decisivo de un espacio y un tiempo donde subjetividades portadoras de diversas marcas y potencias, desacopladas de sus rutinas y en un quiebre total de sus normalidades, se enfrentan con la necesidad de componer nuevas relaciones o replegarse y esperar a que se recreen las antiguas.


Del Grito a un nuevo tipo de relación 

 

Como nos dice Holloway, "en el principio es el grito"3 la negación de la realidad que nos toca vivir. Ahora bien, ese grito puede volverse contra sí mismo y devenir cínico, o puede convertirse en hacer que niega un estado de cosas. 

Retomando los conceptos de Marx, el autor plantea que el hacer humano se caracteriza por ser una proyección más allá de lo existente, una negación de la realidad. Este hacer que niega es un hacer que deja de ser instintivo o reproductivo para ser creativo: es una manifestación de la potencia de creación que poseen los seres humanos. Ya se trate de un individuo aislado o de cooperación entre varios, el punto de partida de todo trabajo -o de toda proyección más allá-, se asienta en el trabajo pretérito de otros, conformando un flujo social del hacer. Siendo expresión genérica, el trabajo humano se realiza socialmente. La posibilidad de todo hacer lleva implícita, entonces, la necesidad de interacción.

Si bien no pueden reducirse todas las manifestaciones políticas de una sociedad a lo inmediatamente institucional y visible -dado que estaríamos negando las variadas formas de dominación y resistencia que se manifiestan a diario por fuera de esta miríada de dispositivos- es innegable la preeminencia del aparato estatal en la articulación política de la sociedad en su conjunto, la implicancia general de sus determinaciones y el tipo de relación que compone con los individuos que integran dicha sociedad.

Ahora bien, como dispositivo de gobierno, el sistema representativo es la apropiación de potencia social de hacer (o "poder hacer", según su formulación más célebre), donde los individuos, a través de la delegación en representantes, empeñan en un acto electivo su capacidad de conformar la relación con el espacio donde viven, así como con los diversos individuos que los rodean. El acto delegativo presenta un doble cariz: es expropiación del hacer y, al mismo tiempo, imposibilidad de composición de relaciones intersubjetivas.

Se conforma un estado de cosas donde los individuos ignoran sus potencias o, lo que es aún más insidioso en sus efectos, la pertinencia de un cuestionamiento de la realidad y su negación. Asimismo, desconocen la posibilidad práctica de experimentar el poder hacer, de tener que convenir con otros individuos las visiones, conocimientos y proyecciones que posean o puedan generar colectivamente. En resumen, viven una normalidad donde el hacer colectivo está cortado en su flujo, en sus potencialidades y redirigido por el dispositivo de gobierno. 

La crisis de diciembre permitió un disloque de la normalidad, con la magnitud suficiente como para permitir pensar, actuar y volver a pensar distinto. Del grito se pasó a la acción y las asambleas recogerán parte de esa iniciativa, conformando un fenómeno social inédito en el país.

Como recuperación del hacer político, las asambleas barriales proponen a sus integrantes el desafío de la proyección y la creación. En un marco de atomización y de desprecio por las formas representativas conocidas, se produce el encuentro cara a cara entre individuos con diversas trayectorias y marcas subjetivas. 

La negación práctica del sistema representativo pareciera ser, por lógica, intentar un camino alternativo en contra de la representación misma. Implica dejar de lado un tipo de organización jerárquica y burocratizante (la representación por partidos y sindicatos, principalmente, aunque no de manera excluyente) con miras hacia la democracia directa -y de una manera más o menos explícita- la demanda de horizontalidad.

Se plantea así el interrogante sobre la naturaleza de este suceso histórico: si no siguieron el camino de inserción en la estatalidad por la vía de la burocratización, ¿Hacia dónde fue la resultante de esta nueva composición relacional? Y en la medida en que esto pueda ser determinado, ¿Cómo llegó a ser así?


Sobre la horizontalidad como concepto fundacional

 

El planteo de un tipo de organización cuya piedra fundamental gire en torno a la horizontalidad en un marco de atomización cuasi completa, presenta características particulares.

En primera instancia, no existe un marco regulador ni asignaciones específicas para los cuerpos implicados. Reunidos en un ámbito espacial común, los individuos dan forma al colectivo paulatinamente. Surgida a partir de charlas políticas callejeras, de algún cartel o pintada convocante, la asamblea es un encuentro cara a cara sin mediaciones donde todos tienen derecho a la palabra y donde circulan distintos discursos sobre la realidad común.

Sin embargo, los preceptos de la horizontalidad no son inmaculados sino que, en la práctica, la idea de una participación horizontal hace su pasaje de una abstracción propositiva inicial hacia una materialidad práctica determinada por las potencias individuales y grupales, y en cómo éstas afectan los cuerpos entre sí. La horizontalidad, entonces, encuentra un límite en torno a la diversidad.

En la posibilidad de apertura irrestricta (o, al menos, de una amplitud considerable), el espacio asambleario permite la reunión de individuos de las más disímiles trayectorias subjetivas, siendo éstos los encargados de la composición de lo nuevo por sobre la descomposición de lo viejo.

Puestas lado a lado en un plano horizontal, la diversidad de trayectorias de vida, de experiencias y marcas, pujarán por dar forma al colectivo, produciéndose diversas afectaciones y composiciones de fuerza que modelan las relaciones dentro del mismo. Podemos decir que hubo una etapa inicial de encuentro, desarrollada en los párrafos inmediatamente precedentes. Es una etapa de marcada atomización, aunque no es absoluta, y en donde entran en juego dos factores fundamentales: la horizontalidad y la diversidad.

Si bien el concepto de ciudadano del liberalismo constitucional proclama formalmente derechos iguales para todos los individuos que componen la sociedad, es la contrapartida de un sistema que, al descender con un manto de atributos formales sobre los individuos de una sociedad, succiona las distintas capacidades para el hacer de los cuerpos individuales y colectivos: corta, niega y redirige en una forma productiva para sí sus potencias. El hacer gris del ciudadano se vuelve masivo, temporalmente segmentado y alienadamente pautado por el sistema de representación. 

Cuando el sistema falla en sus quehaceres, es posible pensar de otra manera. En el disloque de la normalidad, los individuos van a reclamar para sí el hacer que el sistema les negó y cuya expropiación ya no puede sostener de forma legítima. Si bien este reclamo se opone radicalmente a la estatalidad anterior, parte de una experiencia colectiva común, de la experiencia de un orden interiorizado y que configura lo pensable a futuro. 

Los individuos reclaman para sí el hacer negado, proclamando una nueva abstracción sólo sostenible en términos discursivos y que, rápidamente nacida de lo viejo, entrará en un mundo en el que se revelará su caducidad, como concepto en el cual articular la vinculación entre los cuerpos.

La horizontalidad -abstracción entendida como derecho universal al hacer, así como los atributos del ciudadano liberal- niega las diferentes potencias de los cuerpos individuales y colectivos, así como de las afecciones que éstos producen y experimentan. Recuperar el hacer de las manos del dispositivo que los expropiaba implica liberar las potencias individuales y grupales fuera del marco de seguridad, entendido como previsibilidad de conductas que brindaba la estaticidad previa. Así, los cuerpos quedan liberados del dispositivo de representación en un espacio común y afectándose recíprocamente por las potencias que poseen.

Como el proceso asambleario va a revelarnos en toda su magnitud, la horizontalidad encuentra rápidamente sus límites prácticos frente a la diversidad de potencias: subjetividades, experiencias y marcas que hacen de ella una abstracción discursiva. Como tal, no puede ser un factor que sustente en la práctica un dispositivo de toma de decisiones políticas, tal como el concepto de ciudadano de derecho en el sistema representativo.

Como criterio único que defina la relación asamblearia, la horizontalidad se revela insuficiente. Sobre la base de ello, podemos establecer tres implicancias:


- En la práctica, la horizontalidad reviste la forma de un derecho (implícito) al hacer, lo que hace de la asamblea un ámbito de participación prácticamente irrestricta. Este derecho no es garantizado por ningún dispositivo estatal, lo que hace que se iguale a las potencias individuales y grupales. Recuperar el hacer para unos significará un hacer negado para otros.

       - Si la horizontalidad, como contrapartida de la verticalidad burocrática, no es suficiente para definir la relación asamblearia entendida como espacio-tiempo de potencias libradas a la composición de relaciones, entonces, al no recaer únicamente dicha definición en un concepto abstracto universal, ha de recaer también en las características de los cuerpos que componen a las asambleas.

- Teniendo en cuenta que la potencia creativa de las asambleas residirá, por una parte, en un impulso a la participación sin restricciones y, por otra parte, en la potencia de sus componentes y en cómo éstas convienen entre sí, la relación resultante hace de las asambleas colectivos sumamente particulares cuyo destino va a estar forjado por la horizontalidad, en clave de diversidad. Esta es su ley de composición y factor determinante de su devenir.


Identidad y Novedad

Participar en una asamblea es reclamar para sí un derecho al hacer que, hasta ese entonces, estaba negado: es una demanda de participación no mediada. En otras palabras, horizontalidad, abstracción que implica la existencia de diversos cuerpos dislocados de sus rutinas, lógicas y asignaciones espaciales diarias, que comparten ahora un espacio común. Por lo tanto, la horizontalidad -en un marco de desagregación extraordinario como el que se experimenta en Argentina a partir del 19 y 20 de diciembre- está atravesada por la diversidad. Juntas son forma y contenido de un nuevo tipo de relación que surge más allá de la estatalidad, adquiriendo así su carácter disruptivo en cuanto al horizonte de lo experienciable.

Liberar cuerpos y colectivos con potencias disímiles a la composición de relaciones es poner en juego diversos factores que van a dar forma a la asamblea. Si la diversidad otorga el contenido práctico a la horizontalidad, sólo nos resta, mediante un procedimiento algebraico, reemplazar a la primera por algunos factores detectados en nuestro cuerpo de entrevistas que, por sus notables efectos en la conformación de un colectivo, merecen atención.

 

La experiencia política previa  

Este es uno de los factores que permite observar con particular nitidez las tensiones entre lo nuevo y lo viejo en las formas de organización política. 

Ya sea en una discusión o en las propuestas organizativas, la experiencia política previa posee una notable incidencia en la composición de un colectivo. La asamblea -ámbito de diversidad no mediada- enfrenta a individuos marcados por la militancia partidaria, en organizaciones de DDHH y movimientos sociales y, por el otro, a individuos sin ninguna experiencia, marcados por el neoliberalismo y sus excesos.

A lo largo de todo el espectro político, los partidos presentan, en tanto dispositivo, una prescripción, un entramado particular donde ubicar los cuerpos.

Preponderantemente constituidos como organizaciones jerárquico-burocráticas, estos dispositivos de acción política proveen marcas subjetivas características sobre aquellos que participan en ellos.

El programa, la representación, el voto, la articulación global y acumulativa, son características presentes en casi la totalidad de los partidos políticos, donde la organización es concebida como un medio para la prosecución de fines externos al colectivo en sí, determinados por los niveles superiores de la pirámide burocrática.

Recuerda Nora (38 años), con experiencia política partidaria previa: 

 

"Yo me acuerdo de la plataforma de la Interbarrial de Parque Centenario: era un plan de gobierno que incluyó jornada de seis horas, estatización de las empresas privatizadas, el control de gestión, no pago de la deuda, no al ALCA. Uno puede llegar a leer ésto como consignas escritas en un volante solamente, pero que, si te las ponés a analizar seriamente. En aquel momento, no se querían jugar a participar de la Interbarrial y [a realizar] alguna propuesta que fuera más allá de hacer un centro de coordinación. Las divisiones más grandes, más importantes, apuntaban a quedarse solamente en el barrio y hacer un trabajo asistencial.El otro tema era el de la lucha en lo global: ése era el quiebre que tenía la asamblea y ése fue el quiebre que tuvo".

 

En dónde está en juego la idea de un programa de acción global como así también la idea de una  articulación de la acción en una instancia global. Es decir, anudar el hacer y la potencia de la asamblea a un proyecto externo a ella.

Asimismo, es de notar la distinción entre lo local y lo global. Lo local -como ámbito de acción inmediato y territorio de la asamblea- es concebido como un lugar de asistencialismo y no está ligado a la palabra "política". Si un programa de actividades que articule bajo su égida globalizante a una multiplicidad de cuerpos cortando y encausando su hacer, es un planteo relacional que se acerca al de un partido político y sus prácticas, no es de extrañar entonces que el quiebre en la asamblea de la entrevistada haya revestido la forma de un desacuerdo espacial.

En tanto, Lucía (49), militante del PC desde 1978 a 1986, puede ilustrar cómo la experiencia política previa actúa como un factor de cohesión frente al impacto que produjo el accionar de los partidos políticos dentro de las asambleas. Un cuerpo marcado de tal manera por su tránsito en lógicas partidarias, que reacciona frente a ellas al reconocerlas: 

 

"Lo más importante era escuchar al que estaba al lado tuyo para saber qué quería y pensaba, y ahí empezar a organizarnos para poder cambiar ésto. En nuestro caso, el PO trabajó muy mal; en otras, fue el PC; en otras debe haber sido el MST. Lo que hicieron fue no escuchar a la gente: fueron a bajar su línea. Los que conocíamos algo de ésto nos fuimos dando cuenta de que la intención era manijear la cosa para el lado de cada uno. Y ahí empezaron las grandes discusiones. Muchos se fueron inmediatamente cuando empezaron a ver todo esto: algunos porque no tenían conocimientos políticos y se asustaban y otros porque tenían recuerdos políticos y no querían volver a pasar por lo mismo. Y algunos nos quedamos por tozudos, porque no nos iban a venir acá a decir lo que teníamos que hacer. Sí podíamos trabajar juntos, pero no teníamos por qué seguir una línea política" .

 

Si bien Luis (54), habla desde el punto de vista de su vasta militancia e  inclinación ideológica crítica, sus declaraciones reflejan cómo influye la falta de experiencia política previa en este caso, como transmisora de corrientes de opinión instaladas en los medios dada la cuasi inexistencia de elementos de recepción crítica y la consiguiente toma de postura frente a cuestiones políticas concretas:

 

"Teníamos políticas más o menos interesantes, bastante audaces, con el barrio en todo lo relacionado con la seguridad, y algunas relaciones con distintos actores del barrio, pero no había quien las sostuviera. Un barrio donde el tema de la seguridad estaba muy fuerte: habían matado a una chica en un crimen que no tenía nada que ver, pero como estaban los cartoneros había un oleaje de opinión pública. Es un barrio donde ganó Macri la segunda vuelta. Concentrados en ellos [los cartoneros], la opinión generalizada sostenía que eran los culpables de todo y había que echarlos del barrio. Se dio una lucha interesante en el sentido de que se sumaron otros actores, incluido el CGP, a la oposición a estos tipos que eran como blumberistas antes de Blumberg (...) Teníamos una incapacidad muy grande en captar activistas (...) y también un problema serio en formación:  varios vecinos no tenían ninguna formación previa y tenían un universo ideológico bastante dudoso; podían, a veces, agarrar para cualquier lado".

 

Como contrapartida, podemos hallar la situación contraria, donde el peso específico de la experiencia política previa tiene incidencia profunda y le da el tono definitivo a la asamblea misma, tal como relata Aníbal (21): 

 

"Las críticas al sistema estaban a la orden del día para cualquier actividad. Los que participaban eran 'ex' de cualquier agrupación. Tenían experiencia política, eran gente que había participado con las Madres, en DDHH. De hecho, participaban a veces paralelamente, se encontraban 'fundidos'. Pasó gente del PC, de partidos y militantes del '70 que, por ahí, no estaban en condiciones de realizar una militancia activa como requieren algunos partidos y que ya tenían sus dogmas como para sumarse a una agrupación.

[En cuanto a la práctica asamblearia] Al ser más abiertos, cada uno podía mantener posturas sectarias sin necesidad de romper [con la asamblea]". 

 

La diferencia generacional
 

Este factor es de carácter bifacético dado que, si bien provocó tensiones entre los asambleístas de distintas edades, proveyó una oportunidad única de interacción entre diversas bandas generacionales, produciendo un intercambio único de experiencias y aprendizajes difícilmente realizables en ámbitos previos a la asamblea. En este caso, Aníbal rememora su paso por la Comisión de Jóvenes de la asamblea de Temperley:

 

"Naturalmente, me llevaba mejor con los jóvenes que funcionábamos en el ámbito de la Comisión de Jóvenes. Con los grandes tenía relación pero era más forzada... A veces, ibas a hacer un trabajo y te quedabas charlando. De hecho, los cumpleaños después de la asamblea eran multitudinarios porque venía toda la asamblea. En general, venía gente grande a los de los jóvenes y los jóvenes íbamos a los de los grandes.

Los jóvenes teníamos una postura bastante caprichosa. Lo reconozco como crítica desde una retrospectiva, al sostener posturas y no poder ceder. Ya las habíamos discutido en una comisión y las queríamos sostener en la asamblea. Y, por ahí, no todos los jóvenes de la Comisión venían a la asamblea; entonces, no podíamos cambiar posturas y rompíamos con la democracia, con la dinámica de la asamblea.

Pero también algunos sectores de los adultos querían que tomáramos actividades que a ellos les interesaban; por ejemplo, el merendero".

 

Esta forma intempestiva, vigorosa y sin concesiones, parece propia del accionar juvenil, a lo que podríamos sumarle lo que Adamovsky denominó, militantes "machos"4. Ejemplo de ello es el relato de Sandra (36):

 

"El primer o segundo día de la asamblea, me asusté con un pibe de treinta años. Cuando uno estaba hablando, le dijo: 'Mirá yo tengo más balas que vos'. Se levantó la remera  y le habían dado balazos de goma. La verdad, a mí me asustó. Yo pensé: 'éste se está tratando de comprar a los jóvenes y es un facho".

 

Incidencia de los partidos políticos
 

Junto con la experiencia política previa, el otro factor decisivo en la conformación de las asambleas rastreable en nuestras entrevistas, es la relación con los partidos políticos. Si bien surgieron como negación de la representación, las asambleas recibieron en su seno militantes de diversos partidos -preponderantemente de izquierda- y convivieron con ellos en los más variados ámbitos.

Los impactos en las asambleas fueron diversos pero siempre importantes, lo cual pasaremos a repasar con los testimonios recabados. Quedan fuera del análisis aquellas asambleas hegemonizadas por partidos políticos ya que, al ser apéndices de los mismos, orbitan dentro de sus lógicas y no son tenidas en cuenta en nuestro análisis.

El testimonio de Aníbal muestra un ejemplo de convivencia de la asamblea con los partidos, al preguntársele sobre la existencia de tensiones entre los integrantes de partidos y los militantes independientes explica:

 

 "Sí, existieron pero por medio de las discusiones, donde muchas veces decían que era 'aparateada', pero la aparateada no existe: si vos tenés una idea clara, la podés discutir. El drama era que la asamblea no tenía una idea de conjunto. Entonces, tenía miedo a la postura de los partidos porque no tenía como responderles".

 

Otra relación que se presentó con los partidos fue la cooptación. La asamblea como fuente de aprovisionamiento de nuevos militantes, hecho que provoca una evidente resta de potencia de la misma, tal como explica Norma (55):

 

"Los partidos aparecen para llevar gente, y cuando nosotros decíamos 'vamos a tal marcha pero sólo queremos banderas de asambleas', y vos sabías que el compañero que tenías ahí participaba en tal partido, pero no importaba, él venía como vecino. Pero el día que se salía con las asambleas, ese compañero estaba, de pronto, detrás de la bandera de Quebracho. Entonces, después se descubre que ese compañero no estaba peleando por las asambleas y por los vecinos, sino que estaba tratando de llevar gente al partido. Y, de hecho, pasó: mucha gente de las asambleas se fue a los partidos, y otra, se fue porque éstos habían venido".
 

Dos lógicas que se chocan y la imposibilidad de componer una relación entre dos colectivos  provocan la ruptura del más horizontal -la asamblea- por incorporar el conflicto en su seno. Sobre ello, Lorena (36) explica que: 

 

"Empezaron a bajar línea, de una manera impresionante y violenta, ya  al nivel del insulto. A una de mis compañeras, mientras hablaba, le decían '¿No ves que sos una idiota? Sos una idiota'.

Tenían una línea muy verticalista y les era muy difícil entender otro tipo de lógica. Era una lógica que chocaba con otra y no podían pensarlo de otra forma. Entonces, en determinado momento, los de lógica más partidaria empezaron a reunirse entre ellos, fueron cerrándose, poniéndose nombres particulares para ellos y a hacer volanteadas de la asamblea con otro nombre. Y eso terminó llevando a que decidiéramos que así no podíamos seguir funcionando juntos, que cada uno hiciera lo que le pareciera pero que nos dividiéramos. Las dos lógicas eran muy diferentes y era todo el tiempo ponernos palos en las ruedas. Así, nosotros tampoco podíamos hacer lo que queríamos".

 
Incidencia del Estado
 

Diversos organismos estatales tomaron contacto con el fenómeno asambleario. A través de hospitales, escuelas y CGP, hubo gran cantidad de actividades conjuntas entre las asambleas y el Estado, las cuales tuvieron diversos grados de incidencia desde la cooperación, pasando por la cooptación de integrantes y también por los conflictos internos que generaba la relación entre  aquellos que propiciaban la autonomía radical y aquellos que no desechaban obtener recursos estatales, aún a costa de concesiones.

Son particularmente notables los efectos de descomposición que produce el otorgamiento de subsidios en asamblea que presentan una importante cantidad de individuos sin experiencia política previa, como es el caso de Luz (33): 

 

"Eso fue orquestado de alguna manera. Las tensiones empezaron cuando aparecieron los famosos Planes Trabajar. Empezaron a sugerir que la asamblea repartiera Planes Trabajar, y ahí se 'emputeció' todo.

Desde los CGP se ofrecían Planes Trabajar, diciendo: 'la gente que está tan organizada, que evalúe a quién se los van a dar'. Eso generó muchos problemas. La CCC, que participó mucho de las asambleas y que yo entiendo fue uno de los grandes responsables de finiquitar las asambleas, decía: `Sí, hay que tomar los planes' y se ofrecieron para repartirlos. Entonces la CCC iba al Patronato de la Infancia y planteaban que aquél que participara más de las marchas iba a recibir un Plan Trabajar. Se generó una situación que nunca se resolvió. La asamblea de San Telmo se fractura por primera vez por ésto. La CCC se lleva a un sector, especialmente los sectores más marginados, por la cuestión de los planes".

 

Sí bien la horizontalidad en clave de diversidad produce afectaciones sobre los cuerpos -que provocaron un auténtico proceso de depuración de participantes y, posteriormente, un tipo de vinculación de carácter comunitario fruto del estrechamiento de lazos entre los individuos5- no conllevará a la conformación de una identidad sólida más allá a la definición por oposición tal como se aprecia en los testimonios de Aníbal y Carlos, respectivamente:

 

[Aníbal] "Las asambleas planteaban antiburocracia, antiimperialismo, pero... ¿Qué queríamos?. Nos definíamos por oposición. Eso está bien en un primer momento pero después, cuando quedamos militantes nada más, se había acabado el auge de la sociedad que se volcaba a la militancia y que podíamos aglutinar nuevos sectores. Hacía falta redefinirnos: definirnos como actores sociales y no como oposición".

 

[Carlos] "Muchos movimientos sociales, como los antiglobalización, son un abanico amplio pero los une el hecho de que no hay una afirmación de qué es lo que se quiere, ya sea rechazo al imperialismo o Estados Unidos. Todo está bien pero con ser 'anti' no basta. Cada vez es más evidente el caso de muchos movimientos que son genuinos reactivos al aparatismo de izquierda y que piensan que la forma esa, por sí sola, ya es una identidad. Eso no tiene que ver con la identidad".

 

Volviendo sobre las líneas precedentes, si bien la identidad laxa es un efecto derivado de la horizontalidad en clave de diversidad y elemento distintivo de un nuevo tipo de relación no estatalizada, es también una fuente de indeterminación, lo que en el tiempo jugará como una fuerza centrífuga desagregando cuerpos y potencias del colectivo asambleario. Si no sabemos quiénes somos, tampoco sabremos qué queremos, y ello queda reflejado en el tipo de programas que establece un colectivo. La conformación de un programa de actividades específico -exceptuando a aquellas asambleas con actividades puntuales como ser el mantenimiento de comedores barriales o bibliotecas- determina un horizonte como colectivo: la definición del territorio que éste habita, la relación con otros colectivos, el Estado, la obtención de recursos financieros o la misma definición de problemáticas de incumbencia.

Como contrapunto, podemos recurrir a Raúl Zibechi cuando, al referirse a los nuevos movimientos sociales, afirma: "Llamaremos a las nuevas formas de acción colectiva como autoafirmativas, aunque podrían denominarse expresivas o afirmativas. Están estrechamente ligadas a la aparición de nuevos actores y movimientos sociales y difícilmente puedan separarse de ellos (...) Se trata de luchas autoafirmativas porque parten de sectores que hasta ese momento tenían una baja consideración social, vivían oprimidos o marginados".

 Luego de aclarar que las formas autoafirmativas son formas de lucha características de agrupaciones de carácter comunitario, el autor agrega: "Es el caso de las mujeres, los homosexuales y lesbianas, los indios, las madres e hijos de desaparecidos, los desocupados. Todos ellos sufren desprecio, menosprecio o son invisibles para la sociedad oficial. Esa invisibilidad los lleva a utilizar formas de acción que pongan en primer lugar la afirmación de su existencia, negada desde el poder"6 .

Las asambleas barriales, si bien recibieron en su seno individuos de las más diversas procedencias, son a menudo catalogadas como un fenómeno, preponderantemente, de clase media. Esto abre una diferencia no menor con las observaciones de Zibechi: el grueso de los participantes de las asambleas están "incluidos" en el sistema, mas allá de la pauperización de sus capacidades de consumo y bagage cultural. En cuanto a la identidad de los grupos de carácter autoafirmativo, debe agregarse que refleja una situación que es mucho más acotada y específica que la diversidad existente en una asamblea. Dicha diferencia se debe a la situación de supresión o invisibilidad de algún aspecto de las vidas de sus integrantes, sumado a la construcción de su identidad, por parte de la sociedad y el Estado.

¿Qué clase de supresión, entonces, pudo convocar al lazo que derivó en la relación asamblearia? A diferencia de los grupos autoafirmativos, no se trata una supresión de identidad, sino de una supresión que sólo pareció ser visible al ser iluminada por el colapso de la articulación estatal de la sociedad; supresión del hacer político.

En este apartado se derivaron varias implicancias que es conveniente recapitular. La dinámica de la horizontalidad en clave de diversidad impuso un verdadero proceso de depuración en las asambleas, al entrar en puja diversos factores para componer la relación asamblearia -algunos de ellos, considerados por sus efectos masivos y poderosos (en especial la acción de los partidos políticos y el Estado) sobre las asambleas fueron tratados sucintamente-, conformando colectivos de carácter horizontal que, poco a poco, generaron un estrechamiento de lazos entre sus participantes hasta convertirse en grupos de vínculo comunitario. Este carácter aleja a las asambleas de las organizaciones jerárquico-burocráticas de la estatalidad previa, emparentándolas a las organizaciones de los nuevos movimientos sociales, diferenciándose de éstas, no obstante, en cuanto a la generación de una identidad compacta, cuestión no menor que determina la especificidad de las asambleas en el campo de los nuevos movimientos sociales.

El dispositivo que conforma una relación asamblearia -derivado de su impulso inicial de  horizontalidad en clave de diversidad- provoca un quiebre en las rutinas y lógicas de vida, al ubicar en un mismo ámbito espacial a diversos individuos portadores de experiencias y saberes extraños entre sí, puestos en común para forjar una situación no estipulada por la estatalidad previa. Al convertirse en ámbito de intercambio único (horizontal), las asambleas se presentan como invernaderos de nuevas subjetividades, un espacio-tiempo donde se gesta una nueva forma de vinculación con el otro y con otros. Estamos hablando de un dispositivo que no presenta un entramado particular donde ubicar los cuerpos mas allá de las potencias de los mismos, una vinculación política no mediada.

Las asambleas son, entonces, un tipo de colectivo que se ha revelado totalmente novedoso en Argentina, abriendo un proceso aún no cerrado cuya forma de existencia se expresa en el prolongarse por debajo de la visibilidad de su accionar. Esta particular forma de existencia como proceso es vehiculizada en los cuerpos mismos de sus participantes, en las marcas que el tránsito por la relación asamblearia les infligió.

 

Final Abierto

 

El impulso que propulsó la formación de las asambleas, como analizamos, no permitió una identidad férrea más allá de una construcción por oposición a lo que no se desea como forma de vida, con la subsiguiente inexistencia de programas que produzcan una inserción de la asamblea en una porción específica del universo social. Lentamente, las asambleas, por su criterio amplio, cayeron en la indeterminación, generándose una fuerza centrífuga que llevó a su desaparición de la visibilidad pública. Para Aníbal,

 

"La asamblea nunca quiso tomar postura. Por miedo a dividirse, porque había compañeros que no las iban a aceptar. Y por no tomar posturas, no pudo definirse como tal. Entonces, se disolvió. Para mí, faltaron muchas veces esas instancias de discusión".

 

Sin embargo, la disolución de una asamblea no es su desaparición. Como ya se mencionara anteriormente, la relación asamblearia influyó en los sujetos que la atravesaron, marcándolos profundamente con sus lógicas. Tal como las lógicas instrumentales permearon -con el desarrollo del capitalismo- desde el ámbito mercantil a todas las relaciones sociales, las lógicas que surgieron de la relación asamblearia, portadas por los cuerpos que transitaron esta última, amenazan con expandirse a otros dispositivos y ámbitos de la vida social.

Los cuerpos que abandonan una asamblea, no son el fracaso o desaparición de la misma, sino la continuación de un proceso. Se convierten, entonces, en portadores de relación, donde el tipo de vinculación política de la relación asamblearia, pasa a convertirse en horizonte de lo deseable.

El transitar la relación asamblearia provoca un quiebre subjetivo, donde la conformación misma de la realidad se trastoca: la pasividad del espectador se deja de lado para tomar una postura activa en la construcción colectiva. Valeria (36), cuya primera experiencia política se desarrolló en la asamblea, detalla algunos cambios significativos en su vida: 

 

"Transformó mi vida cotidiana porque le dedico mucho tiempo: a pensar cómo trabajar, a cómo leo la realidad. No tengo televisión ni cable: solamente leo el diario y de algunas cosas me entero por la asamblea o porque me mandan mails. Así se va construyendo algo de la realidad, como si fuera un espacio donde se construye la realidad política, en el mismo lugar que antes ocupaba la tele. Ahora me informo y se construye esa información con los otros en la asamblea".

 

Un saber para el hacer que además redefine la pertinencia de la intervención en los distintos ámbitos en donde se desarrolla la vida común. Sobre ello, Miguel (40), con militancia en El Andamio durante los años '80, explica: 

 

"Me queda la experiencia de cómo hacer las cosas. Es decir, por ahí, ante determinadas discusiones de la escuela de mi hija... con algunos problemas que hay. Siempre me queda la sensación de que a través de la experiencia de las asambleas aprendí a cómo tener que llevar adelante ese problema. Es decir: hay un determinado problema en la escuela, bueno, no hay que hablar con las autoridades. La forma de solucionarlo es entre todos y no dejando que ALGUIEN se haga cargo de la solución".

 

Las asambleas alcanzan el cuestionamiento al ámbito y las lógicas que reproducimos en nuestra vida diaria -en este caso, la actividad que uno tiene como profesión- con el profundo significado que eso conlleva, dada la importancia que solemos atribuirle al establecerla como el eje de nuestra subsistencia y desarrollo personal. Para Ana (32),

 

"Uno de los objetivos del artista y del músico es saber mucho, tocar mucho para estar arriba de los escenarios, y después de estar arriba de los escenarios, ser idolatrado. Y ése es, para mí, trasladándolo a las cosas que aprendí en la asamblea, un mecanismo más de los obstáculos que despliega el capitalismo. Hacer creer que una persona es mejor en tanto ocupe un lugar estratégico de poder en esta tierra. Si vamos a pensar eso, siempre vamos a estar sufriendo. Cuando vos ya estás viviendo eso que te gusta, estás tocando un instrumento -en mi caso, es lo que hago-. En vez de estar disfrutando lo que estás haciendo, el sufrimiento pasa por siempre querer alcanzar un lugar mejor que el que está al lado tuyo. Me parece que el capitalismo se reproduce no sólo económicamente, sino de esta forma también".

 

Sin embargo, la moneda tiene dos caras y ambas deben ser tenidas en cuenta. La discontinuidad de las asambleas en su funcionamiento presenta también dos factores negativos: los individuos pierden un colectivo y, por ende, la potencia que de ello se deriva y, a su vez, se produce la desaparición de un territorio, entendido como un espacio político.

Sobre la primera observación, poco hay que explicar: perdido el grupo de acción, un ex asambleísta debe insertarse en otras organizaciones existentes, donde su voz no tiene libertades e incidencia al momento de sugerir actividades o para dar forma al colectivo que poseía, ni la potencia que le otorgaban sus compañeros al momento en que componían la relación asamblearia.

En cuanto al segundo aspecto, se trata de la desaparición del colectivo asambleario del espacio que ocupaba, lugar específico de reunión, como del ámbito inmediato de acción, el barrio. Esta desaparición implica que un territorio deja de existir7, deja de compartir y de disputar el espacio a otros territorios establecidos por el capital o el Estado. Multiplicado por la cantidad de asambleas extintas, es descorazonador desde una perspectiva del cambio social, ver la cantidad de islotes o lugares de disputa que se han perdido.

 Este es el estado actual de las cosas. Las asambleas no son visibles más que en números mínimos y su momento actual es el de la dispersión, aunque sus integrantes permean las más diversas organizaciones y dispositivos habilitando la posibilidad del cambio a su interior. 

Cuerpos portadores de un saber sobre sí mismos, conscientes de que poseen potencias que han sido negadas, segmentadas, redirigidas y, principalmente, que el nuevo mundo no está detrás de grandes personajes o empresas fastuosas, sino en la opaca tarea de componer relaciones con quienes nos rodean, en reapropiar la política sin representaciones, como forjadores activos de su relación con el otro y el ámbito inmediato de la vida, dejando de lado la pasividad del espectador de un show predigerido.

Desde Cromagnon a las nuevas luchas del trabajo, la presencia de las asambleas es rastreable tanto en los cánticos de las manifestaciones como en las formas en que los trabajadores toman las decisiones y enfrentan a la patronal, sin someterse a las burocracias sindicales.

Argentina está inmersa desde al menos quince años en un resurgir de la organización popular, dando cuenta de ello los más diversos grupos y organizaciones que van desde los DDHH a los centros culturales, movimientos de desocupados y luchas sindicales, organizaciones de pueblos aborígenes, asambleas, fabricas recuperadas y un largo etcétera.

A cuatro años de diciembre de 2001, todo parece tranquilo, camino a un nuevo proceso electoral, con una aparente mejora de los indicadores económicos, y un conflicto social controlado por la administración y los medios  masivos.

Sin embargo, la mesa está servida, ofreciendo una mayor variedad de platos que durante la década de los '90. Los dos principales comensales, Capital y Estado, como siempre, dispuestos a fagocitar todo que se les ponga por delante. 

Los efectos de la digestión... quedarán para la reflexión futura.


Bibliografía

-         ADAMOVSKY, Ezequiel.  "El movimiento asambleario en la Argentina: Balance de una experiencia", en revista El Rodaballo.  Buenos Aires, 26 de marzo de 2004.

-         DELEUZE, Gilles.  Spinoza y el Problema de la Expresión.

-         DE MARINIS CÚNEO, Pablo.  "Gobierno, gubernamentalidad, Foucault y los anglofoucaultianos (O un ensayo sobre la racionalidad política del neoliberalismo)", en Globalización, riesgo, reflexividad. Tres temas de la teoría social contemporánea, Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid 1999.

-         GRUPO 12. Del fragmento a la situación. Notas sobre la subjetividad contemporánea, Edición del Grupo 12, Buenos Aires 2002.

-         HOLLOWAY, John.  Cambiar el mundo sin tomar el poder, Herramienta, Buenos Aires 2002.

-         ROSE, Nikolas.  "El gobierno en las democracias liberales 'avanzadas': del liberalismo al neoliberalismo", en Revista Archipiélago N° 29, 1997.

-         SPINOZA, Baruch.  Tratado Político, Editorial Quadrata, Buenos Aires 2004.

-         ZIBECHI, Raúl.  Genealogía de la Revuelta. Argentina: la sociedad en movimiento, Letra Libre, La Plata 2003. 




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* Estudiante de la Lic. en Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Email: santiagohg@gmail.com


1 A manera sumamente introductoria: atacado por la sobrecarga de sus funciones y lo oneroso que ésto lo volvió, el Estado de Bienestar sucumbe y con él sus racionalidades y tecnologías políticas. Se produce una des-gubermentalización del Estado y una desestatalización del gobierno. Es decir, la conducción a través de instituciones y procedimientos centralizados en el Estado deja paso a una nueva forma de conducción que recurre a entidades autónomas: empresas, organismos no gubernamentales, comunidades e individuos, los cuales prestarán, en adelante,  los servicios públicos que proveía el archipiélago institucional welfarista. Si bien estas entidades se rigen por criterios de rentabilidad, son controladas políticamente a distancia por las autoridades de gobierno, precisamente, a través de métodos contables de control como ser la auditoría. Cambia, asimismo, el sujeto de gobierno, el cual ya no posee obligaciones con el resto de los individuos de la sociedad y se vuelve activo y responsable, realizándose a sí mismo en el interior de una multiplicidad de ámbitos micro-morales que expresan su identificación personal: clubes, barrios, trabajo, familia, escuela, etc. La modelación de hábitos y gustos corre por cuenta de los medios masivos, los cuales son un nexo indirecto entre los sujetos y los gobernantes, filtrando objetivos políticos a través de redes de identificación donde siempre prima la idea de que hay una elección libre y personal de un individuo a cargo de sí. La publicidad, el marketing, los expertos en autoayuda y del cuidado de sí mismos son parte de un cúmulo de nuevas tecnologías que regulan la conducta, mediante el acercamiento de normatividades y saberes que orientan las decisiones personales. ROSE, Nicolás.  "El gobierno en las democracias liberales 'avanzadas': del liberalismo al neoliberalismo", en Revista Archipiélago, N° 29, 1997. 

2 ZIBECHI, Raúl.  "Genealogía de la Revuelta. Argentina: la sociedad en movimiento", Letra Libre, La Plata 2003. 

3 HOLLOWAY, John.  "Cambiar el mundo sin tomar el poder", En Revista Herramienta. Buenos Aires 2003, p.13.

4 Esta denominación es independiente del género del militante implicado, señalando, entonces, una disposición de temperamento y un enfoque hacia la política ligado -aunque no de manera excluyente- a la cultura de izquierda tradicional. Implica una doctrina de aniquilamiento del otro, comportamiento aguerrido y exclusión de lo afectivo como parte de lo político. ADAMOVSKY, Ezequiel.  "El movimiento asambleario en la Argentina: Balance de una Experiencia", en Revista El Rodaballo, Marzo 2004, p. 16.

5 A este respecto, y sobre el ascenso de la vida cotidiana al status "político", ver SABATELLA, Ignacio.  "Desde Lejos no se ve".

6 Zibechi Raul, Op cit., p.33.

7 Estas líneas fueron inspiradas por la charla que diera el geógrafo brasileño Bernardo Mançano Fernández en el coloquio "De la exclusión al vínculo", realizado en el Goethe Institut de Buenos Aires en julio de 2005. En un interesante enfoque que articula sociología y geografía, el espacio es definido como el ámbito donde se manifiesta la existencia humana. Dentro del espacio geográfico del Planeta Tierra, hay infinitos espacios sociales, los cuales se construyen por relaciones sociales que presentan una ideología particular, entendida ésta última como una construcción de identidad y de una relación con el mundo. En un nivel más específico, el territorio está fundado por una ideología y una relación social, reconocida jurídica, política o culturalmente, que implica que en ese territorio alguien manda y alguien obedece. Es decir, el poder convierte al espacio en territorio. Estos procesos se dan en constante conflictividad, donde el cambio en una relación social puede dar origen a un proceso de desterritorialización -o creación de nuevo territorio- como puede ser una fábrica recuperada, donde el capital sufre una desterritorialización en favor del trabajo que al tener una ideología propia crea una nueva relación social de producción que delimita así un nuevo territorio. Parte de esta charla está disponible en www.lavaca.org
 
 
 
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Autor: Mario Tronti. Digitalización: Colectivo NPH 
 www.colectivonph.com.ar


Fecha de Publicación:  11/10/05 
 
 
OBREROS Y CAPITAL.

 

Mario Tronti.

 

 

INTRODUCCIÓN: 

LA LÍNEA DE CONDUCTA

 

 

Debemos advertirlo. Con todo esto nos hallamos todavía en el "prólogo del cielo". No se trata de presentar una investigación conclusa. Dejemos los pequeños sistemas a los grandes improvisadores. Dejemos los minuciosos análisis ciegos a los pedantes. Nos interesa todo cuanto contiene en sí la fuerza de crecer y de desarrollarse. Nos interesa que se sepa que esta fuerza es poseída hoy casi exclusivamente por el pensamiento obrero. Casi exclusivamente: porque la decadencia actual del punto de vista teórico de los capitalistas sobre su sociedad no supone todavía la muerte del pensamiento burgués. Destellos de sabiduría práctica nos sorprenden y nos sorprenderán todavía en este largo ocaso al cual se halla condenada la ciencia de los patrones. Cuanto mas rápido avance por su cuenta el punto de vista obrero, antes se consumará esta condena histórica. He aquí, pues, una de las tareas políticas de hoy: replicar en el ritmo de la investigación, de las experiencias, de los descubrimientos, el sentido, la forma de un camino; dar a este camino la forma de un proceso. Lo que los capitalistas, de  modo inmediato, deben dejar de poseer para siempre en el terreno de la lucha de clases no es el concepto de ciencia, sino el concepto del desarrollo de la ciencia. Si el pensamiento de un grupo, de una clase, pone en marcha el mecanismo de su crecimiento creativo, este mero hecho priva de espacio al desarrollo de cualquier otro punto de vista científico sobre la sociedad, le obliga a repetirse a sí mismo, le deja como única perspectiva la contemplación de los dogmas de la propia tradición. Así ha sucedido históricamente cuando, después de Marx, las teorías del capital han retomado una posición predominante. Los márgenes de desarrollo del pensamiento obrero se han reducido al mínimo y casi han desaparecido. Ha sido necesaria la iniciativa leninista de la ruptura práctica en un punto para devolver a manos revolucionarias el cerebro teórico del mundo contemporáneo. Ha sido un momento. Tras él, es bien sabido que únicamente el capital se ha hallado en condiciones de recoger el significado científico de la Revolución de Octubre. De ahí, el largo letargo de nuestro pensamiento. La relación entre las dos clases es tal que quien tiene la iniciativa vence. En el terreno de la ciencia, como el de la practica, la fuerza de las dos partes es inversamente proporcional: si una crece y se desarrolla, la otra se queda inmóvil y, por lo tanto, retrocede. El renacimiento teórico del punto de vista obrero se impone hoy  por las necesidades mismas de la lucha. Volver a caminar quiere decir inmovilizar al adversario para poder golpearlo mejor. La clase obrera ha alcanzado hoy tal punto de madurez que en el terreno del enfrentamiento material no aceptada, por principio y de hecho, la aventura política. En el terreno de la lucha teórica, por el contrario, todas las condiciones parecen imponerle felizmente un nuevo espíritu de descubrimiento venturoso. Frente a la cansina vejez del pensamiento burgués, el punto de vista obrero puede vivir, quizá únicamente ahora, la estación fecunda de su robusta juventud. Para hacerlo, debe romper violentamente con su pasado inmediato, debe negar la figura tradicional que le viene oficialmente atribuida, sorprender al enemigo de clase con la iniciativa de un repentino desarrollo teórico, imprevisto, incontrolado. Vale la pena efectuar la propia contribución parcial a este género nuevo, a esta forma moderna de trabajo político.

 

Se nos pregunta con justeza: ¿por qué vía?, ¿con qué medios? Rechacemos entre tanto los discursos sobre el método. Intentemos no ofrecer a nadie la ocasión de eludir los duros contenidos prácticos de la investigación obrera, optando por las formas bellas de la metodología de las ciencias sociales. La relación que hay que establecer con estas últimas no es distinta de la relación que se puede entablar con  el mundo del saber humano unitario almacenado hasta la fecha, que para nosotros confluye todo él en la suma de conocimientos técnicos necesarios para poseer el funcionamiento objetivo de la sociedad actual. Por nuestra parte ya lo hacemos, pero todos juntos debemos llegar a utilizar aquella que denominan cultura como se utilizan el martillo y un clavo para colgar un cuadro. Ciertamente, las grandes cosas se hacen mediante saltos bruscos. Y los descubrimientos que cuentan siempre rompen el hielo de la continuidad. Y se reconocen por ello: ideas de los hombres simples que parecen locuras a los científicos. En este sentido, el puesto de Marx no ha  sido plenamente valorado, ni siquiera allí donde era más fácil, sobre el propio terreno del pensamiento teórico. Todos los días oímos hablar de revoluciones copernicanas efectuadas por individuos que han movido de una esquina a otra de la habitación su mesa de estudio. De Marx, sin embargo, que había transformado radicalmente un saber social que se prolongaba durante milenios, se ha dicho como máximo: ha invertido la dialéctica hegeliana. No faltaban, sin embargo, ejemplos contemporáneos a Marx de una transformación radical puramente crítica del punto de vista de una ciencia milenaria. ¿Es posible que todo debiese reducirse a la banalidad de una adición de primer curso de educación general básica entre materialismo de Feuerbach y la historia de Hegel? ¿Y el descubrimiento de las geometrías no-euclidianas, que de Gauss a Lobacevskij, de Bolyai a Riemann, hace de la unicidad del axioma nada menos que una pluralidad de hipótesis?¿Y el descubrimiento del concepto de campo en el terreno de la electricidad, que de Faraday a Maxwell y Hertz, hace saltar por los aires por primera vez toda  la física mecanicista?¿No parecen más próximas al sentido, al espíritu, al alcance de los descubrimientos de Marx?¿No parte el nuevo marco del espacio-tiempo introducido por la relatividad de aquellas teorías revolucionarias del mismo modo en que el octubre leninista parte, en su camino, de las páginas de El Capital? No obstante, lo comprobamos todos los días. Cualquier intelectual que ha leído más de diez libros, aparte de los que le han hecho comprar en la escuela, está dispuesto a considerar a Lenin en el campo de la ciencia como un perro muerto. Y, sin embargo, quien observa a la sociedad y quiere comprender sus leyes, puede hacerlo en la actualidad sin Lenin, en idéntica medida que quien observa la naturaleza y quiere comprender sus procesos puede hacerlo hoy sin Einstein. En esto no hay maravilla alguna. No se trata de la unicidad del espíritu humano que avanza del mismo modo en todos los campos. Se trata de una cosa más seria. Se trata de ese poder unificador que concede a las estructuras del capital el dominio sobre  el mundo entero y que a su vez puede ser dominado tan sólo por el trabajo obrero. Marx atribuía a Benjamin Franklin, a este hombre del nuevo mundo, el primer análisis consciente del valor de cambio como tiempo de trabajo; por consiguiente, la primera reducción consciente del valor a trabajo. Se trata del mismo hombre que concibe los fenómenos eléctricos como provocados por una única sustancia sutilísima que se halla presente en todo el universo. El cerebro burgués, antes de que, gracias a la presión obrera, su grupo se constituya en clase, ha encontrado más de una vez en sí la fuerza de unificar bajo un mismo concepto múltiples experiencias dadas. Posteriormente, las necesidades inmediatas de la lucha han comenzado a dirigir la propia producción de las ideas. Ha comenzado la época del análisis, la edad de la división social del trabajo intelectual. Y nadie sabe ya nada sobre todo. Preguntémonos: ¿es posible una nueva síntesis?, ¿es necesaria?

 

La ciencia burguesa lleva en sí misma la ideología, como la relación de producción capitalista encierra dentro de sí la lucha de clases. Desde el  punto de vista del interés del capital, es la ideología la que ha fundado la ciencia: por esta razón la ha fundado como ciencia social general. Lo que era en un primer momento el discurso sobre el hombre, y sobre el mundo del hombre, la sociedad, el estado, se convierte, a medida que crece el nivel de la lucha, en un  mecanismo de funcionamiento objetivo de la máquina económica. La ciencia social de hoy es como el aparato productivo de la sociedad moderna: todos nos hallamos en su interior y lo utilizamos, pero quienes extraen beneficio del mismo son únicamente los patrones. No podéis romperlo, nos dicen, sin arrojar al hombre a la barbarie. Pero, en primer lugar, ¿quién os dice que  sintamos aprecio por la civilización del hombre? Y, por otro lado, los obreros modernos conocen bien otros medios para batir al capital, más allá del grito prehistórico de: ¡destruyamos las maquinas! En fin, la gran industria y su ciencia no constituyen el premio para quien vence la lucha de clases. Constituyen el terreno mismo de esta lucha. Y mientras que este terreno sa halle ocupado por el enemigo hay que disparar sobre él sin derramar lágrimas por las rosas. Resulta difícil admitirlo por quien tiene miedo de ello: pero una nueva estacion de descubrimientos teóricos es posible hoy únicamente desde un punto de vista obrero. La posibilidad, la capacidad de la síntesis, ha permaneciso en su totalidad en manos obreras. Por una razón fácil de comprender. Porque la síntesis en la actualidad puede ser únicamente unilateral, solo puede ser  conscientemente ciencia de clase, de una clase. Desde la perspectiva del capital, el todo únicamente puede ser comprendido por una  de las partes. El conocimiento se halla ligado a la lucha. Conoce  verdaderamente quien verdaderamente odia. He aquí por qué la clase obrera  puede saber y poseer todo del capital: porque es enemiga hasta de sí misma en cuanto capital. Por el contrario, los capitalistas encuentran un limite insuperable en el conocimiento de su propia sociedad, por el mero hecho de que deben defenderla y conservarla: y pueden saber todo sobre los obreros, pero en ocasiones es impresionante lo poco que saben de sí mismos. La verdad es que ponerse de parte de parte  del todo -el hombre, la sociedad, el estado- lleva únicamente a la parcialidad del análisis, a comprender únicamente las partes separadas, a perder el control científico  sobre su conjunto. A esto se ha condenado el pensamiento burgués cada vez que ha aceptado de modo acrítico su propia ideología. A esto se ha condenado el pensamiento obrero cada vez que ha aceptado la ideología burguesa del interés general. Ha habido momentos en los que la práctica tosca del capitalista individual ha cubierto oportunamente y ha hecho inocuo el aterrador vacío teórico de su clase. En otros momentos, el capitalista colectivo ha hecho propia con decisión esta presión desde abajo del interés patronal inmediato. Entonces se ha producido un salto cualitativo en el desarrollo del acervo de la ciencia burguesa. Lord Keynes constituye un espléndido ejemplo de ello. Así, y no sobre otro terreno, sino sobre el de los mortíferos contrastes de clase de nuestra época, la gran conciencia burguesa contemporánea, la critica y destructiva, ha tenido momentos de lúcida conciencia totalizante sobre la condición presente de la relación social humana: es la historia de pocas individualidades excelsas, clásicas en sentido trágico, de Mahler a Mussil. En la recuperación del pensamiento obrero es preciso reevaluar de nuevo, desde el principio, el lado activo, el trabajo creativo. Esto no puede llevarse a cabo sin poner de nuevo en movimiento el mecanismo del descubrimiento. Este mecanismo, sin embargo, es tal que únicamente lo posee quien se ha ejercitado durante mucho tiempo en una actitud política correcta respecto al objeto social: dentro de la sociedad y contra ella al mismo tiempo, parte que capta teóricamente la totalidad en cuanto que lucha para destruirla en la práctica de las cosas, momento vital de todo lo que existe y, por  lo tanto, poder absoluto de decisión sobre su supervivencia: la condición precisamente de los obreros como clase frente al capital como relación social. Una nueva síntesis de parte, cuya iniciativa sea sólidamente obrera, arrancará de manos de los patrones la posibilidad de toda ciencia. Cuanto más necesaria resulta para el punto obrero una gran recuperación teórica, tanto más imposible deviene para el punto de vista capitalista. Así, quien esté de nuiestra parte puede estar tranquilo. Si no veís abandonar el bosque petrificado del marxismo vulgar, no es para empezar a correr por los campos deportivos del pensamiento burgués contemporáneo. Cuando Marx criticaba los puntos más altos del desarrollo capitalista, muchos consideraban reaccionario porque decía no al último grito de la historia moderna. La respuesta de Marx era simple y lineal: estamos contra el constitucionalismo, sin por ello mostrarnos favorables al absolutismo; somos contrarios a la sociedad actual, no por ello favorables al mundo del pasado. También respondía así por nosotros a aquellos que nos recriminan hoy la contradicción de una crítica obrera al movimiento obrero. Estamos en contra de lo organización actual de la lucha y de la investigación y no por ello tomamos como modelo las soluciones teóricas y prácticas pasadas. Para decir no al socialismo de hoy, no es necesario decir si al capitalismo de ayer. Lenin decía: en filosofía soy uno de aquellos que buscan. En filosofia, hoy, no hay realmente nada que buscar. En lo que atañe a nuestros problemas, sin embargo, en cuanto al objetivo de desencadenar la lucha decisiva contra el poder del capital, mundos desconocidos esperan ser explorados. Y la experiencia de quien busca otra ruta hacia las Indias y precisamente por ello descubre otros continentes, se halla muy próximo a nuestro actual modo de proceder. Por ello, es justo que los gérmenes de las cosas nuevas no hayan llegado todavía a la madurez de la planta que da frutos. Es importante reconocer la fuerza de lo que nace. Si se trata de algo vivo, crecerá. A quien mantiene abierta la investigación no se le puede reprochar lo que todavía no ha encontrado. Faraday había descubierto las corrientes inducidas, la relación de inducción entre imanes, corriente y campo eléctrico. Alguien le preguntó: ¿para qué sirve este descubrimiento? Respuesta: ¿para qué sirve un niño?, crece y se convierte en un hombre. Whitehead comenta: el niño, convertido en hombre, constituye ahora la base de todas las aplicaciones modernas de la electricidad.

 

El trabajo de investigación sobre ese pequeño conjunto de hipótesis, que no casualmente ha nacido en Italia durante esta década de 1960, se encuentra ahora en un punto de inflexión, delicado, decisivo. Esta investigación ha sentado algunas de sus hipótesis teoricas, sólo aparentemente abstractas; ha intentado algunos experimentos políticos, por imperativo de las circunstancias, toscos y primitivos; ha obtenido, así, un primer conjunto de conclusiones, de nuevo teóricas, en las que, a mitad de camino entre la concreción y la fantasia, es posible descubrir, precisamente, el germen de nuevas leyes para la acción. Presentar en bloque todo esto se ha hecho necesario. Se impone una verificación pública global antes de continuar más allá. La sucesión cronológica de los textos apunta aquí a un desarrollo lógico del discurso. Pero puede no ser así. Pueden existir errores en los pliegues de las cosas hechas y de las cosas pensadas, que es difícil ver desde el interior, mientras que resulta fácil descubrirlos desde el exterior. En este caso, es necesario individuarlos entre todos, corregirlos entre todos. Un discurso que crece sobre sí mismo corre el peligro mortal de verificarse siempre y únicamente en las conexiones sucesivas de la propia lógica formal. Hay que elegir el punto en que conscientemente llega a romperse esta lógica. No basta entonces con introducir las hipótesis teóricas en una experiencia sensata, para ver si funcionan prácticamente. Las hipótesis mismas se niegan a largo plazo con un trabajo político, que prepare el terreno de su verificación real. Unicamente cuando el terreno se halla políticamente preparado, aquellas pueden funcionar materialmente en la práctica de los hechos. Se trata, sin embargo, de un discurso complejo y es necesario expresarlo quizá con otras palabras más simples. ¿Qué significan para nosotros Marx, Lenin, las experiencias obreras del pasado? Ciertamente cosas distintas que para otros. Y es justo que sea así. Otros, todos, habían encontrado en ellos y en éstas lo que a nuestro juicio, no debe ni siquiera buscarse: un nuevo dominio intelectual del mundo, que posteriormente constituye otra dirección para los propios estudios; una nueva ciencia de la vida y, por lo tanto, tranquilidad para sí mismos a la hora de elegir un puesto en la sociedad; un nuevo conocimiento de la historia, la peor y la más peligrosa de las perspectivas, porque lleva a firmar en blanco el acta notarial de entrega en las manos del obrero de su esencia humana disminuida, herencia concebida por  el patrón que muere y, no por casualidad, rechazada, despreciada por el trabajo vivo. Buscar cierta cosas y no otras, no todas: es el único modo útil de viajar. Se viaja tambien así en el mundo de los clásicos. Entonces se encuentran en el camino piedras más preciosas que el oro que yace en las minas: motivos de orientación en la lucha de clases cotidiana, ásperas armas ofensivas contra la  prepotencia del patrón, ningún oropel decorativo, en absoluto valores prestigiosos. Se encuentra esa sucesión creciente de criterios prácticos para una acción política obrera; cada uno de los criterios conscientemente asumido tras el anterior, y cada nivel de la acción llevado subjetivamente más allá del presedente; con el objetivo de llegar a transformar radicalmente la naturaleza subalterna de la investigación obrera en un acto de dominio amenazante sobre toda la sociendad; arrancando así la guía y el  control de la lucha de clases al cerebro del capital para que sean aferrados, de una vez por todas, por los puños de los obreros. Esta sucesión, esta trayectoria de la lucha, este crecimiento político de nuestra clase, parten de la obra, de Marx, pasan  por la iniciativa de Lenin, encuentran momentos de salto en su desarrollo en experiencias prácticas decisivas directamente obreras y no se detienen aquí, van más allá de todo esto y también nosotros, con esta actitud respecto a este proceso, debemos saber cómo ir más allá: mitad previsión del futuro, mitad control sobre el presente, en parte anticipando, en parte siguiendo. Anticipar quiere decir pensar, ver diversas cosas en una, verlas en desarrollo, observar todo, con ojos teóricos, desde el punto de vista de la propia clase. Seguir quiere decir actuar, moverse en la realidad de las relaciones sociales, medir el estado material de las fuerzas presentes, captar el momento, aquí y ahora, para hacerse con la iniciativa de la lucha. En este sentido, son ciertamente necesarias grandes anticipaciones estratégicas del desarrollo capitalista, pero necesarias como conceptos-límite dentro de los que fijar las tendencias del movimiento objetivo. Nunca intercambiarlas con la situación real, y jamás tomarlas como un destino del mundo del que no se puede huir y al que hay que obedecer. El sentido de la lucha y de la organización, en ciertos momentos, radica exactamente en prever el camino objetivo del capital y sus necesidades dentro de ese camino; radica en negarle el cumplimiento de estas necesidades, lo cual bloquea su desarrollo, y precisamente por esto, le hace entrar en crisis, en ocasiones mucho antes de que haya alcanzado las condiciones que nosotros mismos habíamos considerado ideales. Y así, los modos de la acción concreta, las verdaderas y propias leyes táctica, también son ciertamente indispensables como funciones que deben servir, deben hacerse que sirvan, a una perspectiva global que, en su conjunto, caiga toda ella más allá de las mismas. No aislar jamás las leyes entre sí, no intercambiarlas nunca con los objetivos a largo plazo, nunca hacerlas autónomas, como si fuesen todo el plan de la lucha, como si constituyeran la meta final. El sentido de esa vigilancia teórica a la cual la clase obrera se halla habitualmente constreñida radica precisamente en la necesidad de romper en ciertos momentos la cadena de las ocasiones históricas, que con demasiada frecuencia se presentan idénticas a sí mismas, siendo preciso entonces juzgarlas de nuevo y de nuevo elegir entre ellas tan sólo algunas como modelo, a la luz de los últimos desarrollos, de las últimas previsiones, de los nuevos descubrimientos. Cuando se recorre retrospectivamente la historia de las experiencias de lucha obrera y se mira a la cara a los hombres que, a la cabeza de las mismas, las han expresado, entonces se ve. Siempre estas dos cosas, anticipar y seguir, previsión y control, las ideas claras y la voluntad de acción, sabiduría y habilidad, perspicacia y concreción, siempre se han mostrado divididas, separadas completamente en hombres diversos. Para el punto de vista teórico de la clase obrera, esta situación es la muerte. Para su acción política es la miseria actual de la vida del movimiento obrero oficial. La situación, en este sentido, es grave. Y no bastan ciertamente las palabras de un libro para cambiarla. Un libro hoy puede contener algo de cierto con una sola condición: que todo se escriba con la conciencia de realizar una mala acción. Si para actuar es necesario escribir, el nivel de la lucha de la lucha se halla realmente retrasado. Las palabras, con independencia de cómo se elijan, parecen siempre cosas de burgueses. Pero así están las cosas. En una sociedad enemiga no existe la libre elección de los medios para combatirla. Y las armas para la revueltas proletarias siempre han sido cogidas de los arsenales de los patrones.

 

La investigación, en esta forma, con esta conciencia, debe pues avanzar. Y más allá de los confines ahora alcanzados, se hará más compleja, difícil, fatigosa. Hasta este momento hemos tenido entre manos la tela de los clásicos y hemos hecho en ella algunos bordados. De ahora en adelante, hay que tejer, cortar, inscribir una nueva tela en los nuevos horizontes de la lucha obrera de hoy. Después de Marx, de la clase obrera nadie ha sabido nada. Sigue siendo este continente desconocido. Se sabe, ciertamente, que existe, porque no hay quien no haya oído hablar de él y todo el mundo puede leer sobre el mismo narraciones fabulosas. Sin embargo, nadie puede decir: he visto y he comprendido. Algún sociologo ha intentado demostrar que, en realidad, la clase obrera ya no existe: el capitalista lo ha despedido porque no conocía su oficio. Cómo esta  hecha, desde dentro, la clase obrera, cómo funciona en el interior del capital, cómo trabaja, cómo lucha, en qué sentido acepta al sistema, de qué forma estratégicamente lo rechaza: estos son los hechos y otras tantas las preguntas. En estos  próximos años, nosotros debemos saber teoría más historia, historia mas teoría. Como el Galileo de Brecht, intentamos avanzar palmo a palmo. "no afirmamos de modo inmediato que se trata de manchas solares; primero intentamos demostrar que son peces fritos". Con "mirada ardua y fecunda", desrrollando en nosotros "el ojo extraño", observamos la lámpara oscilante de la lucha de clases moderna: cuanto mayor sea la maravilla con la que nos sorprendamos observando las oscilaciones, más próximos estaremos de descubrir las leyes de la misma. En el curso de la investigación hasta aquí realizada, esta enseñanza metodológica ha sido tenida muy presente. Nos ha llevado a descubrir algunas cosas que no se veían a simple vista. Y respecto a lo que se puede descubrir por esta vía, todo esto es nada y sirve únicamente para introducir el discurso. También aquí podemos equivocarnos. No obstante, resulta difícil sustraerse a la impresión de que la vía de una investigación marxista de tipo nuevo se halla hoy abierta ante nosotros y que la larga noche, el largo sueño dogmático del pensamiento obrero, se halla a punto de acabar. El mar de los decubrimientos posibles se ha vuelto de nuevo tan tempestuoso, que es necesaria una gran dosis de autocontrol para nevegarlo sin prescindir del uso de los viejos instrumentos de análisis. Durante un largo período, con rigor, sin concesiones, debemos detenernos cuidadosamente en el objeto que tenemos que observar: la sociedad actual, la sociedad del capital, sus dos clases, la lucha entre estas clases, la historia de éstas, las previsiones sobre su desarrollo. A quien pregunte cómo será lo que vendrá después  hay que responderle: todavía no lo sabemos. A este problema debemos llegar. De este problema no se debe partir. Nosotros todavía no hemos llegado. Y este es uno de los motivos por los que en todo este discurso el futuro parece que no existe. De todo lo que existe hoy, en realidad, nada es para nosotros el futuro. Anteponer el modelo de una sociedad futura al análisis a la sociedad actual constituye un vicio ideológico burgués que únicamente la plebes oprimidas y los intelectuales de vanguardias podian con todo razón heredar: es colocar la fanfarria por delante del cortejo, o un premio a la vileza con la promesa de que más allá se halla el mundo de los justos. Ningún obrero que lucha contra el patrón os pregunta: ¿y después? La lucha contra el patrono es todo. La organización de esta lucha es todo. Todo esto, sin embargo,  es ya un mundo. De acuerdo. Es el viejo mundo que hay que abatir. Pero, ¿quién os dice que para abatirlo no sea suficiente simple voluntad de derribar al poder, organizada en clase dominante? Por un lado, la clase obrera, por otro, la sociedad capitalista: este es el esquema moderno de la lucha de clases. No es cierto que de este modo se desplace la realación de fuerzas a favor del capital. Es cierto lo contrario. La clase obrera adquiere y reconoce únicamente de este modo su propia fuerza como único elemento vivo, activo, productivo de la sociedad, como visagra de las relaciones sociales: articulación fundamental del desarrollo ecónomico y, por consiguiente, posibilidad potencial de ejercer el dominio político ya sobre el presente. El proceso revolucionario mediante el cual  este dominio se hará real también es susceptible de conocer etapas forzadas de desarrollo, con el salto de algunos fases. En el momento álgido del desarrollo, sin embargo, arrancando el poder a los capitalistas, lo que no se podrá de ningún modo evitar será un duro período de dictadura política de los obreros sobre toda la sociedad: esto no, no se podrá saltar. Y este es el máximo de futuro que logramos ver, lo máximo que queremos ver. Como objetivo de lucha, nos basta. Como organización de la lucha, nos sirve. Más no puede  decirse. Las profecías sobre el nuevo mundo, sobre el hombre nuevo, sobre la nueva comunicdad humana, nos parecen hoy cosas sucias, como la apología de un pasado  vergonzoso.

 

No, el problema de hoy no radica en qué sustituirá al viejo mundo. El problema actual es todavía cómo abatirelo. Todavía resulta esencial, por lo tanto, saber en qué conciste, hacia dónde camina y por qué, con qué fuerzas en su  interior y con cuántas luchas. El desarrollo del discurso por esta vía no es  lo que nos preocupa. Se puede llegar a anticipar mucho de este futuro concreto y es preciso hacerlo. Aquí radica, precisamente, la recuperación de la importancia de la teoría. Pero en este punto se plantea una verdadera pregunta que requiere  una verdadera respuesta. Y una verdadera respuesta no es en absoluto fácil de dar. El compañero joven que quiere con justeza la lucha rápida contra el enemigo vivo exige una cosa precisa: ¡cuál es entretanto el margen de actividad práctica?, ¿cuáles, aquí y ahora, la acción de seguir, controlándolo, el presente? Y ¿cómo se vincula, cómo se concilia esta presencia activa sobre las cosas de hoy con los viajes de descubrimiento teórico en los nuevos continentes? Nunca se considerará bastante el lado positivo de esta década de 1960 en Italia. Un afortunado cúmulo de condiciones, directamente capitalistas y directamente obreras, ha abierto un proceso de crecimiento de fuerzas revolucionarias nuevas, que  viven precisamente ahora un momento fundamental de desarrollo y de mutación. Han sido años de experiencias. Y las experiencias -precisamente cuando son de tipo nuevo, cuando rompen con las tradición y con la oficialidad vigentes- hay quien las tiene y quien no las tiene. No es esta la línea de demarcación que es preciso trazar. Quien no ha hecho experimentos nuevos, ha vuelto a hacer críticamente los vijos: así es como cada uno, cuando es joven, avanza. Existe aquí una sabiduría difícil de practicar, porque se posee de modo pleno únicamente cuando ha pasado la ocasión, existiendo anteriormente tan sólo en gémen: llevar a cabo un trabajo político objetivo con la conciencia, aunque sea oscura, de realizar únicamente una experiencia para sí, en función  de ese cuerpo de hipótesis que vive en la cabeza, y para saber cómo controlarlas, cómo desarrollarlas. Tras un experimento realizado de ese  modo, siempre parece que no existe nada. En realidad, permanece la premisa fundamental para hacer todo: la madurez de un discurso de prospectiva y de las fuerzas subjetivas que pueden comenzar a hacer que  funcione. El punto de inflexión en la práctica debe contener todos estos términos del problema. El nivel alcanzado por el discurso, la madurez de las fuerzas que pueden ser portadoras del mismo, la situación de clase milagrosamente favorables en Italia, imponen que en este momento no se intenten más experiencias prácticas que sirvan para el descubrimiento teórico, imponen un trabajo político objetivo, creativo, que mire con la fuerza y la capacidad de resultados concretos,  a  transiciones materiales. Debemos saberlo por anticipado: este trabajo político estará todo él más acá de nuestro horizonte teórico. Y debe estar más acá, siempre, cada vez que se trate todavía de abrir un proceso revolucionario, preparando las condiciones, acumulando fuerzas, organizando el partido. Sí, organizando el partido. Hay momentos en los que todos los problemas pueden reduicirse  y deben reducirse a este único problema. Son momentos muy avanzados de la lucha de clases. Y no hace falta siempre ir a buscarlos allí donde el capital se halla más maduro o donde el capitalismo es más debil. Tambien aquí, con el coraje del descubrimiento, al margen de los mismos esquemas teóricos que incluso una va cultivando en su propio jardín, es preciso saber encontrar el lugar, el punto en el que una cadena de circunstancia ha hecho, si, que haya un solo nudo que desatar para que camine de nuevo el hilo del movimiento revolucionario: el nudo del partido, la conquista de la organización. Nunca se repetirá lo suficiente que prever el desarrollo del capital no significa someterse a sus leyes de hierro: significa obligarlo a tomar un camino, esperarlo en un punto con armas más potentes que el hierro, allí asaltarlo y allí destrozarlo. Son demasiados los que creen hoy que la historia pasada del movimiento obrero en los países mas avanzados constituya para nosotros un destino fatal al cual no lograremos escapar. ¿Pero conocer lo que está por llegar no sirve precisamente para impedir que acontezca, para encontrar los modos, las formas, las fuerzas para que no acontezca? ¿Y para que otra cosa puede servir? ¿Para darnos el horóscopo de mañana? La historia de la socialdemocracia moderna, del reformismo obrero moderno, está todavía por hacer y mucho habrá que trabajar sobre esta materia. Sus procesos de fondo, sin embargo, se hallan políticamente bastante claros. Que la victoria de la socialdemocracia constituye una derrota de la clase obrera, nadie lo puede negar. Que esta derrota no haya que imputarla a los obreros mismos es igualmente cierto: no obstante, encontraréis pocos dispuestos a admitirlo. Y se comprende por qué. Si no ha habido grandes errores directamente obreros, estos grandes errores reacaen todos, por consiguiente, sobre la cabeza de sus jefes. Si no ha sido la clase, en su espontaneidad obligada, la que ha equivocado el blanco de la lucha contra la socialdemocracia, este blanco no lo han acertado aquellos que debían comportarse como organizadores de esta lucha y entre éstos, a nuestros juicio, también los auténticos derigentes obreros y probados revolucionarios. Es necesaria hoy, en esta clave, una crítica profunda e implacable de todas las posiciones de la izquierda histórica del movimiento obrero internacional, a la cual se imputa la acusación de no haber obstaculizado, sino por el contrario favorecido, la marcha de la socialdemocracia. La propia primera respuesta bolchevique debe de ser objeto de esta crítica. No es ciertamente una casualidad que, cuando el movimiento comunista ha vencido en algunos puntos, las posiciones de izquierda hayan cometido frente a esas realidades los mismos errores de siempre. Las posiciones de derecha han sido simplemente invertidas, sin procederse a su destrucción. A quien de la táctica cotidiana hacía una estrategia a largo plazo, se respondía haciendo de la estrategia a largo plazo una táctica cotidiana. A un falso realismo de la práctica se contraponían inconsistentes teorías abstractas. Para negar  el movimiento del pueblo, se optaba por el aislamiento de grupo. Los partidos históricos han tenido una vida fácil porque a su izquierda siempre ha habido y hay  todavía charlatanes a lo Zaratustra, que van prometiendo por ahí aniquilar el mundo, pero cuando les preguntaís cómo se quita el polvo de los viejos libros sagrados, no os lo saben decir. Los obreros entre tanto han aprendido que cuando a la brutalidad del compromiso con el adversario se responde con el cartismo de la fuerza moral, en uno y otro caso no se trata ciertamente de ellos, de su interés de parte, de su guerra de clases. Esos mismos obreros se habían hecho con la dirección de la insurrección cuando se había tratado de derrotar sobre el terreno de la perspectiva reformista, que parec;ia entonces invencible precisamente porque había vencido en otros países mucho más avanzados. Es cierto que en ese caso, junto a ellos, al frente de la insurrección, estaba Lenin. Y Lenin, único entre los jefes de la revolución en Europa, había tenido siempre fe en un principio elemental de la praxis subversiva, en lo que  constituía para él un imperativo de la práctica: no dejar nunca el partido en las manos de quien lo tiene. Había comprendido, trabajando y estudiando, que también para la Rusia de esos momentos el nudo que había que había que desatar era el partido. Dentro y fuera del mismo, en mayoría o en minoria, sin excluir ningún medio que sirviese a ese fin, la lucha de partido, la lucha abierta por la dirección de la organización, constituye el hilo rojo que atraviesa la vida y la obra de Lenin y las lleva ambas al ajuste de cuentas de 1917. Entonces, por uno de esos milagros que son tales tan sólo para quien no conoce las  leyes de la accion, he aquí que en el momento justo el partido se encuentra en las manos justas. (el 6 de noviermbre es pronto, el 8 de noviembre es tarde): esta consigna que seguirá constituyendo durante mucho tiempo el modelo de toda opción revolucionaria, se hacía posible en ese momento, con aquellas fuerzas, para aquellos objetivos. Nosotros pensamos que este modelo de la iniciativa leninista es una lección que todavía tenemos que aprender. Será necesario frecuentar cada día esta escuela y ahí crecer, ahí preparase, hasta que no lleguemos a leer directamente las cosas sin la sucia mediación de los libros, hasta que no seamos capaces de desplazar con la violencia los hechos sin las bellaquerías del intelectual contemplador. Aprenderemos así que la táctica no se escribe de una vez por todas sobre las tablas de la ley: es invención cotidiana, es adherencia a las cosas reales y, al mismo tiempo, libertad de las -ideas guía-, una especie de imaginación productiva que únicamente logra que el pensamiento funcione en medio de los hechos, es el verdadero pasar a hacer, pero tan sólo para quien sabe qué hacer.

 

Si se sabe leer, se encuentran en este libro modificaciones sucesivas en la consideración de este problema. Es justo que permanezcan así, porque así, en el tiempo, han sido adquiridas. Entre trabajo político y descubrimientos teóricos no existe un equilibrio estático; existe una relación de movimiento que hace servir el uno a los otros según las necesidades del momento. No parecen existir dudas sobre la necesidad, hoy, de descargar cada descubrimiento en la urgencia de una recuperación correcta de la actividad prática. Que los próximos años en  Italia serán decisivos, todos lo sienten. Que lo serán no únicamente para Italia, sino para el capital internacional, pocos lo han comprendido. Considerar la situación de clase italiana como "normal", o como fatalmente abocada a la normalidad de los países que nos han precedido en la historia moderna, constituye el típico error derivado de la pura estrategia  y  manifestación en sí misma preocupante de insensibilidad política. Existe aquí, en realidad, un ejemplo vivo de cómo desde posiciones de izquierda puede invertirse la línea oficial del movimiento obrero sin tocar los verdaderos contenidos de la misma, que para nosotros se hallan siempre dados por la relación que se establece en concreto con el nivel de desarrollo político de la clase obrera y con su grado de organización. Así, pensar hoy que todo se resolverá en Estados Unidos porque Marx ha dicho que el hombre explica al mono, y no viceversa, constituye una forma de ortodoxia teórica que confluye, ingenuamente, en esa barahúnda que es el moderno marxismo vulgar, en el que la única cosa que no reconoceréis jamás es la iniciativa obrera de la lucha de clases, en un determinado momento, en un determinado lugar. Y mirar a los países subdesarrollados como epicentro de la revolución, porque Lenin ha dicho que la cadena se romperá por el eslabón mas débil, constituye un modo de ser concretos en la práctica que coincide con la forma quizá más alta del oportunismo contemporáneo, aquella que, por analfabetismo teórico, no sabe reconocer en los tigres de papel cuál es la cola y cuál la cabeza. El punto en el que el grado de desarrollo político de la clase obrera ha sobrepasado, por un cúmulo de razones históricas, el nivel económico de desarrollo capitalista resulta todavía el lugar más favorable para la apertura inmediata de un proceso revolucionario. Con la condición de que se trate de clase obrera y de desarrollo capitalista, de acuerdo con el significado científico de dos clases sociales en la época de una madurez ya alcanzada. La tesis de que la cadena tiene que romperse hoy, no donde el capital es más débil, sino donde la clase obrera es más fuerte nos parece esencial y, aunque sus argumentaciones todavía son insuficientes, se recomienda prestarle una particular atención. Muchas cosas pueden derivar de aquí. La "teoría del punto intermedio" es una de ellas: la posibilidad de captar desde un punto, él mismo en movimiento, lo que se halla más allá como tendencia de las cosas y lo que queda ya más atrás como herencia pasiva de las mismas. Italia ofrece hoy, no casualmente, un terreno ideal para la investigación teórica obrera, si se parte de aquí para observar, con esta concreción, el mundo del capital. Precisamente porque se halla en medio del desarrollo capitalista, dada la trayectoria internacional de éste, la situación de clase italiana, todavía favorable a los obreros, puede convertirse en un momento de unificación subjetiva de los niveles, diversos y opuestos, de la lucha. Si es cierto que es urgente y quizá preliminar a cualquier otra cosa volver a poner en pie una estrategia internacional de la revolución, debemos comprender que esto no se hará mientras continuemos jugando con este mapamundi para niños inventado por la geografía política burguesa y, para sus comodidades didácticas, dividido en Primer, Segundo y Tercer Mundo. Es hora de comenzar a distinguir los distintos grados, los diversos niveles, las determinaciones sucesivas de las contradicciones capitalistas, sin intercambiarlas cada vez por una alternativa al sistema. La sociedad capitalista se halla hecha de tal modo que siempre puede permitirse una única alternativa, aquella directamente obrera. Todo lo demás son contradicciones de las que vive el capital y sin  las que no podría vivir. Prescindiría de las mismas, si supiese cómo hacerlo. Sin embargo, lo sabe a menudo Post festum y siempre cuando el momento crítico ha pasado. Esto es bueno para nosotros. Desde el punto de vista obrero, las contradicciones del capital ni se rechazan, ni se resuelven, únicamente se utilizan. Y para utilizarlas, es necesario de todas formas exasperarlas: también cuando se presentan como ideales del socialismo y avanzan con las banderas del trabajo. Reconstruir la cadena de las contradicciones, reunificarla y, con el pensamiento colectivo de la clase, poseerla de nuevo como un proceso único de desarrollo del propio adversario: ésta es la tarea de la teoría, ésta es la necesidad de un renacimiento estratégico del movimiento obrero internacional. Y al  mismo tiempo partir de nuevo desde un punto, desde un nivel determinado del desarrollo, hacer caminar a la fuerza, con sus propias piernas, un proceso revolucionario en concreto: ésta es la tarea de la práctica, éste el prodigioso redescubrimiento del mundo de la táctica al que nos constriñe cada día la situación de clase en Italia. No es justo sostener que la red internacional del capital más desarrollado es hoy tan densa, incluso desde el punto de vista institucional, que no permita de modo alguno que se produzca un agujero en algún punto de la misma. Nunca sobrevolar al adversario, jamás colocarse en posición subordinada respecto al mismo, nunca ceder la iniciativa  en la lucha. Precisamente porque la red se ha densificado, imponer la ruptura en un punto significa hacer que converjan en éste todas las fuerzas que quieren romperla en su conjunto. Todo vínculo suplementario entre diversas partes del capital constituye una vía de comunicación suplementaria entre las diversas partes de la clase obrera. Todo acuerdo entre capitalistas presupone y relanza, a su pesar, un proceso de unificación obrera. Y ni siquiera hacen falta tantos razonamientos. Un mínimo de intuición práctica, de aquella que se siente por instinto de clase, nos coloca hoy ante los ojos la fuerza de choque, la función de presión subversiva y, al mismo tiempo, el modelo de vía revolucionaria, que representaría tanto para los países avanzados como para los de capitalismo atrasado una alta y nueva experiencia de organización política de la clase obrera italiana. Tampoco aquí nos debéis preguntar rápidamente: ¿cómo será el partido?

 

Hay quienes comienzan ya a considerar esta palabra demasiado corrupta para que pueda continuar siendo usada. Y quizá tienen razón. Nosotros, sin embargo, no  hemos llegado todavía a esa conclusión y, por ahora, no queremos llegar. En el cielo de los descubrimientos teóricos es justo volar sobre las alas de una inteligente fantasía. En el terreno de la práctica, sin embargo, y respecto al problema mas difícil de todos, el de la organización, es preciso proceder paso a paso, con humildad y cautela, hablando en prosa la lengua de todos los días, reflexionando si saltar de una a la otra, pero sin perder nada de potencial positivo de experiencias reales acumuladas durante duros decenios de luchas. Puede parecer extraño y no lo es. Pero cuando hablamos del partido, es la única ocasión en que nos sentimos hombres de la vieja generación. Y puede expresarse más correctamente: es la ocasión en que observamos el resto de los problemas con la conciencia de una generación transitoria constreñida a anticipar el futuro con medios del pasado. Decimos entonces: lucha de partido para la conquista de la organización; táctica leninista dentro de una investigación estratégica de tipo nuevo; proceso revolucionario en un punto para volver a poner en movimiento el mecanismo de la revolución internacional. A la pregunta qué hacer, hay todavía, por poco tiempo, una respuesta que proponer. Trabajar todos durante años deacuerdo con una única consigna: ¡dadnos el partido en Italia y transformemos radicalmente Europa!

 

Por poco tiempo, sin embargo. En la sociedad capitalista la lenta e imperceptible vía de desarrollo histórico es una carrerilla llena de breves momentos políticos. Es necesario saber estar en medio de éstos y saberlos atrapar uno por uno y todos sucesivamente, sise quiere controlar el hilo que nos une y que debe ser destruido. No se trata de las viejas ocasiones históricas, a las que hay que esperar sentados en la esquina de la calle. Ni se trata tampoco de recuperar una continuidad de los acontecimientos, todos iguales entre sí, y ninguno en ruptura con el pasado. Es preciso comprender que cada momento político posee su especificidad histórica que hay que captar con toda la fuerza de la que es capaz un pensamiento concreto. Es preciso saber que precisamente esto priva de generalidad a las épocas de la historia y hace de ellas el campo de acción para una lucha determinada. Descubrir las necesidades de desarrollo del capital y trastocarlas en posibilidades subversivas de la clase obrera: éstas son las dos tareas elementales de la teoría y de la practica, de la ciencia y de la política, de la estrategia y de la táctica: también estas dos palabras viejas, lo sabemos, pero que no podemos sustituir hasta que nos hayamos apropiado de nuevo de ellas con significados nuevos. Los últimos decenios terribles del movimiento obrero y toda la fase posleninista, no podemos considerarlos únicamente como un nihil negativum al que referimos polémicamente en la investigación de los límites futuros de nuestra acción. Subjetivamente han quedado, a pesar de todo, algunos resultados. Y nos corresponde extraer de ellos enseñanzas que sea posible utilizar realmente en el futuro de la lucha. La separación del partido de la clase y de la clase del partido ha traído consigo otra separación, la existente entre los hombres y las perspectivas objetivas que éstos representan, entre revolucionarios de una parte y proceso revolucionario de la otra, hasta hacer de ambos dos mundos contrapuestos que hoy no se encuentran ni se comprenden. Quien ha querido luchar en las estructuras internas del partido, en realidad, no lo ha hecho porque no se había preocupado de traer consigo, metida en la cabeza, una perspectiva verdaderamente alternativa a la oficial. Quien ha querido buscar una alternativa, en realidad no la ha  encontrado finalmente, porque no se había preocupado de mantener relaciones reales y posibilidades de dirección con el grueso del movimiento. Estos errores no pueden volver a repetirse. Nunca arrojarse  a combatir en la práctica sin armas teóricas. Jamás ponerse a construir perspectivas lejos de las masas. Probablemente a los reformistas abrá que ir a batirlos hoy en su terreno, pero con un ejército de nuevas ideas revolucionarias, con una panoplia de conocimientos históricos sobre sus movimientos, con una persepción sagaz del resultado final de la lucha y con un control tal de sus  articulaciones internas y con tal conciencia de sus contradicciones transitorias, como para dejar estupefacto al propio mundo tradicional de la política, con toda su ingenua sabiduría. Táctica y estrategia: mantenerlas objetivamente separadas, siempre, en las cosas, no confundirlas nunca, jamás identificarlas, porque una vez hechas idénticas impiden la acción; y mantenerla subjetivamente unidas, en nuestra cabeza, en nuestra persona, y, aquí, no separarlas nunca, porque aquí una vez separadas destruyen a los hombres, los agotan, hacen de ellos esta sombra gris a la que se ha reducido hoy el dirigente de partido. Lo que parece el lado trágico de la situación moderna -no poder hacer de modo inmediato lo que se piensa hacer mañana- constituye el dato normal de la lucha de clases, cuando esta se  encuentra más allá de la conquista de la organización y quiere y pide que esta condición primaria se satisfaga para pasar después al ataque decisivo. Pero reconocer esto no es suficiente. Una vez reconocido, debe tomarse como un dato positivo, como un período necesario que hay que vivir hasta el fondo, que nos obliga a un gran desarrollo subjetivo, que prolonga los tiempos de la preparación de las fuerzas y que hace estas fuerzas más claras y profundas. Por consiguiente: cuanto más unilaterales, tanto más globales; cuanto más políticos realistas, tanto más teórico de alto nivel; cuanto más hombres simples, tanto más complejas mediaciones del  interés obrero. Y todo esto, viceversa, en un círculo de continuo crecimiento colectivo.  Ya nos han dicho que en todo cuanto proponemos no hay nada de universalmente humano. Es cierto. No hay nada, en realidad, del interés  particular burgués. ¿Habéis visto alguna vez una lucha obrera con una plataforma de reivindicaciones genéricamente humanas? Nada hay más limitado y parcial, nada menos universal en el sentido burgués, que una lucha de fábrica librada por los obreros contra  su patrón inmediato. Precisamente por esto lleguemos a sumar estas luchas en la sociedad, a vincularlas en una perspectiva, a unificarlas en la organización y tendremos entre manos el destino del mundo,  porque habremos conquistado el arma más potente que se pueda hasta ahora imaginar, un poder de decisión sobre los movimientos del capital. A este punto, precisamente, es necesario llegar Todo lo que no sirva para ello hay que abandonarlo por el camino. Mientras tanto, merece la pena optar por llevar lo estrictamente necesario, lo esencial para caminar. Es posible que una "parada sobre el puente",  quien sabe en qué momento, llegue a ser necesaria. Quizá rapidamente. Del prólogo al cielo al cielo a las aventuras sobre la tierra: este paso todavía no se ha demostrado que sea inminente. Todo el modo de ver presentado aquí no es únicamente en sí mismo provisional. En realidad, es uno de los que todavía parecen posibles. Confrontémoslo con los restantes. Veamos si ha crecido bastante para defenderse y para atacar. Probemos a calibrar su fuerza. La clase obrera de hoy, ciertamente, no es ya el joven compañero "que quería lo que era justo y actuaba de modo equivocado".  Ha alcanzado ya esa edad madura del hombre, en la que, para no errar, en ocasiones se prefiere no actuar. Los "agitadores" están utilizando, por consiguiente, un lenguaje que tal vez no es el más adecuado a la  situacion actual. Y, sin embargo, la brechtiana línea de conducta sugerida por el "coro de control", una vez establecida la necesidad de transformar el mundo, es todavía en su totalidad aquella y no hay, al respecto, nada que cambiar: "desdén y tenacidad, ciencia y rebelión, rápido impulso, consejo meditado, fría paciencia, perseverancia infinita, inteligencia de lo particular e inteligencia del todo: únicamente instruidos por la realidad podremos cambiar la realidad".

                                                                                                        (Septiembre de 1966)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112925837083720586?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112925837083720586/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112925837083720586&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925837083720586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925837083720586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/introduccin-del-libro-obreros-y.html' title='Introducción del libro &quot;Obreros y Capital&quot;'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112925447621915681</id><published>2005-10-13T22:46:00.000-03:00</published><updated>2005-10-13T22:47:56.236-03:00</updated><title type='text'>Testimonio conmovedor sobre Kosteki</title><content type='html'>Testimonio conmovedor sobre Kosteki

Retrato de una vida y una muerte

Elisa Delboy o simplemente Vicky, como la conocen todos, es fundadora del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Guernica. Fue la mujer que reconoció a los cuerpos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en la morgue judicial de Lomas de Zamora en el anochecer del 26 de junio. Su testimonio en el Tribunal Oral 7 de Lomas de Zamora fue el más conmovedor y emotivo desde que comenzaron las audiencias que indagan la responsabilidad que tuvieron Alfredo Fanchiotti, Alejandro Acosta y otros cinco policías en las muertes de aquel día. Sus palabras dejaron mudos y sin preguntas tanto a los abogados querellantes como defensores. En esta extensa entrevista, esta mujer de 54 años, 9 hijos y 12 nietos, recuerda los dos meses que convivió con uno de los piqueteros asesinados: desde que se lo cruzó por primera vez en Glew hasta que lo fotografió ya sin vida. Cómo fue aquél día en que debió organizar un operativo de evacuación secreto y en que una compañera de militancia confundió a una de las víctimas con su esposo.


 
-¿Cómo conoció a Maximiliano Kosteki?

- El 1 de mayo de 2002 estábamos en la estación de Glew, esperando compañeros. Él nos vio, se acercó, nos preguntó dónde íbamos. Le dijimos que marchábamps a una concentración en Plaza de Mayo por el Día del Trabajador, que iban a participar muchísimos movimientos. Le contamos quiénes éramos, y decidió acompañarnos después de esa hora de charla. Todos recordamos que en un momento se sentó en el piso de la plaza y se puso a dibujar una especie de ángel con muchísimos trazos geométricos. Desde ahí lo vimos cada día, hasta el 26 de junio. No se separó más. Llegó todos los días a Guernica, desde Glew. Llegaba a la mañana y se iba a la tarde, cuando entraba a una escuela secundaria con orientación artística en Lanús.Había abandonado los estudios, pero los había retomado. A veces, los domingos, cuando nosotros decidíamos tomar un descanso, él aparecía igual. Maxi era portador de imagen, usaba pantalones muy grandes, una chaqueta militar verde oliva o campera de jean, con barba y gorrita negra. Cuando lo vimos las primeras veces, porque no lo conocíamos, le dijimos que en las actividades del movimiento no cabía ni la droga ni el alcohol, que después afuera cada uno se mataba como quería. Él me dijo que me quedara tranquila, que ya había perdido un hermano por eso. Me dijo que lo había matado la policía y que no lo habían enterrado porque su mamá nunca lo había ido a reconocer. Después nos dimos cuenta que esa ropa holgada que usaba era de su hermano, que era mayor que él. Desde entonces, Maxi vino a varias movilizaciones con nosotros. Hizo la primera bandera del movimiento, con la pollerita de la nena de una compañera. La estrenamos el 30 de mayo, en un piquete que hicimos 23 compañeros, solitos, al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano de la provincia, en La Plata.

-¿Qué pedían?

- Alimentos para el comedor y los planes, porque ellos no cobraban. Habíamos hecho varias movidas frente al municipio, que trababa la posibilidad del nacimiento de un movimiento social. De hecho, fuimos el primer movimiento de Guernica. Este un municipio represor, feudal, que no permitía el desarrollo de organizaciones. Cada gestión que intentábamos era negativa. Por eso fuimos a La Plata a bloquearle las oficinas a los funcionarios para que nos hicieran ingresar los planes vía provincia y que no exigieran que pasen por el municipio porque no los íbamos a tener nunca. El día de esa marcha no lo vimos a Maxi en la estación de Glew, así que pensábamos que íbamos a marchar sin bandera. Pero a las 9 de la mañana bajó en la estación de La Plata en el tren siguiente al nuestro, con la bandera.

-¿Cómo era esa bandera?

- Todavía la tenemos hoy. Es la misma que aparece en varias fotos portada por él, acompañado de mi nieto. Es una bandera blanca, con tonos celestes y negros. Eligió esos colores porque eran los que tenía. La verdad, no se nos ocurrió preguntarle porqué los eligió. Desde el 26 de junio, decidimos conservar esos colores. Decía "MTD Guernica-Pte Perón", pero después de la masacre, una asamblea decidió que nuestro MTD se iba a llamar Maximiliano Kosteki.

-¿Qué les dejó Kosteki además de una bandera?

- Maxi también trajo el tanque para hacer nuestro primer horno. Era un tanque de lata que iba a usar para hacerse un horno de cerámica, porque a él le gustaba todo lo artístico. Mientras en cada asamblea se discutía cómo íbamos a ir a buscar ese tanque a su casa, que quedaba en Glew, bastante lejos, él apareció una mañana, acompañado por unos chicos que conoció en el camino y lo ayudaron a traerlo. Un poco rodando, un poco cargádolo en la cabeza, un poco entre todos. Se bajaron en la estación de Guernica y lo llevaron rodando veintipico de cuadras, hasta el fondo. El 25 de junio se horneó el primer pan y se llevó a la marcha el 26, con la expectativa de venderlo para que el sábado hubiera algo para el comedor de los chicos. Se había decidido en asamblea que el sábado siguiente se iniciara el comedor con lo que hubiera. Y lo único que había era arroz amarillo, ese que se da en los hospitales. Era lo único que nos había mandado el gobierno. La decisión de hacer el pan fue para venderlo y poder comprar algo de carne. Maxi, como un artesano, también cercó la huerta, con unas cañitas muy finitas que ató, una por una, con un alambre. 

-¿Y cómo era Kosteki en la construcción política?

- Maxi era un constructor de caminos. Tenía claras michísimas cosas. Había pasado por el anarquismo, por sectores de izquierda, hasta que,creo, había encontrado su lugar. No intervenía en discusiones fuertes, salvo para proponer una salida. Yo siempre digo que Darío (Santillán) era un constructor de atajos y Maxi un constructor de caminos. Iba más paso a paso. Construía de distinta manera. Era un tipo muy solidario.

-¿Cómo se manifestaba esa solidaridad?

- Por ejemplo, cuando salía a buscar ropa para armar un ropero comunitario para los chicos, o cuando iba a buscar libros para tener una biblioteca. Se había ofrecido para ofrecer talleres de plástica. Si llevábamos criaturas a las marchas, él se ocupaba de ellos. En las primeras manifestaciones, Maxi nunca intervino en seguridad. Cuando fue la del 26, ya llevaba dos semanas diciendo que quería participar de seguridad. Hasta entonces, el nunca se había ofrecido. Hasta eso llevo su tiempo.

-¿Qué significaba estar en la seguridad?

- Ir cortando las calles, cuidar que los vehículos no atropellen a los compañeros, y, de última, ponerse adelante para recibir algún golpe o empujón para que los demás puedan retirarse. Para ese 26 Maxi se ofreció, pero llegó a la estación sin nada. Se juntaron ahí los que iban a hacer seguridad, se pusieron a buscar palos. Algunos habían llevado algo, él no. Uno tenía una gomera pero él, nada. Habíamos llevado pan y otra compañera llevó un bizcochuelo para vender. Maxi se sacaba las llaves y los documentos -por eso sabemos que estaba documentado-, y decía: "El documento no te lo doy, a ver si todavía me detienen por andar sin documentos. Pero te doy la llave, total qué vas a encontrar: a mi mamá y mi hermana". A las chicas que vendían el bizcochuelo les quedó grabado.

- ¿Por qué marchaban aquel 26?

- Por muchas cosas: por más subsidios, por alimentos, contra la judicialización de la protesta, por mas planes, por aumento de salarios para todos. Ninguno de los compañeros que marchaban con nosotros cobraba subsidio. Habíamos hablado de lo que los medios decían y teníamos la idea que los compañeros que participaran de seguridad iban a recibir palos, empujones, pero no pensábamos que el gobierno se iba a jugar una represión de estas características.

- ¿ No los intimidaba el clima previo?

- Sí. Pero creo que en el fondo, ninguno de nosotros pensaba en balas de plomo. Los más viejos y los más duchos pensábamos en una represión con gases, balas de goma, algunos palos, con gente en cana. Pero no lo que pasó. 

- ¿Cuándo fue la última vez que vio a Kosteki?

- A Maxi lo había visto abajo del puente y después lo vuelvo a ver en el camino. Muchos compañeros y compañeras corrieron contra un paredón, debajo del puente, y yo fui a sacarlos porque se estaban encerrando. Si había palos, iban a cobrar. Entonces, fui a buscarlos, saqué a una compañera que se había descompuesto y volvimos a caminando. Cuando llegamos a unos 30 metros del portón de Carrefour, sobre Pavón, Nadia -mi hija- vino a pedirnos limón. Cuando volvió a la calle, lo vimos a Maxi a unos 20 metros. Fue mi última imagen. Cuando llegamos a la puerta de Cultura y Acción Social de Avellaneda, ahí nomás de la estación, un trabajador nos llamó para que entráramos. Cuando lo hacemos, vemos que a un trabajador de la municipalidad le sale sangre del hombro, ahí me di cuenta que eso no eran balas de goma. Veíamos policías apuntando adelante, tenías represión atrás, humo, gases... así que nos animamos a entrar. Héctor, mi compañero, ve que Maxi trastabilla, lo levanta y lo lleva hasta la estación. Él no sabe cuándo lo hieren, lo ve trastabillar a la altura de la oficina de Cultura. Como llegó, no sabemos. Entonces, lo lleva bajo el brazo y lo apoya a la estación, cuando entran Darío y otros compañeros. Héctor golpeaba las ventanillas para que llamaran una ambulancia, pero por terror le cierran la puerta en la cara. Ahí entran corriendo los canas y todos corren. Héctor decía que a Maxi le sangraba la nariz y la boca y que se le daban vuelta los ojos. 

- ¿Llegaron a hablar algo?

- Nada. Pero es lógico, cualquier herida en el pulmón produce ahogos.

- ¿Y qué pasaba adentro de la oficina municipal, donde usted estaba?

- Nos hicieron pasar a un auditorio. Me encontré una compañera de Brown y me dijo: "Ay, tu compañero está muy mal, pero muy mal". Pensé que se refería a Héctor. Me agarró una cosa, como "otra vez", porque en el 88 yo perdí un compañero a manos de los carapintada, frente a los cuarteles de Villa Martelli. Entonces, le pregunté a esta chica de Brown si estaba segura,. Y ella me decía: "Sí, el alto de barba". Para mí, Maxi tenía un andar muy particular, caminaba lento, pausado, como agachado; así que yo no lo veía alto. Para mí, alto era Héctor. Adentro del auditorio había 400 personas, la mayoría mujeres, con chicos, de distintas organizaciones. Había gente con gorras, con delantales, de Castells, de la Verón de Monte Grande. Trajeron mate cocido... Y yo ya tenía esa imagen de que Héctor estaba herido, tenía la idea de que había tenido un pico de presión porque me había dicho que le sangraba la nariz y la boca. Encima vino otro y me dijo que había dos muertos. 

- ¿Cómo reaccionó en ese momento?

- Desde un celular llame a mi casa, donde se había quedado mi hijo Manuel, a cargo del teléfono. Me preguntó como estábamos porque en la tele se veían cosas... Nosotros éramos 23, pero no teníamos noticias de todos. Pedí hablar con el intendente Laborde, porque por historias de militancia se supone que nos teníamos que conocer. Dije que era la viuda de Rogelio y que quería hablar con él. Mandó al secretario de Accion Social, me dijo que el intendente no podía venir pero que estaba a mi disposición. Le pedí un vehículo para ir a ver a los heridos, para ver cuántos detenidos teníamos. Me dijo que lamentablemente había dos muertos y muchos heridos. Eran menos de la una de la tarde. Antes de las dos de la tarde me pidieron que saque a la gente. Los problemas internos entre los trabajadores era muy fuerte; estaban aterrados. Subí al primer piso a hablar por teléfono y por la ventana vi el cordón de prefectura y a un tipo que había estado debajo del puente y me había llamado la atención, porque tenía un palo tallado (se refiere a Celestino Robledo, uno de los imputados). Ese tipo era cana, evidentemente, porque estaba del lado de la represión. A mí me había llamado la atención por el palo tallado porque trabajé mucho en ferias artesanales. Pero pensé que era de una asamblea, de alguna agrupación de izquierda. Resulta que era cana. 

- ¿Y qué pasó cuando le pidieron evacuar el lugar?

- Vinieron algunos funcionarios con algo de plata para que la gente pueda tomar colectivos y trenes. Empezamos a amar grupos de a cinco. La gente no se quería ir, me decían que querían hacernos salir para atraparnos. Yo tenía un micrófono en la mano, y empezamos a hablar del miedo, de si era justo o injusto lo que habíamos ido a hacer. Por un lado yo pensaba que Héctor estaba herido; y por el otro tenía que sacar la gente de ahí con el menor costo posible de detenciones, de pánico. Les decía que tenían que ir a sus lugares para avisar que estaban bien, porque había dos muertos y sus familias se iban a preocupar. Nos pusimos en la puerta de atrás con dos trabajadores que nos ayudaban. Por una puerta trasera los hacíamos trepar a las vías, pero como vimos que había problemas para hacerlo, decidimos poner un varón en cada grupo. Sacamos varios grupos, con personas de Accion Social que los acompañaron a tomar colectivos. A las dos de la tarde estaba desalojado el lugar y a esa hora me llama Héctor. Le pregunté cómo estaba. Le dije que me habían comentado que no andaba bien, que le sangraba la nariz y la boca. Me dijo que no, que el herido es Maxi, que la última vez lo vio con Darío, que debía estar en un hospital.

- ¿Usted actuaba con la misma calma que trasunta ahora su relato?

- Yo creo que sí. A esa altura alguien debía estar calmado y mis compañeros estaban aterrados. Los trabajadores municipales que querían ser solidarios tenían miedo. ¿Sabés qué pasa? Cuando ya está acostrumbrado a perder, es un poco más calmo. Cuando el sistema te cobró hijos, compañeros, amigos, es difícil que no te prepares para que te siga golpeando. Y para ese entonces, todavía no sabía nada de mi hija Nadia. Así que empecé a llamar a Guernica otra vez, porque todos tenían que cominacarse con mi hijo, de donde fuera. Me había quedado sola con una compañera y le dije: "Mirá Sonia, si querés acompañarme, quedate. Pero si vas a estar histérica te vas, mirá que la cosa afuera está mal y no necesitamos caer en cana. Necesitamos ser operativos, ir a los hospitales, a la comisaría". 

- ¿Qué pasó cuando llegaron a esos lugares?

- Yo entré al Fiorito, parecía un campo de concentración. Había altavoces que pedían que la gente saliera de los pasillos. Era una cosa terrible. Pensé que había todavía muchísimos más muertos, porque el hospital estaba militarizado. Me acerqué a un grupo de médicos en la puerta, les dije que estaba buscando a mi hija y a Maxi. La directora del hospital me dijo que no se podía entrar, di unas vueltas y le dije a Sonia que en el listado que vi de pacientes entrados por guardia no estaban. Cuando les pregunté a las enfermeras me dijeron que no habían entrado ninguno como los que yo describía. Y que no había ninguna chica herida. Le dije a Sonia que vaya a otros hospitales en una camioneta que nos habían dado de la Municipalidad. Nos dieron una sin identificación, por temor. Yo traté por todos los medios de meterme en el hospital. Detuvieron a dos hombres justo cuando entraron Graciela Daleo y Luis Zamora. Yo me metí con ellos a la Dirección del hospital. Si no, hubiese ido también en cana, porque habían prohibido el ingreso y yo entré empujando a un médico. No logramos nada de la directora del hopital. Al tercer encontronazo con la directora le digo que uno tenía 20 años, con barba, le describo la ropa. Ella me dice que no, que tienen más de 30 años, y que no puede decir nada de la ropa porque los vio con el torso desnudo. Pero confirman que son dos.

- ¿Ya había descartado que su hija haya sido herida? 

- En una de las llamadas a Guernica supimos que a las cinco de la tarde se comunicó Nadia. Después me contó que una familia la protegió en su domicilio. Me contó que en Gerly seguían las corridas y que se paró frente a una puerta y le cerraron la ventana. En la puerta de al lado había un hombre apoyado y ella le dijo si la dejaba pararse del lado de adentro. El hombre le preguntó si venía del puente y la hizo pasar. Ella dudó, pero dijo: "Entre que me agarre la cana afuera y adentro este, paso". Resulta que el tipo era un desocupado de Gerly. Ella ahí se dio cuenta que estaba manchada con sangre que no era de ella. El hombre le pidió un número de teléfono para avisar, pero ella no podía recordarlo.

- Una vez que supo que su hija y su compañero estaban bien, ¿por qué no regresó a su casa?

- Yo seguía buscando a Maxi, que creía que cuanto menos estaba herido. Iba y venia. Me acuerdo que una periodista me acercó el micrófono y me preguntó si dos muertes valían la pena por cortar el puente. Yo le contesté que no me tenía que preguntar a mi, que no maté a nadie, que le tiene que preguntar a los que están matando a la gente que no tiene trabajo. Yo iba del hospital a la comisaría, estaba segura que ahí estaba el tema. A la comisaría iba porque creía que Darío estaba preso. Yo sabía que fue el último que había visto a Maxi y era el que me podía decir a dónde lo llevaron.

- ¿Por qué pensaba que Santillán estaba detenido?

- Porque la compañera de Brown, que me encontré en Acción Social, me dijo que salió corriendo con cuando entró la policía a la estación. Entonces, yo pensé que lo habían detenido. "Algunos corrimos y a otros los agarraron", me había dicho. Yo iba y venía y llegó un momento que buscaba alguien que me dejara reconocer los cuerpos, porque no podía volver sin saber. A las siete de la tarde me encontré en la comisaría con el abogado Claudio Pandolfi y me dijo: "Te van a autorizar a ir a reconocer a la morgue, ¿te animás?". Tal vez fue porque era la mas vieja.! Cómo no me iba a animar¡ Pablo Solanas, del MTD de Lanús, se acercó y me dijo: "¿Vos conocés a los compañeros nuestros?" Le contesté que a algunos y él me dijo: "Sí, pero a Darío lo conoces". Le pregunté si no estaba entre los detenidos y me contestó que no. Ahí me fui a la morgue que estaba a dos cuadras. Fui con Pandolfi y con dos personas médicos que se habían ido a ofrecer.

- ¿Qué pasó dentro de la morgue?

- Al primero que nos muestran es a Darío, a torso desnudo, con un sleep y una media, casi sonriente. El segundo era Maxi. Totalmente sin ropa, con una herida en mitad del pecho y una cadenita de plata. Mientras Pandolfi hablaba por teléfono, saqué mi maquina de fotos, me ayudaron a darlos vueltas y a tomarles fotos. Se me ocurrió sacarles fotos para que no vayan a decir después que murieron de un pico de presión. Pensé también que podían llegar a desaparecer. Se me cruzaban muchas cosas después de ver semejante cacería. Tomamos fotos de las heridas.

- ¿Por qué había llevado cámara fotográfica?

- La llevaba a todas las machas, debo tener más de dos mil fotos. Ni bien salí, saqué el rollo, se lo di a una de los médicos que nos acompañaron para que lo entreguen a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, tenía miedo de que la policía me las sacara.

- Qué le pasó a usted cuando vio los cuerpos?

- Sentí una profunda amargura, un profundo dolor. Bronca. Furia. Yo saqué las fotos porque después de tantos desaparecidos, de tantas cosas que no podíamos probar, pensaba: vaya a saber qué van a decir ahora. No me equivoqué al tomar las fotos, creo que no hicieron falta porque aparecieron las fotos de Sergio Kowalewsky. ¿Qué hubiera pasado si no aparecían? A las pocas horas comenzamos a recibir llamados telefónicos, amenazas.

- ¿Qué decían esos llamados?

- "Hija de puta". Lo extraño era que en la zona, para todos, soy Vicky, como me decían en otros tiempos de militancia. Sin embargo, las amenazas eran para Elisa Delboy. Sabían mucho de mí. Yo ya había estado en una comisión de vecinos contra el intendente, Oscar Rodriguez, quien fue después segundo de la SIDE, por el tema de un asfalto. También había ocupado una casa que había sido un bulo del tipo. Yo me había metido en algunos líos, y ellos, como decían, querían tierra "libre de zurdos". 

- ¿Cómo impactó la muerte de Kosteki en el movimiento?

- La mayoría de los jóvenes dejó de participar, porque los padres no se lo permitieron más. Quedamos muy poquitos, como al principio, nueve. Éramos tres mujeres que habíamos adoptado a Maxi como a un hijo: Rosa, Alicia y yo. Rosa no vino durante un mes. Alicia vino el primer mes y después se fue alejando despacito, la marcó mucho la situación. Las tres les preparábamos el mate cocido antes de ir a la escuela, o la comida. Todos quedaron muy marcados. Una vez, Nadia dijo que seguía en el movimiento por los chicos. Algunos seguimos por los chicos y por convicción. Tratamos de transmitirle a los chicos los ejemplos de Maxi y Darío, que los dos eran diferentes pero a la vez muy parecidos, los dos querían una sociedad más equitativa. Creemos que los dos eran constructores de un nuevo tiempo.

-¿Cómo evalúa el juicio que se lleva a cabo en Lomas de Zamora?

- Yo cero que este juicio es una falsedad, esta destinado a calmar lo ánimos, nunca creí que se pueda profundizar. Si no se cita a los responsables ideológicos es una farsa. Creo profundamente en la perversión del sistema que vivimos. No tenemos una justicia independiente, no tenemos república. Es cierto que esta democracia es mejor que la dictadura, pero la represión existe. Siguen asesinando pibes. No creo que este juicio arroje más de cuatro o cinco años de cumplimiento efectivo y ni siquiera tendrán el castigo de estar en una cárcel común. Y después inventarán algún indulto o legislación que permita que salgan. Mientras tanto, los responsables ideológicos siguen libres.

-Si no cree en esa justicia, ¿por qué fue a declarar?

- Alguien tiene que dejar registro, no importa quién. Uno no tiene que callarse. A pesar de no creer, uno siempre tiene que intentar denunciar y pelear por la justicia.

 
Fuente: lavaca.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112925447621915681?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112925447621915681/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112925447621915681&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925447621915681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925447621915681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/testimonio-conmovedor-sobre-kosteki.html' title='Testimonio conmovedor sobre Kosteki'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112925307303654246</id><published>2005-10-13T22:22:00.000-03:00</published><updated>2005-10-13T22:24:33.063-03:00</updated><title type='text'>Ante las elecciones de octubre, un poco de historia.</title><content type='html'>Por Alberto J. Lapolla 10- 10- 05


‘Recuerden que la historia nunca se repite exactamente
igual. Lo que primero es una tragedia, vuelve a la
realidad como parodia. Si alguna vez llegase a haber
otro golpe, el pueblo quedará tan derrotado que la
vuelta constitucional servirá solamente para
garantizar con el voto popular los intereses del
imperialismo y de sus cipayos nativos’. Juan Domingo
Perón 1974


Se fue la gente, volvió el Pueblo

Durante la noche del 19 de diciembre de 2001, aquellos
que tuvimos la suerte de marchar junto al pueblo
retomando el camino de la historia popular de los
argentinos, no pudimos menos que recordar otras
marchas y otras peleas en esas mismas calles treinta
años antes. Confirmando a Gramsci en el sentido de
‘que los pueblos marchan con toda su historia encima y
suelen retomarla allí donde la dejaron’1 , el pueblo
argentino recuperaba la calle, expulsaba mediante su
movilización contundente a un gobierno colonial y
mentiroso, que había intentado abrir el camino de la
represión para resolver el hambre de los argentinos.
Hambre creado y propagado hasta el hartazgo por el
gobierno del más infame traidor a la Patria que
gobernara la nación en el siglo XX, entre los años
1989 y 1999. En dos jornadas maravillosas el Pueblo
argentino recuperaba su categoría histórica -negando
aquello que G. Fernández Meijide y demás teóricos de
la recolonización nacional, señalaban en el sentido
que ya no había Pueblo sino gente, que la categoría
Pueblo era del pasado, porque claro, si existe el
Pueblo también debe existir la oligarquía y eso
vulneraría los acuerdos que dieron origen a esta
democracia vigilada y colonial. El Pueblo en la calle
volteaba al inepto -y harto corrupto- habitante de la
Rosada -el Opa Solemne lo llamaron acertadamente
alguna vez- y recuperaba la categoría histórica de la
movilización popular como eje central de la
construcción nacional de los argentinos. Desde que en
1806 el pueblo de Buenos Aires expulsara al virrey
Sobremonte por cobarde -y por haber cumplido con su
deber de preservar la integridad territorial del
virreynato pese a la caida de Buenos Aires- el pueblo
argentino y en particular el de Buenos Aires, se ha
sublevado una y otra vez torciendo el rumbo de la
imfamia que nos gobernara tantas veces desde el aciago
derrocamiento y posterior asesinato de Moreno. Y esto
no es una expresión de porteñismo del que creemos
carecer, sino consecuencia del brutal centralismo de
nuestra nación, que ha producido que todo el poder se
concentre alrededor de unas pocas manzanas que rodean
a la Plaza de Mayo. De allí que cada vez que ese lugar
concentra la rebelión popular, produce cambios casi
inmediatos en la estructura del poder. Baste recordar
que el Cordobazo tuvo la misma magnitud o tal vez
mayor que la rebelión del 19 y 20 de diciembre, sin
embargo Onganía cayó un año después, ejecución de
Aramburu mediante. El sentido contrario puede
observarse el 25 de mayo de 1810, el 26 de julio de
1890, el 17 de octubre de 1945 o en la rebelión del 19
y 20 de diciembre de 2001.


Ser pueblo, es ser memoria

La rebelión del 19 y 20 también retomó otra tradición
de lucha de las masas americanas, en el sentido
señalado por Alcira Argumedo, en cuanto a que desde la
conquista española y su brutal genocidio original,
cada generación de americanos se ha sublevado contra
el poder opresor europeo y sus representantes
vernáculos. Dicha marcha ascencional es
particularmente notable a partir de la gran revolución
india del Inca Túpac Amaru y de su invicto predecesor
Don Juan Santos Atahualpa2. La rebelión del 19 y 20
tiene el gran mérito de sumar una nueva generación a
dicho derrotero de lucha, enlazada con los
sobrevivientes de la generación de las luchas
setentistas que en conjunto llenaron la oleada de
movilizaciones y asambleas populares posteriores a
diciembre. Si los hijos de la Revolución del 90
hicieron posible el triunfo del Peludo Yrigoyen en
1916, desarrollando la Reforma Universitaria y el gran
movimiento huelguístico y de resistencia social de los
años veinte. La generación de sus hijos realizó el 17
de octubre de1945, abriendo el cauce a la revolución
nacional y social del peronismo. La generación
siguiente, enlazada con la anterior que diera forma
obrera y popular al peronismo, construyeron la
Resistencia a la restauración oligárquica posterior a
1955. Ellos dieron el golpe de gracia al proyecto de
la Libertadora a partir del heroico Cordobazo que
abriera la gran gesta revolucionaria de los años 70.
Luego de la derrota de 1976, la mayor sufrida por las
fuerzas populares desde la batalla de Pavón, y similar
en la magnitud del genocidio producido por la
oligarquía. Tal vez más grave aún por el carácter
calificado del aniquilamiento de los cuadros del
movimiento popular, dirigentes sociales que empalmaban
estratégicamemente la lucha popular desde 1945 hasta
1976. Más del 58 % de los 30.000 desaparecidos eran
dirigentes sindicales de base.

En diciembre del 2001 otra generación tomó la posta de
la historia, sumándose con sus rasgos característicos
y con las formas de lucha de que dispone, así como con
sus códigos y contenido específico, tal cual pudo
verse en la heroica jornada del día 20 de diciembre y
en la batalla del Puente Pueyrredón de junio de 2002.
Allí Darío Santillán retomó los más sublime de nuestra
historia, al dar su joven y hermosa vida, para
intentar salvar a su compañero Maximiliano Kostecki,
en el mejor estilo de Cabral, de Baigorria o de la
heroica generación del setenta. El día 20 en la
batalla de Plaza de Mayo -y en otros lugares del país
ese día, los anteriores y los posteriores- la juventud
ocupada y desocupada, dio una pelea frontal y heroica
a las fuerzas represivas. Una nueva juventud fogueada
en la lucha contra la policía del gatillo fácil, la
corrupción y el asesinato de jóvenes y de pobres, en
los estadios de fútbol y los recitales, puso a raya a
las fuerzas represivas. Pese a su barbarie, las
fuerzas policiales -con un saldo de 35 ciudadanos
muertos- debieron ceder el control de la ciudad al
pueblo, siendo derrotada por la acción heroica de
jóvenes -y cincuentones- que usaban piedras y motos
para enfrentar a un enemigo que disponía de todo el
arsenal de fuego. Dicha juventud retomó y reformuló la
herencia de sus antecesores de los años 70, abriendo
un nuevo período histórico que aun transitamos, pese a
que todavía no se haya generado una nueva expresión
política que lo contenga. Tal vez debamos volver al
pensador sardo y recordar su apotegma respecto que
‘hay crisis, ya que muere lo viejo, pero aun no nace
lo nuevo’4 . Se puede decir que hasta allí los ‘70
eran asignatura pendiente. A partir del 19 y 20 los
‘70 son ya historia. O empiezan a serlo.


La crisis está allí.

Ya en la misma noche del 19 de diciembre la multitud
que marchó contra la explosión del modelo neoliberal,
mostró señales de un tiempo nuevo. En realidad la
crisis del capitalismo colonial argentino era de tal
magnitud que se hallaban al descubierto los dos
elementos principales del poder capitalista actual: la
democracia burguesa, con su representación destrozada
al calor del ‘que se vayan todos’ y el capital
financiero desnudando la esencia expropiadora del
capitalismo, robando desembozadamente los fondos a los
dos tercios inferiores de la nación. Esta realidad
expropiadora objetiva, era la base del acuerdo en la
calle entre los trabajadores desocupados y las capas
medias -expresadas casi deinmediato en el enorme
movimiento de las asambleas populares-, alianza que
desveló al poder colonial durante casi un año y medio.
Destruir esa alianza fue el objetivo de todos los
partidos coloniales existentes. Es el objetivo
principal del elenco gobernante, que ha obtenido
éxitos en dicha tarea. Sólo la inexistencia de fuerzas
de recambio político no aparecidas hasta entonces, ni
hasta hoy, así como la supervivencia de una izquierda
ahistórica, permitieron que el 19 y 20 no eclosionara
en un nuevo proyecto político nacional, superador de
la crisis. Luis Zamora tendrá sus razones para haberse
negado a jugar el rol que la historia le puso frente a
sí. Sin embargo la crisis está abierta y pese a los
éxitos momentáneos del poder en comprar, encuadrar y
domesticar a algunos sectores del movimiento popular,
el mismo seguramente alumbrará una nueva etapa de la
marcha histórica de los argentinos, una vez más,
enmarcada en el resurgimiento de la Patria Grande
Americana. La fragilidad del sistema es tal que cada
nuevo elemento de crisis devuelve al poder colonial a
la situación del 19 y 20, tal como se pudo comprobar
con la crisis desatada por la masacre de Cromañón.


Piqueteros, asambleas populares y empresas recuperadas

El 19 y 20 alumbró tres elementos que podrían ser la
punta para un nuevo movimiento popular: un potente
movimiento de trabajadores desocupados; una expresión
natural de organización política popular a través de
Asambleas Populares y una profundización del mecanismo
de ocupación y puesta en marcha por sus trabajadores
de las empresas abandonadas por la burguesía, las
Empresas Recuperadas. La enorme potencialidad de dicho
movimiento sumado a la posibilidad entonces, de un
frente cons las izquierdas -juntos en la calle
piqueteros, asambleas populares y partidos de
izquierda realizaron las movilizaciones más numerosas
y continuadas desde la traición menemista- y los
sectores antimodelo, llenó el período de movilización
de masas más alto de estos tiempos; el comprendido
entre diciembre de 2001 y mayo de 2003. La enorme
potencia de esta confluencia en julio de 2002 -luego
de la masacre del Puente Pueyrredón-, obligó a Duhalde
a tener que irse seis meses antes y a abandonar la
política activa. Pero el poder colonial es sabio: en
el llamado a elecciones estaba el talón de Aquiles del
movimiento popular. Ese enorme potencial de
movilización y de acción que se expresaba en la calle,
no tendría expresión política alguna. Y así fue. El PJ
volvió al gobierno y pudo por ahora regenerar el poder
colonial post Anillaco. Claro está que con nueva forma
y contenido algo difrente.

El poderoso movimiento piquetero -único movimiento de
tal magnitud en el mundo de trabajadores desocupados-
y el de las empresas recuperadas, recoge la herencia
directa del mayor movimiento sindical que alumbrara
América Latina durante el siglo XX: el existente en la
Argentina entre 1890 y 1976. En el sentido que estamos
analizando es imposible no ubicar la existencia de
dicho movimiento sin considerarlo como heredero del
potente y revolucionario movimiento sindical clasista
y combativo de los años 70, que había jaqueado como
nunca antes al poder burgués existente. La estrategia
del mando capitalista argentino de desindustrializar a
la nación de manera brutal, destruyendo físicamente a
la clase obrera, no se entiende sin esa comprensión.
Fue el propio presidente de la UIA Elvio Coelho, ya en
1971 -es decir a dos años del Cordobazo y con el
Viborazo aun palpitando- quien expresara blanco sobre
negro a James Petras los planes que la gran burguesía
aplicaría inexorablemente a partir de la dictadura
genocida. "A pesar de todo, no creo que ellos (los
guerrilleros A.J. Lapolla) fueran el motivo central
del golpe militar que se planeaba en la Argentina (el
de 1976. AJL). Ya en 1971 me había impresionado un
diálogo que mantuve, si mal no recuerdo, con Elvio
Coelho, entonces Presidente de la Unión Industrial
Argentina (UIA). Yo le preguntaba porque no se
lanzaban a la industrialización como en Brasil" "-
Porque los sindicatos son demasiado fuertes y eso nos
llevaría a una guerra civil- contestó. - Pero, ¿porqué
no lo intentan? -Porque podemos perder - dijo."5
Coelho no hacía más que refirmar las palabras del
hirsuto almirante Isaac Rojas quien en 1955 había
expresado toda la visión estratégica de la oligarquía
nacida en la Argentina: ‘Para que desaparezca el
peronismo, deberán desaparecer las chimeneas.’6
Realizada la matanza otro empresario ‘argentino’, Don
Juan Alemann reseñó en 1980 la labor realizada por los
genocidas: "Con esta política (la represión y los
30.000 desaparecidos. AJL) buscamos debilitar el
enorme poder sindical que era uno de los grandes
problemas del país. La Argentina tenía un poder
sindical demasiado fuerte, frente al cual era
imposible el florecimiento de cualquier partido
político, porque todo el poder lo tenían ellos. (...)
Hemos debilitado el poder sindical y esta es la base
para cualquier salida política en la Argentina."7 Es
imposible pensar a la Argentina de hoy después de la
destrucción de la nación industrial, tecnológica y
científica sin considerar estos planes del estado
mayor capitalista. Desde allí debe verse al movimiento
piquetero -y a las empresas recuperadas por sus
trabajadores- como el heredero de dicha clase obrera
destruida en su esencia principal, el trabajo y la
solidaridad natural del empleo común. No otro es el
significado de la despedida del Ingeniero A.
Alsogaray, quien señaló antes de morir: ‘He cumplido
mi misión. Hemos logrado que el país retornara al 3 de
junio de 1943.’ 8 El Capitán Ingeniero estaba en
locierto: en 1976 la nación poseía seis millones de
trabajadores industriales sindicalizados con pleno
empleo; en el 2001 la cifra de trabajadores
industriales se había reducido a menos de un millón.


El hambre como disciplinador social

Debe señalarse sin embargo, la enorme dificultad que
entraña para los trabajadores desocupados, el que su
lucha se de hoy por fuera de los marcos del empleo, el
sindicato, la fábrica, la empresa. Carente del núcleo
de cohesión que brinda el empleo y el trabajo, el
camino es mucho más arduo y espinoso, debiendo no
pocas veces recomenzar su construcción. El poder
colonial juega a ello combinando el clientelismo, la
cooptación, la dádiva y la represión, ejercidos sobre
la base objetiva del hambre del pueblo. Hay ya
sectores del conurbano bonaerense -el corazón del
proyecto de destrucción de la clase obrera y de la
política de devastación social de la nación- con dos
generaciones crecidas fuera del empleo, la educación
regular, el servicio militar y la comida en el hogar.
El hecho de que la conducción sindical se encuentre en
gran parte en manos de cómplices de la destrucción de
la nación y de su propia clase, y no asuma la
representación de los trabajadores desocupados,
disminuye la potencialidad política del movimiento y
le impide cohesionar a otros sectores sociales como
ocurriera en los ‘70 con la CGTA y el movimiento
sindical combativo. El nuevo capitalismo post URSS,
basa su poder en el hambre y el desempleo masivo. Es
esta la base de dominación del poder colonial actual.
Sin embargo es al mismo tiempo su punto de mayor
debilidad, dada la brutal contradicción que derrama
sobre la sociedad, tal como lo demostrara la gran
rebelión popular de diciembre. La base real del
capitalismo colonial argentino impide la consolidación
del modelo vigente desde 1989, por el contrario
coagula a los dos tercios de la sociedad contra la
cúpula social. Cúpula excluida por sí misma en
countries, barrios privados, plazas enrejadas y
restaurantes que impiden el ingreso de los pobres. Ya
en el 2001 la transferencia del 80% más pobre de la
sociedad al 20% más rico, era de 27.4 mil millones de
dólares anuales entre 1989 y 2001. Es decir de 274 mil
millones de dólares en diez años. 9 Hoy las cifras son
aun mayores, pese a los intentos desesperados del
ministro Lavagna por ocultarlos: el INDEC señaló en
estos días que la grieta entre el 20% más pobre y el
20% más rico de la sociedad se profundizó aun más
durante el segundo semestre de 2004, ya que la brecha
pasó de 13,3 a 14,3 veces. Al mismo tiempo el 10% más
pobre pasó de recibir el 1.4% del PBI al 1.3% del
mismo.10 Para mayor desesperación del gobierno, dado
el proyecto estratégico burgués ‘argentino’ a que
hacemos referencia empeñado en mantener un nivel
salarial que apenas cubre el 60% del costo de la
canasta familiar, cada empleo que se crea, crea un
nuevo pobre. Si a esto se suma que la propagación del
monocultivo de soja transgénica forrajera destruye
cuatro de cada cinco empleos en el campo11 , y el
49.6% de toda la tierra del país (es decir la mitad de
la teirra cultivable) está en manos de 6900
empresas-familias14 , la situación del empleo y la
distribución es estructuralmente insoluble para este
modelo. Es decir el modelo no permite la política
plesbicitaria que el gobierno pretende, de allí la
necesidad de los acuerdos mediáticos con Haddad,
Blumberg, Monetta, Tinelli, Ávila y demás
envenenadores de la conciencia colectiva. Por el
desarrollo natural de las cosas el modelo regeneraría
otro 19 y 20, aun mayor probablemente. De allí que el
poder trate de aislar lo más posible a los pobres
excluidos, de los pobres medios. Pero la realidad y el
pueblo dirán lo suyo. No hay que olvidar que una de
las enseñanzas de diciembre fue que la realidad social
pudo más que el sojuzgamiento de la mentira mediática
a repetición. Pese a su retroceso y dispersión actual
el movimiento piquetero mostró también una madurez
superadora respecto de los años 70. Si la brutal
provocación del duhaldo-felipismo en el Puente
Pueyrredón se hubiera realizado antes de 1976, es muy
probable que la cifra de muertos hubiese sido mucho
mayor. Es evidente que el movimiento popular ha
aprendido sobre el uso muchas veces desmedido, de la
violencia en la epopeya de los ‘70.


‘En busca de los obreros de san Petersburgo’ 12 

El otro gran elemento surgido de la rebelión lo
conformaron las asambleas populares que afloraron
naturalmente en los 18 meses que siguieron a la crisis
de diciembre y aun continuan su marcha. Para desgracia
de nuestro pueblo que había hecho le esencial, es
decir, salir a la calle, enfrentar a la represión y
voltear al gobierno infame, la otra parte, la
conducción política necesaria para crear un nuevo
proceso político, no existía. Era un conjuto vacío.
Fue allí donde se mostró el carácter verdaderamente
infantil de la ‘izquierda’ existente en nuestro país.
Su papel en la crisis consistió en ‘aparetaear’ y
destruir los elementos de poder popular que habían
brotado espontáneamente en las masas. No eran formas
del ‘poder soviético’ lo que se discutía en las
asambleas de ciudadanos que se propagaron como hongos
por la Ciudad y el conurbano. No era el tránsito de
1905 a 1917 en la Rusia revolucionaria, como los
militanes de los partidos de izquierda expresaban ante
atónitos ciudadanos. Era una vez más el viejo
democratismo popular criollo característico y fundante
de Nuestra América. Así fue después de las invasiones
inglesas, así fue en Mayo de 1810, esas eran las
prácticas de Artigas, de Castelli, de Monteagudo, de
Moreno, de Dorrego, de Belgrano, de Guemes, de San
Martin, de Zapata, de Villa, de Sandino. Eso es el
zapatismo. Lo que ocurría en las calles era la
herencia de Artigas cuando exclamaba ‘mi poder emana
de ustedes y cesa ante vuestra presencia’ o cuando
enunciara el viejo apotegma federal, democrático y
republicano retomado luego por Felipe Varela: ‘naides
es más que naides’. Era la herencia de San Martín
cuando es designado jefe del ejercito continental por
una asamblea de oficiales americanos en Rancagua y
convoca a luchar por ‘ser libres’ porque ‘lo demás no
importa nada’ a sus ‘compañeros del Ejercito de los
Andes’13 . Fue Rodolfo Terragno quien entendió la
magnitud de la crisis: el pueblo ha abolido de hecho
el artículo 22 de la constitución nacional, señaló,
advirtiendo a sus compañeros el tamaño de la rebelión.
Pero claro, como señalara Rodolfo Walsh nuestra
izquierda conoce muy bien como Lenin y Trotzky tomaron
el Palacio de Invierno, pero desconoce como Martín
Rodríguez y Rosas se hicieron del poder en 1820.
Teniendo en cuenta que la Nueva Izquierda surgida en
los setenta en sus dos vertientes, el Peronismo
Revolucionario y la Izquierda Revolucionaria
Guevarista, fuera destruida por la dictadura, la
izquierda remanente que sobrevivió es la que ya tenía
fuertes limitaciones de comprensión política entonces.
Esa izquierda fósil es la que debió salir al encuentro
de la crisis de diciembre y ayudar a alumbrar un nuevo
momento histórico. Por supuesto, no estaba en
condiciones siquiera de llamar a la partera. La
realidad mostró que la izquierda existente estaba tan
muerta como el resto del sistema político colonial
existente, solo que no lo sabía. En lugar de buscar
los caminos de unidad propia para generar una fuerza
política capaz de profundizar lo espontáneo, se dedicó
a destruir lo espontáneo y mirarse el ombligo. Frente
a lo espontáneo radica la mayor debilidad de la
izquierda, tal cual nos estallara en las manos en los
‘70. Cuando ocurriera el Cordobazo sin ‘ninguna
organización revolucionaria detrás’ -como si semejante
movimiento sindical de la clase obrera no fuese una
formidable construcción social de los trabajadores-
muchos dirigentes revolucionarios de entonces se
dijeron que eso no podía ser, que había que organizar
y controlar lo espontáneo. Allí se profundizaría la
leninización colectiva y coercitiva del proceso
político de los ‘70. Tal vez su máxima expresión lo
constituirá la leninización de prepo de las FAP
(Fuerzas Armadas Peronistas) -que no eran leninsitas-
conocido como Proceso de Homogenización Política
Compulsiva. Puede pensarse que en los tiempos de la
expansión de la revolución cubana, de Viet Nam, de la
China socialista y de la existencia de la URSS podía
darse aun crédito al leninismo como teoría
revolucionaria. Hacer lo mismo en el hoy, es ignorar
nada menos que el colapso de la URSS, la
trasnformación capitalista de China y la desaparición
del socialismo policíaco europeo por la movilización
de sus pueblos. La realidad de la Argentina de
diciembre debía ser metida de prepo en las páginas del
¿Qué hacer? o del Estado y la Revolución, y no en el
pensamiento de Artigas, de Castelli, de Moreno, de
Alem, de Perón, de Evita. Era mejor seguir buscando ‘a
los obreros de San Petersburgo’, en la Argentina que
aceptar al pueblo tal cual es. 


Otra hora de la Patria Grande 

El 19 y 20 fue también la expresión argentina de la
ola de rebelión antiliberal que viene recorriendo
América Latina desde el alzaqmiento zapatista. A
partir de allí América Latina ha retomado su línea de
confrontación con el imperialismo, en particular desde
el afianzamiento de la gran Revolución Bolivariana de
Venezuela comandada por el compañero Hugo Chávez. El
hecho de la reivindicación Bolivariana de Chávez y su
revolución, posee el aditamento de que desde el vamos
retoma la revolución continental de la Patria Grande
como proyecto estratégico continental, el camino
fundante de la revolución latinoamericana desde los
tiempos de la guerra de la Independencia. La
Revolución Bolivariana ha consolidado la posiblidad de
transitar otro camino en América Latina, como herencia
inconclusa de la derrota de la lucha continental de
los ‘70, sacando enseñanzas de las derrotas de las
revoluciones chilena y sandinista, reformulando la
propia Revolución cubana en un nuevo socialismo. La
rebelión de los pueblos mayoritariamente indígenas de
México, Bolivia, Ecuador y Perú profundiza la
dimensión histórica y épica de la etapa que
transitamos, que continúa pero profundiza la lucha
continental de los años 70, abierta por la revolución
peronista y profundizada por la cubana. El 19 y 20 de
diciembre se puede constituir en un punto de partida
de un nuevo movimiento popular argentino, que se
enmarca en la nueva hora continental, ayudando a
concluir la tarea de la emancipación nacional y social
del pueblo argentino y americano. 


1 Gramsci Antonio. Gramsci dans le texte. París 1985

2 Argumedo Alcira, Los Silencios y las voces en
América Latina. Colihue.1999

4 Gramsci Antonio, opus cit.

5 Seoane María. Todo o Nada. Planeta, 1991.

6 La Nación, Octubre, 1955.

7 Andersen Martin, Dossier Secrteto. Planeta. 2001

8 Clarín abril-2004

9 López Artemio, Clarín 30-01-02

10 Argenpress 05-07-05

11 Botta G., y Selis D. UNLP. 2003 

14 Censo Nacional Agropecuario 2002.

12 Duhalde Eduardo Luis, Revista Crisis segunda época

13 San Martín José, Orden General del 27 de julio de
1819&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112925307303654246?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112925307303654246/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112925307303654246&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925307303654246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112925307303654246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/ante-las-elecciones-de-octubre-un-poco.html' title='Ante las elecciones de octubre, un poco de historia.'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112899476281772342</id><published>2005-10-10T22:37:00.000-03:00</published><updated>2005-10-10T22:39:22.830-03:00</updated><title type='text'>DIÁLOGO CON DANIEL BENSAÏD y Jacques Derrida</title><content type='html'>SOBRE EL MARXISMO. 
DIÁLOGO CON DANIEL BENSAÏD
Jacques Derrida
En Staccato, programa televisivo de France Culturel, del 6 de julio de 1999; traducción de Cristina de Peretti y Francisco Vidarte en DERRIDA, J., ¡Palabra!, Trotta, 2001, pp. 49-56.

 

 

A. Spire: —Jacques Derrida, usted nunca ha sido marxista, pero ha experimentado la necesidad, e incluso la urgencia, hace ya cuatro años, de publicar una obra de tono comprometido, que cogió a todo el mundo a contratiempo. Ese libro, titulado Espectros de Marx, reclama una vuelta a Marx o, al menos, a cierto espíritu de Marx.

Daniel Bensaïd, usted es profesor de filosofía en la universidad de París VIII. Se puede decir que es usted un intelectual comprometido, que ha publicado muchas obras, entre las cuales hay que citar Walter Benjamin (Plon, 1990), Marx intempestif (Fayard, 1995) y, más recientemente, Le parí mélancolique, métamorphose de la politique, politique des métamorphoses (también en Fayard).

¿La verdadera actualidad de Marx acaso no reside, paradójicamente, en su forma de concebir la historia —es decir, al contrario de lo que a menudo se piensa— no como un estricto determinismo mecánico sino, de hecho, como el lugar de todos los posibles, el lugar de todas las incertidumbres? ¿No sería Marx en cierto modo —un poco como lo es, por lo demás, Jacques Derrida— un filósofo del contratiempo?

 

D. B.: —Sí, se trata de un tema que, además, nos reúne; pero partiré precisamente de uno de los puntos del texto de Jacques Derrida que evoca la cuestión siempre nueva del capital. En efecto, esta reiterada novedad del capital es también la que provoca asimismo la novedad y la actualidad renovada de Marx. Finalmente, la vitalidad de uno se nutre de la vitalidad del otro.

En lo que respecta a la actualidad de Marx, creo que procede de su relativa inactualidad en su siglo. Él es evidentemente un hombre y un pensador del siglo XIX, pero también está más allá y en otra parte en esas cuestiones claves. Ha aludido usted a la de la Historia. En mi opinión, a Marx se le convierte con demasiada frecuencia en un filósofo perteneciente al gran linaje de las filosofías especulativas de la Historia. Considero, por el contrario, que se desmarca de esas filosofías de la Historia en los textos de 1844-1846, se dedica a otra cosa, a una teoría del conflicto, por lo tanto, de la incertidumbre, lo cual no quiere decir que todo sea posible. Se trata, una vez más, de otro problema.

 

J. D.: —En primer lugar, estoy muy contento de encontrarme aquí con Daniel Bensaïd. No nos conocíamos, nuestras historias, nuestras trayectorias a la vez intelectuales y políticas no son las mismas, pero resulta bastante significativo que nos crucemos en el motivo de la intempestividad, de la anacronía. En efecto, creo que Marx no era un filósofo de la Historia en el sentido en que se suele entender en general; que estaba atento política y filosóficamente a la heterogeneidad de los tiempos, de las cualidades temporales, de los regímenes de causalidad económicos, políticos, jurídicos. En esta maraña de tiempos Marx es alguien que pensó la intempestividad no sólo como una forma de perturbar el tiempo lineal y homogéneo sino también como condición de la acción política. Desde este punto de vista, permanece muy ajeno a la tradición filosófica. 

Una de las muchas cosas que me han gustado de las obras de Daniel Bensaïd es lo que dice de Marx como «meteco», como extranjero. Dice que Marx es «el meteco del concepto». Dicho de otra forma, resulta difícil de apropiar, de asimilar en la tradición filosófica. Una de las cosas contra las que intenté pronunciarme en la obra a la que usted aludía es la tendencia, en el momento en que el comunismo se vino abajo, de volver a un determinado Marx que se considera inofensivo. Usted ha hablado de vuelta a Marx. Yo no propongo una vuelta a Marx como un gran filósofo canónico al que por fin se va a poder incluir dentro de la inmensa tradición de los grandes filósofos clásicos. Aunque siempre resulta necesario un trabajo universitario sobre Marx, existe un riesgo de domesticación, de neutralización de la inyunción revolucionaria de Marx. Y es contra esa neutralización contra la que consideré que tenía que protestar. Evidentemente, todo esto resultaba intempestivo en el gesto que nos ha reunido a Daniel Bensaïd y a mí. Hemos publicado más o menos al mismo tiempo unos textos acerca de la intempestividad de Marx porque, en el terreno histórico del momento en el que la muerte del marxismo, la muerte del comunismo, estaban en boca de todos, en todas las retóricas políticas, era necesario levantar acta de ese extraño trabajo de duelo político que se apoderó de toda la humanidad. Una frase maníaca y jubilosa: «Bravo, se terminó, es la victoria del neocapitalismo, del neoliberalismo», se convirtió en el motivo más poderoso de la retórica política. Contra eso es contra lo que me pareció que los filósofos o los ciudadanos que somos teníamos la responsabilidad de protestar.

Ha dicho usted que yo nunca he sido marxista. Es verdad si eso quiere decir que nunca he sido miembro del partido comunista o de un partido marxista ortodoxo. Dudamos al decir que no somos marxistas porque Marx ha sido el primero en reivindicarlo. ¡Parece como si nos tomásemos por Marx cuando decimos «no soy marxista»! No diré que no soy marxista, pero es cierto que, como toda la gente de mi generación, sin ser marxista, me he alimentado naturalmente de toda la herencia marxista y he intentado decirlo en un momento justamente intempestivo, en cierto modo, tal y como he podido en todo caso evaluarlo.

 

 

Pr.: —Al mismo tiempo, usted lleva a cabo una determinada lectura de Marx y habla de una labor de discriminación dentro de la herencia de Marx, en el sentido de que hay que conservar, según usted, el lado de crítica radical de la sociedad mercantil y de sus fundamentos.

Daniel Bensaïd, pienso que, para usted, hay una pluralidad de lecturas de la obra de Marx pero que, al mismo tiempo, considera que todas las lecturas no son legítimas.

 

D. B.: —Tengo que confesarlo. Me he sentido bastante seducido por la lectura que Jacques Derrida hace de Marx y me decía que una lectura tan inteligente debía finalmente tener algo que ver con Marx, que no podía ser totalmente ajena a él, a pesar de presentarse como una problemática un poco despistante para mí, más tradicional. De hecho, pensaba especialmente en algunas lecturas: la lectura de Marx como filósofo positivista, por ejemplo. No cabe duda de que forma parte del optimismo científico de la época. Pero está en otro sitio y, en cualquier caso, su relación con Auguste Comte es de incompatibilidad radical. Por otra parte, pensaba en la lectura de Marx como filósofo de la Historia. Creo que, en realidad, aquello en lo que, siguiendo vías distintas, hemos puesto el acento —a mí también me resulta difícil declararme marxista, hoy en día espero ser fiel al nombre propio de Marx— es en un acontecimiento dentro de la teoría, pero marxista…, el pasado pesa tanto, está tan asociado a unas formas de ortodoxia, que resulta difícil reconocerse dentro de él.

Lo que me interesa es que las lecturas que hoy permiten reactivar una comprensión o un alcance crítico de Marx son lecturas excéntricas, o «metecas», por retomar el término. Esas cuantas páginas de Blanchot sobre los tres lenguajes de Marx dicen mucho más y de una forma mucho más acertada que muchas de las glosas y de las tesis del pasado, incluso sobre la postura de Marx en relación con la cuestión del saber, por ejemplo, que no es un asunto trivial pero que, en Francia, normalmente, se ha recibido como un vulgar determinismo económico o como una ideología banal. Siempre son francotiradores, Merleau-Ponty, Blanchot, los que, habiendo abierto vías de acceso a Marx, nos permiten hoy dialogar con él o reanudar ese diálogo.

 

 

Pr.: —Jacques Derrida, en cierto modo parece usted quizás un tanto marxista, ya que, en el momento en que apareció Espectros de Marx, presentó usted su texto como un libro de insurrección. Ahora bien, es cierto que en esa obra hay una auténtica escritura panfletaria, en ella nos encontramos con la indignación, la rebelión que usted apunta asimismo en Marx. ¿Está usted furioso?

 

J. D.: —Si estuviese furioso, estaría en contra de un fácil consenso que entierra tanto el pensamiento de Marx como aquello que, no sólo en su insurrección sino también en algunos principios de sus análisis del capital, puede resultarnos todavía necesario. El análisis de lo que hoy se denomina la mundialización, la globalización como dicen los americanos, suscita unas cuestiones que, sin ser literalmente las cuestiones de Marx, pueden ser fieles a cierto espíritu marxiano. A la vista de lo que llamo «las diez plagas» del orden mundial, considero que hay que rebelarse contra el desconocimiento en el que se nos mantiene. Lo que he tratado de hacer es, por un lado —porque el gesto de este libro es bastante bífido—, analizar el campo actual de los males del orden mundial, el trabajo de duelo del horizonte marxista, incorporando así una especie de psicoanálisis del campo político apelando a un principio psicoanalítico, al análisis de los fantasmas, pero transformando, politizando el propio mensaje freudiano. Por consiguiente, analizar el trabajo de duelo que está en curso en la actual mundialización. Por otro lado, y sobre todo en la segunda parte del libro, y dado que la referencia a Shakespeare, a Hamlet, recorre todo el texto, he intentado reconocer en el propio Marx un movimiento de retroceso o de miedo ante lo espectral mismo. Sobre todo en su polémica con Stirner. Miedo a partir del cual reintroduce un deseo que yo denomino ontológico y apela a la efectividad real y a la conjura del espectro.

En el fondo, este libro es ante todo una reflexión sobre esta categoría de espectralidad que me interesa desde hace mucho tiempo. De ello pueden encontrarse en mi trabajo premisas muy antiguas, ya que el espectro no es sólo el fantasma, el (re)aparecido, lo que a contratiempo vuelve a recordarnos una herencia, sino también lo que no está ni muerto ni vivo, lo que no es real ni irreal, lo cual reintroduce la dimensión de lo fantasmático dentro de lo político y nos ayuda asimismo a entender algunas estructuras del espacio público actual, los medios de comunicación, la virtualización de los intercambios, etc. Éste es uno de los motivos principales de este ensayo. Esa categoría de espectralidad puede ser muy fecunda y, por consiguiente, es uno de los hilos conductores del libro.

 

 

Pr.: —Por otra parte, se puede establecer una relación entre el lado espectral de Marx y la cuestión de la hospitalidad, ya que Marx fue un gran exiliado, un eterno perseguido; se puede decir incluso que fue una especie de indocumentado infatigable. ¿Es ésa una vuelta a Marx pensador de lo político, pero de una política del oprimido, de una política reducida a la dimensión del Estado que permite que los que son mantenidos a distancia del Estado entren en la política?

 

J. D.: —Creo que, en efecto, se trata de la cuestión de la relación y de la distinción entre político y estatal. Y de lo que a la vez transgrede el Estado-nación singular al tiempo que permanece bajo la autoridad de la figura del Estado. Ahora bien, se trata quizá de pensar el acontecimiento, lo que llega, lo que viene, el arribante, en su singularidad. El arribante no es necesariamente, en tanto que arribante y que por lo tanto reclama la hospitalidad, un ciudadano o un sujeto político. La cuestión del acontecimiento se plantea, por consiguiente, en los límites de lo cosmopolítico. Creo que se puede leer en Marx, a veces gracias a él, a veces en contra de él, un pensamiento de los límites de lo político [de lo político-estatal] a partir de la irrupción del arribante absoluto. Lo mesiánico no se limita necesariamente al mesías en su figura judaica o cristiana, sino que abre hacia aquel que llega allí donde no se le espera, aquel que puede venir o no venir: un visitante más que un invitado. 

Jacques Derrida&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112899476281772342?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112899476281772342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112899476281772342&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112899476281772342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112899476281772342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/dilogo-con-daniel-bensad-y-jacques.html' title='DIÁLOGO CON DANIEL BENSAÏD y Jacques Derrida'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112847458600007906</id><published>2005-10-04T22:03:00.000-03:00</published><updated>2005-10-04T22:09:46.013-03:00</updated><title type='text'>Así será de igual a igual, parecidos a diferentes de igual a igual</title><content type='html'>Así será de igual a igual, parecidos a diferentes de igual a igual

Cuando hablo de que no se puede disociar Pueblo de Multitud, me estoy refiriendo al espíritu de pueblo, como cultura predominante en un período histórico dado.

Es cierto que el espíritu de pueblo se ha constituido a partir de una organización dominante dada. Discusión que viene desde la modernidad al día de hoy, que algunos llaman “pos-modernidad”, mama mía si ha esta se le llama “pos-modernidad”, como visión superadora de la modernidad, me pregunto, como será el futuro pos-pos-moderno de la “pos-modernidad”. La degradación de todas las formas de existencias no quisiera imaginar, sino se lograra transformar su forma existente.

Esta organización dominante a tomada forma a través del estado-nación, como forma constituida, con representación parlamentaria y ejecutiva, este, se reserva la designación de los hombres ejecutante de “justicia”, refrendada formalmente por el parlamento. Mecanismo aceitado que resguarda los intereses de la clase dominante, conservando el instrumento del estado, como poder coercitivo, disciplinador, recreando sutilmente y enmascaradamente un “consenso” para la obediencia que le de un marco adecuado para el cumplimiento de leyes, que son legislado por el parlamentarismo, para recrear una forma ilusoria de representación democrática.

Aunque se quisiera, producir el éxodo del derecho y del estado burgués, es decir, prescindir de él, de la forma ilusoria que permanece por un período histórico en el espíritu de los individuos, por lo tanto, esa forma permanece pero no se perpetuará en el tiempo. Queda como modo condicional a la cultura que lo ha ligado. Permanece hasta que se rompe esta forma, pegando un salto, un avance superador de su conciencia del o los individuos. Esto se logra, no solo por que este individuo logre, alcance un esfuerzo adicional a su existencia, por buenas y maravillosas lecturas de la realidad, arribando a compresiones y conclusiones teóricas, si no, que esta debe estar ligada a su práctica, a la asimilación de su experiencias,  del balance y resultados de su actividad creadora, que sin dudarlo tendrá significados de aciertos y de errores.

Por otro lado es cierto que el avance de la expansión como reproducción ampliada del capital financiero global, es decir, la subsunción que funciona tanto dentro como fuera de la fabrica, esa articulación capitalista en torno al dinero, va por la producción/reproducción del plusvalor, no solo fija los limite de la relación salarial, siendo esto lo esencial, sino que condiciona el modo cultural, intenta así recrear un dominio perpetuo. En su expansión fragmenta y fragmenta, descompone y mata a aquel que nos se dispone a la competitividad.
Ese poder altamente concentrado de las finanzas, aspira, diluye todo, por su propio interés, es decir, toda forma de intervención concebida para un periodo anterior no servible al interés de las relaciones ampliadas de hoy, más aquel que se le interponga con debilidad manifiesta en el ámbito competitivo del mercado. No solo diluye el estado-nación como tal sino, también otras formas económicas, debilitadas o resistentes a un cambio de “paradigmas”, impuesta por ese “nuevo orden”. Y con ella la devaluación de la política y hasta el intento por proponer el fin de las ideologías.

Esto que se ha dado en alguna forma en el período de mayor avance del neoliberalismo, ubicada en la década del 90, de fin del milenio y comienzos del nuevo siglo. No quiere decir que el espíritu de pueblo como cultura dominante, fragmentaria hoy, esta liquidada ha sido fracturada, resquebrajada pero no demolida. No es casual que el candidato Macri, no solo por oportunismo recrea la forma hoy por una nueva variante de forma ilusoria de estado fuerte, donde pueda restablecer sus negocios.

Lo que ha sido brutalmente, erosionado, aspirado es su pasada forma organizativa del estado y por lo tanto devaluada su política de representatividad. Cuando me refiero brutalmente lo digo visto por “abandonar” socialmente a las sectores mas débiles, sin capacidad del saber-hacer. Millones de empobrecidos y excluidos, en estado de multitud, de igual modo apuntando al miedo y la Banelco, aunque se comienza a recuperar la actitud de lucha en el entorno productivo.

A mi juicio claro, para cambiar esto se necesitan, dos cuestiones esenciales, una teoría revolucionaria de nuevo tipo, sin olvidar cuestiones que en el pasado han sido exitosas y probadas por la vida como eficaces; desechando todo aquello que ha conducido al fracaso, pero extrayendo de esta las mejores conclusiones. Esa teoría debe contener una cuestión particular táctica estratégica y otra estratégica general construida en asamblea por todos los que luchan, la táctica siendo esta la primera por definir entre todos, debe contar un objetivo inmediato de contención por la emergencia. Y la otra, la segunda, las definiciones de fondo.

Contener la desesperanza, continuar con la resistencia, con alegría por la vida, haciendo base por el alimento diario para sostener la cuestión vital y desde ahí construir en la lucha la alternativa de cambio con aquellos sujetos que han quedado fragmentados en multitud, tanto ocupados como desocupados, del mismo modo aquellos sectores empobrecidos y excluidos, de genero, por la libertad sexual, junto a los pueblos originarios, por la ecología, la identidad, la soberanía y la dignidad.

Por lo tanto el modo y la forma de lucha, sus actualizaciones y complementaciones que tome este sujeto a futuro y sus resultado de su lucha no podemos imaginarlo a priori, solo será resultado de sus deseos, necesidades, articulación y conciencia transformada en acciones practicas.
El punto de llegadas no tendrá certezas, ni vanguardias iluminadas, será la probabilidad por vencer un numero infinito de problemas, trabas y dificultades que resultan de la actividad practica, esta provienen tanto del interior del espíritu de uno mismo, como del interior de la vida asamblea ría y por supuesto ligadas a la actividad que produce el enemigo de clase, desde el exterior.

Es lo que hoy podemos “casi precisar”, es decir, se mantiene la contingencia por que dependerá de infinitos sucesos y sobre todo del grado de organización y participación alcanzado, de su disposición para la lucha de su claridad y autocontrol por asimilar nuevos contenidos retroalimentados desde la practica política, solo así podremos aspirar a construir el marco de referencia abierto, hacia nuevos entendimientos en la perspectiva hacia la nueva sociedad superadora.

La practica asamblea ría, como idea fuerza motriz es la que debemos impulsar, su articulación celular en red. Acompañadas por premisas básicas de formación política.
Desarrollada con empowerment facilitando, compartiendo conocimiento e información, nótese no he dicho cuadros, sino formas de empoderamiento, facultando conocimiento, distinguiendo cuando es necesario quedarse quieto, para que otros logren entendimiento desde el hacer. Todos los individuos tenemos distintas capacidades y sobre todo capacidades ocultas, el talento fluye sí se recrea el entorno adecuado para ello, recreando el espacio humano desde los afectos.
Comprender esto es de vital importancia bajo el método recíproco de educación popular, aprendiendo a aprender, aquel que se denomina aprender/aprender. Lejos ya de la vieja concepción de relación profesor/alumno. A sabiendas que el “alumno” (sin luz), tiene su propia luz, solo debe articular conceptos, ordenarlos para liberar su energía creadora.

Todo lo que se diga sí la nueva sociedad se la concibe y se la construye con estado o sin estado u otras formas, o si emerge un sujeto de la multitud que produce un éxodo de la obediencia y la representatividad o no, como formas instituidas, es tinta gastada. A priori es imponer una línea de acción y pensamiento por una organización. De todos modos es licito que estas organizaciones se pronuncien por una cuestión o por otra, pero también sabemos que tanto los Anarquistas, como los Marxistas su ideología y sus propuestas no permanecen inmutables, como hace un siglo.

Estos desvaríos resultan, tanto por dogmatismo, sectarismo, linealidad del pensamiento, como por falsas premisas y argumentaciones. Tanto para signos ideológicos parecidos, pero diferentes, como parecen ser el Marxismo y el Anarquismo.
Voy a responder lo mas cabal a mi entender, el Marxismo asegura constituirse como partido que intenta “representar” los interese de los trabajadores en general y de la clase obrera en particular.  Léase que he dicho intenta…y he puesto comilla en representar, uso de forma condicional, un dogmático daría esto por seguro y en la Argentina de esto hay mucho y muchas capillas.
La otra cuestión es cuando el Anarquismo a la pregunta si estos constituyen un partido, rehuyen a la pregunta esencial y contestan, “nosotros no nos arrogamos la representatividad de nadie”. A lo sumo contestan “el Anarquismo es una organización y a lo contrario que se cree de éste desordenado y caótico, por el contrario es sumamente ordenado”. Ahora bien si es una organización actúa como un partido, aunque niega la representatividad, no quiere decir, que no se configure con objetivos a cumplir como un partido. Hoy un caso parecido pero diferente tenemos a otros en la argentina que siendo un partido de origen marxista-leninista- maoísta, se expresa desde hace tiempo por la abstención o el boicot, esto lo llevo a cometer graves errores en el pasado. De todas maneras articula propuestas visibles en el movimiento de masas, es decir de licitud táctica legal, combinando otras formas de lucha. Si duda algunas o todas estas variantes enumeradas constituyen un partido.

Bakunin transmitía la idea para actuar en el movimiento real con los talentos mas destacados ejerciendo orientaciones invisibles, cuidando de no imponer, intentando acompañar, pero en definitiva el objetivo era hacer cumplir las premisas del partido.
Ahora bien tanto una forma ideológica u otra, es decir Anarquistas o Marxistas, hemos ido comprendiendo, como actuar sin sobre actuar o recreando falsos liderazgos, esto no quiere decir que no existan por un tiempo  hasta que se iguale la condición de oportunidad cultural y el modo de determinación abierto. Esto visto como modo de superación de dificultades, solo es posible superar la diferencia recreando un espacio articulado, es decir, propiciando moverse tanto en un espacio aleatorio de un sistema determinista. Esta condición dialéctica le da cumplimiento a razonar que un sistema determinista no puede ir disociado de lo aleatorio. Determinismo/aleatorio, para que esta condición se cumpla debe lograrse articulación y una regla para funcionar.

Por lo tanto vamos llegando a demostrar que sí masa es el espíritu de una determinación, a la multitud le corresponde el espíritu de lo aleatorio de una indeterminación. Para que se de el encuentro probable, hace falta funcionar en espacio aleatorio articulado, cumpliendo la regla, respetándola y haciéndola respetar.

A priori nada, hacia el pueblo en estado de multitud todo. Y que estos digan que quieren par sí. Exponiendo deseos y necesidades universales y se jueguen con su actitud

Pues solo así será de igual a igual, de parecidos a diferentes de igual a igual. Pero se me podrá reprochar que si el par dialéctico pueblo/multitud no pueden disociarse, pues uno dirán pueblo es una determinación de muchos a un centro y este al estado, y multitud es indeterminación aleatorio de unos que han producido un éxodo del centro, va por los márgenes, piensa ya sin estado.
Es como adelantarse en el tiempo, sí hay un devenido pueblo, aspirado por la subsunción y otro devenir de la multitud, no quiere decir que la forma esta no se rompa  se transforme, definitivamente. A no confundir espíritu con forma, el espíritu se modificara en un periodo histórico mas o menos breve, dependiendo de la contingencia y de los eventos y maduración de los actores, la forma condiciona, determina al espíritu, cambiando su contenido. 

Y seguro que dará la unidad en la diversidad, cambia el modo y encuentra un nuevo tiempo compartido el del saber-hacer. La multiplicidad es la creación de la nueva sociedad, y esta es, así se va entendiendo paso a paso, poco a poco, multiplicación de autonomía articulada en red, dispuesta en células que van a distintos nodos de problemas y entendimiento.

Asamblea establece relaciones múltiples aleatorias y estas en acuerdo generan una determinación, este es el nuevo saber-hacer. Solo esto debemos reforzar y ayudar a extender invisiblemente.

Para que desde sí, desde la contingencia se haga visible en todas sus formas y contenidos revolucionando todas las formas de organización social, cultural, económica, política, terrenal y espacial (si me refiero al espacio infinito hay que comenzar a considerarlo, aquí el fin llegará o correrán el planeta hacia otra orbita). Las formas existentes solo pueden ser resueltas por ruptura dialéctica y esta dependerá de la actitud y el carácter de clase de los individuos para que se exprese la multiplicidad de igual a igual, así será, de parecidos a diferentes de igual a igual. Porque si perderíamos por alguna razón la actitud y dispersáramos el carácter de clase, no lograríamos avanzar a la segunda fase simultanea, por una sociedad superadora que exprese la idea fuerza por un período histórico un estado en fase disolvente. Se preguntaran cual es la primera fase, simple de enunciar pero, tan complejo como la segunda de llevar a cabo, la primera fase indetermina la determinación del enemigo, que frena el proceso de cambio que se resiste al cambio, defendiendo su interés particular de clase. Este proceso se da en simultanea poniendo en  indeterminación el campo enemigo y la determinación por el poder hacer y del saber-hacer de la multitud, como masa de toda la humanidad. Sin ingenuidad claro, a sabiendas que en esa humanidad quedan vestigios y distintos intereses de clase remanente, con el cual hay que asimilar y construir. Esta nueva determinación/aleatoria que expande y multiplica autonomía asamblea ría iguala la pertenencia, de igual a igual constituyendo infinitas fases de indeterminación y determinaciones en fases sucesivas simultaneas, analizando correlación de fuerza, estado de animo y comprensión cultural.
La herramienta utilizada en las dos tácticas de Lenin y sintetizada por los manuales de actualización del magnament, FODA, F-fortalezas, O-oportunidades, D-debilidades, 
A-amenazas, debemos considerar una definición mas para no perder de vista la visión, es la R de resistencia al cambio, quedando sintetizada la herramienta de análisis FODAR, para poder actuar en la contingencia y jugar en los eventos en forma creadora, con autonomía, para intervenir en los sucesos en estado consciente de multitud, de igual a igual, tanto entre compañeros, como para darle repuesta en intervención directa al enemigo de clase.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112847458600007906?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112847458600007906/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112847458600007906&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112847458600007906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112847458600007906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/10/as-ser-de-igual-igual-parecidos.html' title='Así será de igual a igual, parecidos a diferentes de igual a igual'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112804039136894926</id><published>2005-09-29T21:31:00.000-03:00</published><updated>2005-09-29T21:33:11.380-03:00</updated><title type='text'>Cuestionario para una encuesta obrera (1880)</title><content type='html'>De 1880 y en Francia. De 2005 y en Almagro...?

Cuestionario para una encuesta obrera (1880)

Karl Marx

Presentación

Ningún gobierno ( monárquico o republicano burgués) ha
osado emprender una encuesta seria sobre la situación
de la clase obrera francesa. Pero, en revancha,
¡cuántas encuestas sobre las crisis agrícolas,
financieras, industriales, comerciales, políticas!

Las infamias de la explotación capitalista reveladas
por la encuesta oficial del gobierno inglés; las
consecuencias legales que estas revelaciones han
producido (limitación de la jornada de trabajo a diez
horas, leyes sobre el trabajo de las mujers y de
losniños, etc.) han hecho a la burguesía francesa aún
más temerosa de los peligros que podría representar
una encuesta imparcial y sistemática.

Esperando que podamos obligar al gobierno republicano
a imitar al gobierno monárquico de Inglaterra, a abrir
una vasta encuesta sobre los hechos y desgracias de la
explotación capitalista, vamos, con los débiles medios
de los que disponemos, a intentar iniciar una por
nuestra parte. Esperamos ser apoyados, en nuestro
trabajo, por todos los obreros de la ciudades y
campos, que comprenden que únicamente ellos pueden
describir con conocimiento de causa los males que
soportan; que únicamente ellos, y no salvadores
providenciales, pueden aplicar enérgicamente remedio a
las miserias sociales que sufren; contamos también con
los socialistas de todas las escuelas que, deseando
una reforma social, deben querer un conocimiento
exacto y positivo de las condiciones en las que
trabaja y se mueve la clase obrera, la clase a quien
pertenece el provenir.

Estos Cuadernos del trabajo son la tarea primera que
se impone a la democracia socialista para preparar la
renovación social.

Las cien preguntas que siguen son las más importantes.
Loas respuestas deben llevar le numero de orden de la
pregunta. No es preciso responder a todas las
preguntas; pero recomendamos responder de la forma más
abundante y detallada posible. El nombre de la obrera
o del obrero que responde no será publicado, a menos
que sea autorizado de forma expresa; pero se nos debe
facilitar, así como su dirección, para que podemos
comunicar con él.

Las respuestas deben ser enviadas al administrador de
la “Revue socialiste”, M. Lécluse, 28, Rue Royale, en
Saint Cloud, Paris.

Las respuestas serán clasificadas y suministrarán los
elementos de monografías especiales que serán
publicadas por la “Revue Socialiste” y más adelante,
reunidas en un volumen.

I

1. ¿Que oficio tiene?

2. ¿La fabrica en la que trabaja pertenece a un
capitalista o a una sociedad por acciones? Dé el
nombre de los capitalistas empleadores o de los
directores de la Compañía.

3. Dé el número de personas empleadas.

4. Dé su edad y su sexo.

5. ¿ Cuál es la edad más joven a la que los niños son
admitidos?

6. Diga el número de vigilantes y de otros empleados
que no son asalariados ordinarios

7. ¿ Hay aprendices? ¿ Cuantos?

8. Además de los obreros contratados ordinaria y
regularmente, ¿hay otros que vienen de fuera en
determinadas estaciones?

9. ¿ La industria de vuestro patrón trabaja
principalmente para los clientes de la localidad, para
el mercado interior general o para la exportación
extranjera?

10. El taller, ¿ está situado en el campo o en la
ciudad? Mencione el sitio.

11. ¿Si su fábrica está situada en el campo, el
trabajo industrial es suficiente para vivir, o hay que
combinarlo con un trabajo agrícola?

12. Su trabajo, ¿ se realiza a mano o con la ayuda de
máquinas?

13. Dé detalles sobre la división del trabajo en su
industria.

14. ¿Se emplea el vapor como fuerza motriz?

15. Enumere el número de habitaciones en las que son
practicadas las diferentes ramas de la industria.
Describa la especialización en la que está ocupado;
hable no solamente de la parte técnica, si no también
de la fatiga muscular y nerviosa que impone y sus
efectos generales sobre la salud de los obreros.

16. Describa las condiciones higiénicas de la fábrica:
dimensiones de las habitaciones, lugar asignado a cada
uno de los obreros; ventilación, temperatura, si los
muros están blanqueados con cal, lavabos, limpieza
general; ruido de las máquinas, polvos metálicos,
humedades, etc.

17. ¿ Existe una vigilancia municipal o gubernamental
sobre las condiciones higiénicas de los talleres?

18. En vuestra industria ¿hay emanaciones deletéreas
que generan enfermedades específicas entre los
obreros?

19. El taller, ¿ está lleno de máquinas?

20. La fuerza motriz, los aparatos de transmisión y
las máquinas ¿están protegidas para prevenir cualquier
accidente?

21. Enumere los accidentes sucedidos durante vuestra
experiencia personal.

22. Si trabaja en una mina, enumere las medidas
preventivas tomadas por vuestro empleador para
asegurar la ventilación e impedir las explosiones y
otros peligrosos accidentes.

23. Si trabaja en una fábrica de productos químicos,
en una taller dentro de una manufactura de objetos
metálicos o en cualquier otra industria presentando
peligros especiales, enumere las medidas de precaución
tomadas por vuestro empleador.

24. ¿ Con que medios se ilumina vuestro taller ( gas,
petróleo, etc.)?

25. ¿En caso de incendio, los medios de evacuación son
suficientes?

26. En caso de accidente, el empresario ¿está obligado
legalmente ha indemnizar al obrero o a su familia?

27. Si no está obligado, ¿ha indemnizado a alguno que
le haya pasado una desgracia mientras trabajaba para
enriquecerlo?

28. ¿ Hay un servicio médico en vuestro taller?

29. Si trabaja a domicilio, describa el estado de
vuestra habitación de trabajo. ¿Utiliza solamente
herramientas o pequeñas máquinas?¿ Os hacéis ayudar
por vuestros niños o por otras personas ( adultas o
niños, varones o hembras?¿ Trabaja para clientes
particulares o para un empresario?¿ Trata directamente
con él o con un intermediario?

II

30. Enumere las horas de trabajo cotidianas y los días
de trabajo durante la semana.

31. Enumere los días de fiesta durante el año.

32. ¿Qué interrupciones hay durante la jornada de
trabajo?

33. Las comidas, ¿se toman a intervalos determinados o
de forma irregular? Se toman ¿ dentro o fuera de la
fábrica?

34. ¿Se trabaja durante las horas de las comidas?

35. Si se emplea vapor ¿ cuando se pone en marcha y
cuando se para?

36. ¿Hay trabajo de noche?

37. Enumerad las horas de trabajo de los niños y de
los jóvenes por debajo de los 16 años.

38. ¿Existen descansos de niños y de adolescentes que
se relevan mutuamente durante las horas de trabajo?

39. Las leyes sobre el trabajo de los niños ¿ son
aplicadas por el gobierno o la municipalidad?¿ Se
someten a ellas los empleadores?

40. ¿Existen escuelas para los niños y jóvenes
ocupados  en vuestro oficio? Si las hay, ¿ qué
horarios tienen?¿ Quién las dirige?¿ Qué se enseña en
ellas?

41. Cuándo el trabajo es de noche y día, ¿ cual es el
sistema de relevos?

42. ¿Cuál es la prolongación habitual de las horas de
trabajo durante los periodos de gran actividad
industrial?

43.Las máquinas ¿ son limpiadas por obreros
especialmente empleados para este trabajo;  o son
limpiadas gratuitamente por los obreros empleados en
las máquinas durante la jornada de trabajo?

44. ¿Cuales son los reglamentos o las enmiendas por
los retrasos? ¿Cuándo empieza la jornada de trabajo,
cuando recomienza después de las comidas?

45. ¿ Cuánto tiempo perdéis para llegar a la fábrica y
para volver a casa?

III

46. ¿ Cómo son los contratos que tenéis con vuestro
empleador? ¿ Estáis empleado pro jornada, por semana
por mes, etc.?

47. ¿ Cuales son las condiciones estipuladas para dar
o recibir el despido?

48. En caso de ruptura del contrato, si es por culpa
del empleador ¿ cómo es penalizado?

49.Cuando es el obrero el culpable ¿ cual es su
penalización?

50. Si hay aprendices, ¿  en qué términos está
redactado su contrato?

51. Vuestro trabajo, ¿ es regular o irregular?

52. En vuestro oficio, ¿ se trabajo solamente durante
ciertas estaciones; o el trabajo en tiempos ordinarios
está distribuido más o menos igualmente durante el
año? Si no trabajar más que en ciertas estaciones, ¿
cómo vivís durante el intervalo?

53. ¿Os pagan por tiempo o a destajo?

54. Si sois pagado por tiempo, ¿ es a la hora o por la
jornada?

55. ¿ Hay salario extra por trabajo extra? ¿ Cuál es?

56. ¿Si vuestro salario es a destajo, como se fija? Si
estáis empleado en industrias donde el trabajo
ejecutado es medido por la cantidad o el peso, como es
el caso de las minas, vuestro empleador o sus
encargados utilizan trucos para quedarse con una parte
de vuestras ganancias?

57. Si os pagan a destajo, ¿ se hace de la calidad del
producto un pretexto para deducciones fraudulentas de
vuestro salario?

58. Os paguen por piezas o por tiempo, cuando os
pagan, ¿ cuan largo es el crédito que hacéis al patrón
antes de recibir el precio del trabajo ejecutado? ¿ Os
pagan semanalmente, mensualmente, etc.?

59. ¿Habéis remarcado que el retraso en el pago de
vuestros salarios os obliga a recorrer frecuentemente,
a los montes de piedad, pagando allí una alta tasa de
interés, despojándoos de cosas que necesitáis; o a
contraer deudas con los tenderos, convirtiéndoos en su
presa en tanto que deudor? ¿Conocéis caso en que los
obreros han perdido sus salarios por la quiebra o la
bancarrota de sus patronos?

60. ¿Los salarios son pagados directamente por el
patrón o por intermediarios ( destajistas, etc.)?

61 Si los salarios son pagados por destajistas o otros
intermediarios, ¿ en qué términos está redactado
vuestro contrato?

62 ¿ Cual es la tasa de vuestro salario en dinero al
día o a la semana?

63. ¿ Cuales son los salarios de las mujeres y de los
niños que cooperan en vuestro taller?

64. ¿ Cuál ha sido en vuestro taller el salario diario
más elevado durante el mes pasado?

65. ¿ Cuál ha sido el salario por pieza más elevado
durante el pasado mes?

66. ¿Cuál ha sido vuestro salario durante el mismo mes
y si tenéis una familia, cuales son los salarios de
vuestra mujer y de vuestros hijos?

67. Los salarios ¿ son pagados enteramente en dinero o
de otra manera?

68. Si vuestro empleador os alquila el domicilio, en
que condiciones? ¿ Deduce el alquiler de vuestros
salarios?

69 Cuales son los precios de los objetos más
necesarios, como:

a) alquiler de vuestra casa; condiciones de alquiler,
número de habitaciones que la componen, y de las
personas que la habitan; reparaciones, seguros; compra
y mantenimiento del mobiliario, calefacción,
iluminación, agua, etc.

b) alimentación: pan, carne, legumbres, patatas, etc.,
lácteos, huevos, pescados, mantequilla, aceite,
manteca, azúcar, sal, especies, café, chicoria,
cerveza, sidra, vino, etc., tabaco.

c) vestido para los padres y para los hijos, colada,
limpieza general, baños, jabones, etc.

d) gastos varios: letras, préstamos y depósitos en los
montes de piedad, gastos de escuela para los hijos,
gastos de aprendizaje, compra de libros, diarios,
etc., aportaciones a asociaciones de socorro mutuo,
para las huelgas, para las coaliciones, para cajas de
resistencia, etc.

e) gastos, si existen, ocasionados por el ejercicio de
vuestro oficio.

f) impuesto.

70. Intentad establecer el presupuesto semanal y anual
de vuestros ingresos y de los de vuestra familia, y de
los gastos semanales y anuales.

71. Habéis notado, durante vuestra experiencia
personal, una mayor alza de los precios en los objetos
necesarios para la vida, tales cómo el alojamiento, la
alimentación, etc., que en el salario?

72. Enumerad las variaciones en las tasas de los
salarios que conocéis.

73. Mencionad las rebajas de salarios en los tiempos
de estagnación y de crisis industrial.

74. Mencionad el alza de los salarios en los
pretendidos tiempos de prosperidad.

75. mencionad las interrupciones en el trabajo, por
cambios de modos y las crisis particulares y
generales. Explicad vuestros paros involuntarios.

76. Comparad el precio de los artículos que producís o
de los servicios que dais con el precio de vuestro
trabajo.

77. Citad los casos que conozcáis de obreros
desplazados por la introducción de máquinas u otros
perfeccionamientos.

78. Con el desarrollo de las máquinas y de la
productividad del trabajo, ¿la intensidad y la
duración del trabajo han aumentado o disminuido?

79. ¿Conocéis alguna elevación del salario como
consecuencia del progreso de la producción?

80. ¿Habéis conocido obreros ordinarios que hayan
podido retirarse a la edad de 50 años y vivir  con el
dinero ganado en su calidad de asalariado?

81. ¿ Cuál es en vuestro oficio, el número de años
durante el cual un obrero de salud media puede
continuar trabajando?

IV

82. ¿Existen sociedades de resistencia en vuestro
oficio y como son dirigidas?

83. ¿ Cuantas huelgas se produjeron en vuestro oficio
en el curso de vuestra experiencia?

84. ¿ Cuánto tiempo duraron estas huelgas?

85. ¿ Eran generales o parciales?

86.¿Tenían como objetivo un aumento de salario o
pretendían resistir una baja del salario, o se
referían a la longitud de la jornada de trabajo, o
eran provocadas por otros motivos?

87. ¿ Cuales fueron sus resultados?

88. Hablad de la acción de los Magistrados de trabajo.

89. ¿ Vuestro oficio ha sido apoyado por huelgas de
obreros pertenecientes a otros cuerpos de oficio?

90. Hable de los reglamentos y de las multas
establecidas por vuestro empleador para el gobierno de
sus asalariados.

91. ¿ Hay coaliciones de empleadores para imponer
reducciones de salarios, aumentos de trabajo, para
poner trabas a alas huelgas y generalmente para
imponer su voluntad?

92. ¿ Conocéis casos en que el gobierno haya abusado
de las fuerzas públicas para ponerlas al servicio de
los empleadores contra sus empleados?

93 ¿ Conocéis casos en que el gobierno haya
intervenido para proteger a los obreros contra las
exacciones de sus amos y sus coaliciones ilegales?

94. ¿El gobierno hace ejecutar contra los amos las
leyes que existentes sobre el trabajo?

95. ¿Existen en vuestro taller u oficio Sociedades de
socorros mutuos para el caso de accidentes, de
enfermedad, de muerte, de incapacidad temporal de
trabajo, de vejez, etc...? Enviad sus estatutos y
reglamentos.

96. La entrada en estas sociedades ¿ es voluntaria u
obligatoria?¿ Están los fondos bajo el control
exclusivo de los obreros?

97. Si las contribuciones son obligatorias y bajo el
control de los amos, ¿las retienen de los salarios? ¿
Pagan intereses por estas retenciones? ¿ Son devueltas
al obrero cuando es despedido o expulsado? ¿ Conocéis
casos en que los obreros hayan beneficiado de 
autodenominadas cajas de retiro controladas por los
patronos, cuyo capital constituyente sea, sin embargo
retenido de los salarios de los obreros?

98.¿ Hay sociedades cooperativas en vuestro oficio?¿
Cómo son dirigidas?¿ Emplean obreros externos de la
misma forma que lo hacen los capitalistas? ¿ Enviad
sus estatutos y reglamentos.

99. ¿Existen en vuestro oficio fábricas donde las
retribuciones de los obreros son pagadas en parte bajo
el nombre de pretendidas participaciones en los
beneficios? Comparad las sumas recibidas por estos
obreros y las recibidas por otros obreros de las
fábricas en que no existe ninguna pretendida
participación en los beneficios. Enumerad los
compromisos de los obreros que viven bajo este
régimen. ¿Pueden hacer huelgas, etc., o simplemente
les está permitido ser humildes servidores de sus
amos?

100. ¿Cuales son las condiciones generales, físicas,
intelectuales, morales, de los obreros ocupados en
vuestro oficio?

101. Observaciones generales.

(Traducción del francés, Joan Tafalla)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Lospinguinos&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17124757-112804039136894926?l=lospinguinos1.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/feeds/112804039136894926/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17124757&amp;postID=112804039136894926&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112804039136894926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17124757/posts/default/112804039136894926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lospinguinos1.blogspot.com/2005/09/cuestionario-para-una-encuesta-obrera.html' title='Cuestionario para una encuesta obrera (1880)'/><author><name>Quienes Somos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17124757.post-112770052324681358</id><published>2005-09-25T23:04:00.000-03:00</published><updated>2005-09-25T23:08:43.270-03:00</updated><title type='text'>Envio de Fito a la lista - Tener memoria</title><content type='html'>Envio de Fito a la lista - Tener memoria 

Copiè un pequeño trabajo de John Reed, los soviets en
acciòn, tiene algunos intercalados porque lo peguè de
PDF sin transformar, pero no es complicado. Està al
pie.
Busquè el material que pudiera aclarar lo màs
concretamente posible la relaciòn entre soviets y
partidos durante el proceso previo a la revoluciòn
rusa y durante.
Pensè que era imprescindible encontrar algo màs
substancioso que la idea general de dos bandos;
"soviets" y partidos, algo que reflejara la vida
concreta y no las transcripciones interesadas e
ideologizadas, y enemigas a veces.
Como dice Reed casi al final"si los soviets hubieran
sido opuestos a la idea revolucionaria bolchevique,
los bolcheviques no hubieran durado 10 minutos".
Pero la heterogeneidad de los soviets convivìa con los
bolcheviques, y los demàs partidos, y los soviets
coincidieron con los bolcheviques en una
radicalizaciòn de la acciòn a partir de los intentos
reaccionarios de desarmar ese poder popular que les
quitaba el control de las fàbricas y que repartìa la
tierra.
Dos comentarios que hace sobre las propuestas de los
bolcheviques son muy claros. "Dejar que 10 campesinos
pobres se entiendan con un campesino rico" y respaldar
la espontanea direcciòn de la producciòn industrial
que conformaban los consejos ante la ausencia de los
patrones, los cuales en muchos casos eran
saboteadores.
El desarrollo posterior de los soviets obviamente se
sectarizò, por empezar una enorme cantidad de soldados
desmovilizados que habìan sido una fuerza importante
pasaron a integrar otros colectivos, se mantenià la
existencia de soviets campesinos que eran dirigidos
por reaccionarios y los problemas de la direcciòn de
la producciòn y el intercambio absorbieron a los
consejos obreros. Por otro lado los sindicatos tenìan
una posiciòn dominante sobre los soviets, puesto que
nadie que no contara con la inscripciòn al sindicato
era como norma aceptado en un soviet.
Eso es muy complejo, sin contar con las necesidades
del nuevo estado atacado por diversos lados.
En este trabajo ademàs queda claro que no hay idìlico
consejismo, ni democracia directa en terminos
preponderantes, sino todo un sistema de delegaciones
entre colectivos de iguales. Ese poder de hecho
rescatò la soberania de manos del zarismo, esa es
piedra basal de cualquier autonomia de clase.
Esto reforzado por la influencia de los bolcheviques,
y tambièn lastimado por sus errores, cosa que marca
Reed; ciertas normas impedian que las clases enemigas
se organizaran o influyeran en los soviets, normas que
compartìan por igual los consejos y el partido
bolchevique.
Varias experiencias de autogestiòn fabril que relata
son obvias incursiones en una organizaciòn estatal de
nuevo tipo, espontàneas y fruto de la misma actividad
obrera a fin de mantener las fàbricas funcionando, y
comer.
De aquì, ni de nada, habrìa que extraer conclusiones
que puedan ser aplicadas mecanicamente a otra
situaciòn, pero si es importante ver a la luz de un
anàlisis concreto de la realidad "de una sociedad de
clases", que la renuncia a la construcciòn del estado
de nuevo tipo era renunciar a formalizar y establecer
nuevas formas de funcionamiento de la sociedad.
Sin esto, como tambièn lo marca Reed, no se hubiera
detenido el proceso de sabotaje, en el campo, en la
industria, y en el frente, lo cual hubiera liquidado a
la revoluciòn pero tambièn a los soviets. Se trataba
de avanzar, en las condiciones que fuera, o morir.
Implicar a otro estado, es implicar una continuaciòn
de la sociedad de clases, pero pensemos si el estado
debe desaparecer antes que desaparezcan las clases, o
lo tendremos presente hasta su extinciòn junto con 
cualquier divisiòn de clases.
Yo creo que lo que define a un comunista es la
relaciòn entre teorìa y pràctica que establece, que no
cierra ni en uno ni en otro aspecto el asunto sino que
lo interrelaciona como un todo, y concretamente un
comunista es consejista y tambièn insurreccionalista,
y que cuando se encuentra en la vereda de enfrente de
alguna de estas dos cuestiones es un vulgar
socialdemòcrata.
Los bolcheviques no eran lo mismo que vemos tan a
menudo, vulgares polìticos buscando un lugar en el
estado para reformarlo, vivìan en una situaciòn de
cambio de un estado por otro, para el cual se habìan
preparado y estaban decididos a llevarlo hasta las
ùltimas consecuencias.
Luego, distintas circunstancias, traiciòn, errores,
pero sobre todo mucha presiòn, el hambre, la guerra,
la peste, y el resto del mundo decidido a liquidarlos,
millones peleando por sobrevivir en las peores
condiciones y la herencia de un paìs paradigma del
feudalismo.
Donde se detiene el impulso de una revoluciòn??. Hay
alguien capaz de llevarla màs allà de lo que el sujeto
està dispuesto y preparado a llevarla??
Todas las insurrecciones inmediatamente posteriores a
la rusa fracasaron, especialmente la Alemana, que era
la esperanza, y fracasaron, especialmente la alemana
porque todo el mundo capitalista se concentro en ese
objetivo.
Es decir que lo que creo las condiciones para que 
entre los bolcheviques surgieran los oportunistas de
derecha, los traidores y los arribistas no es algo
intrìnseco de los bolcheviques, si la situaciòn
hubiera sido otra,otros serìan los hombres que tomaran
el mando.
Resulto capitalismo de estado y no una marcha
ininterrumpida al comunismo y un paraìso de la
democracia directa??
Y como lo resolverìa el tema la gente que critica a
los bolcheviques como si hubieran sido "a priori"
aviesos traidores??
Si se trataba de reemplazar un estado por otro a nivel
nacional hay consideraciones organizativas que
invalidad a gente que pueda tener ideas brillantes
pero que no tiene esa organizaciòn nacional.
Si se trata de formar un nuevo ejèrcito para que 13
potencias no zapateen sobre la revoluciòn hace falta
preparar la guerra, aprender sus leyes y aplicar sus
leyes, como lo harìa alguien que no està dispuesto a
matar??
Si se trata de que se alimenten millones mientras
otros esconden la comida, como se hace eso sin
policìas y sin postes de fusilamiento??
Y eso no afecta la democracia?? Obviamente, en todo
caso la factura habrìa que pasarsela a los mismos que 
hasta ahora siguen matando, encarcelando y sobre todo
hambreando, y no a los tipos que equivocados en
algunas cosas y muy claros en otras no se hicieron los
boludos cuando la gente se juntò y decidiò levantarse
contra el zarismo.




Reed (1918): Los Soviets en acción. Volver al Archivo
Reed John Reed Los Soviets en acción Escrito: 1918.
Primera edición: The Liberator, oct. 1918. Versión
Digital: Izquierda Revolucionaria - En Lucha. Esta
Edición: Marxists Internet Archive, 2000. 

Entre el coro de insultos y falsedades dirigido contra los
soviets rusos por parte de la prensa capitalista se
puede escuchar una voz estridente que grita con una
especie de pánico: "¡No hay gobierno en Rusia! ¡No hay
organización entre los trabajadores rusos! ¡No
funcionará! ¡No funcionará!". Es la táctica de la
calumnia. Como todo auténtico socialista sabe, y como
los que hemos visto la revolución rusa podemos
atestiguar, existe actualmente en Moscú y en todas las
ciudades y pueblos de Rusia una estructura política
enormemente compleja, sostenida por la mayoría del
pueblo y que funciona tan bien como ningún otro
gobierno popular recién nacido ha funcionado jamás.
Los trabajadores de Rusia han construido a partir de
sus necesidades vitales una organización económica que
está evolucionando hacia una verdadera democracia
industrial.

El Estado Soviético está basado en los Soviets
-o Consejos- de trabajadores y en los Soviets de
campesinos. Estos Consejos - instituciones
características de la Revolución Rusia- se originaron
en 1905, cuando durante la primera huelga general de
los trabajadores, las fábricas de Petrogrado y las
organizaciones obreras enviaron delegados al Comité
Central. Este Comité de Huelga fue llamado Consejo de
Diputados Obreros. Convocó la segunda huelga general
en el otoño de 1905, mandó organizaciones a toda Rusia
y por un breve lapso de tiempo fue reconocido por el
Gobierno Imperial como el interlocutor autorizado de
la clase trabajadora revolucionaria rusa. Con el
fracaso de la revolución de 1905, los miembros del
Consejo huyeron o fueron deportados a Siberia. Pero
ese tipo de unión resultó tan sorprendentemente
efectiva como órgano político que todos los partidos
revolucionarios incluyeron un Consejo de Diputados
Obreros en su planes para un futuro levantamiento. En
marzo de 1917, cuando ante una Rusia que brama como un
océano, el zar abdicó, el Gran Duque Miguel rechazó el
trono y la reclutante Duma (el seudoparlamento
zarista) fue forzada a tomar las riendas del gobierno,
el Consejo de Diputados Obreros renació de nuevo. En
pocos días fue ampliado par incluir delegados del
Ejército, pasando a llamarse Consejo de Diputados de
Obreros y Soldados. Excepto Kerensky, la Duma estaba
compuesta de burgueses y no tenía conexión alguna con
las masas revolucionarias. La lucha había de
continuar, debía restablecerse el orden, mantenerse el
frente ...los miembros del Comité de la Duma no
estaban en condiciones de llevar a cabo esas tareas;
se vieron obligados a llamar a los representantes de
los trabajadores y los soldados - en otras palabras-
al Consejo. El Consejo se hizo cargo del trabajo de la
revolución, de la coordinación de las actividades del
pueblo, de la preservación del orden. Además asumió la
tarea de asegurar la revolución contra la traición de
la burguesía. Desde el momento en que la Duma se vio
forzada a apelar al Consejo, en Rusia existieron dos
gobiernos, y dos gobiernos lucharon por el poder hasta
noviembre de 1917, cuando los soviets, bajo el control
bolchevique, derribaron a la coalición de
gobierno. 

Había, como he dicho, Soviets de diputados
tanto obreros como soldados. Algo más tarde surgieron
los soviets de Diputados Campesinos. En la mayoría de
las ciudades los Soviets Obreros y Soldados se reunían
juntos; también convocaban sus Congresos Panrusos
conjuntamente. Los soviets de Campesinos, sin embrago,
estaban dominados por elementos reaccionarios y no se
unieron a los obreros y soldados hasta la revolución
de Noviembre y el establecimiento del Gobierno
Soviético. ¿Quiénes eran los miembros de los Soviets?
El soviet se basa directamente en los trabajadores en
las fábricas y en los campesinos en los campos. Al
principio los delegados de los soviets de Obreros,
Soldados y Campesinos, eran elegidos de acuerdo con
reglas que variaban según las necesidades y la
población de las diferentes localidades. En algunos
pueblos los campesinos elegían un delegado por cada
cincuenta electores. Los soldados en los cuarteles
tenían derecho a un cierto número de delegados por
regimiento, sin consideración a su fuerza; las tropas
en el frente, sin embargo, elegían a sus soviets de
manera diferente. En cuanto a los trabajadores en las
grandes ciudades, pronto descubrieron que los soviets
eran difíciles de manejar a menos que los delegados
fuesen limitados a uno cada quinientos. De la misma
manera, los primeros Congresos Panrusos de los Soviets
se basaron aproximadamente en un delegado por cada
veinticinco mil votantes, aunque de hecho los
delegados representaban circunscripciones de varios
tamaños. Hasta febrero de 1918 cualquiera podía votar
delegados para los Soviets. Incluso si los burgueses
hubieran organizado y solicitado representación en los
Soviets, se les hubiera otorgado. Por ejemplo, durante
los mandatos del Gobierno Provisional, hubo una
representación burguesa en el Soviet de Petrogrado -un
delegado de la Unión de Hombres Profesionales, que
comprendía doctores, juristas, profesores, etc.-.

El pasado marzo la constitución de los Soviets
fue desarrollada con detalle y aplicada
universalmente. Restringía el derecho de voto a:
Ciudadanos de todas las Repúblicas Socialistas
Soviéticas de ambos sexos que hayan cumplido dieciocho
años el día de las elecciones ... Todos aquéllos que
se ganen la vida a través del trabajo productivo y
útil de la sociedad y que sean miembros de los
sindicatos ... Quedaban excluidos del derecho a voto:
los que emplean fuerza de trabajo par obtener
beneficio; las personas que viven de plusvalías;
comerciantes y agentes privados de negocios;
empresarios de comunidades religiosas; ex-miembros de
la policía y de la gendarmería; la antigua dinastía
reinante; los deficientes mentales; los sordomudos; y
todos los condenados por delitos menores mezquinos e
indignos. En cuanto a los campesinos, cada cien de
ellos en lo pueblos eligen un representante para el
Soviet del Volost, o Municipio. Los Soviets de los
Volost envían delegados a los Soviets del Uyezd, o
condado, el cual a su vez envía delegados al Soviet
del Oblast, o provincia, para el cual también se
eligen delegados de los Soviets de Trabajadores de las
ciudades. El Soviet de Petrogrado de Diputados Obreros
y Soldados, que operaban cuando estuve en Rusia, puede
servir como ejemplo de como funcionan las unidades
urbanas de gobierno en un estado Socialista. Constaba
de unos 1200 diputados, y en circunstancias normales
celebraba una sesión plenaria cada dos semanas.
Entretanto elegía a un Comité Ejecutivo Central de 110
miembros, proporcionalmente a los partidos, y este
Comité Central añadía por invitación a delegados de
los comités centrales de los sindicatos, de los
comités de las fabricas y de otras organizaciones
democráticas. Junto al Soviet de la gran ciudad,
existían también los Rayon, o Soviets de distrito. 

Estaban compuestos de diputados
electos para el soviet de la ciudad por cada distrito
y administraban su zona de la ciudad. Naturalmente, en
algunos distritos no había fábricas y, por tanto,
tampoco representación de esos distritos, ni en el
Soviet de la ciudad ni en el Soviet de distrito. Pero
el sistema soviético es extraordinariamente flexible,
y, si los cocineros y los camareros, o los basureros,
o los porteros, o los conductores de ese distrito se
organizaban y solicitaban representación, se les
concedían delegados. Las elecciones de los delegados
están basadas en la representación proporcional, lo
que significa que los partidos políticos están
representados en proporción exacta al número total de
votantes de la ciudad. Y son los partidos políticos y
los programas los que votan, no los candidatos. Los
candidatos son designados por los comités centrales de
los partido políticos, que pueden reemplazarlos por
otros miembros del partido. Asimismo, los delegados no
son elegidos por un plazo de tiempo determinado, sino
que pueden ser revocados en cualquier momento. Nunca
antes se creó un cuerpo político más sensible y
perceptivo a la voluntad popular. Esto era necesario,
pues en los períodos revolucionarios, la voluntad
popular cambia con gran rapidez. Por ejemplo, durante
la primera semana de diciembre de 1917 hubo desfiles y
manifestaciones en favor de la Asamblea Constituyente
-es decir, contra el poder soviético-. Uno de esos
desfiles fue tiroteado por algún Guardia Rojo
irresponsable y varias personas murieron. La reacción
a esa estúpida violencia fue inmediata. Más de una
docena de diputados bolcheviques fueron cesados y
reemplazados por mencheviques. Pasaron tres semanas
antes de que el sentimiento popular se tranquilizara y
los mencheviques fueran reemplazados uno a uno de
nuevo por los bolcheviques. El Estado Soviético Al
menos dos veces al año se eligen delegados de toda
Rusia para el Congreso de Soviets Panruso.
Teóricamente estos delegados se eligen
por designación popular directa; en las
provincias uno por cada 125.000 votantes; en las
ciudades uno por cada 25.000; sin embargo en la
práctica, son normalmente elegidos por los soviets
provinciales y urbanos. 

Se puede convocar una sesión
extraordinaria del congreso en cualquier momento, a
iniciativa del Comité Central Ejecutivo Panruso, o a
petición de soviets que representen un tercio de la
población trabajadora de Rusia. Este órgano, formado
por unos 2.000 delegados, se reúne en la capital en
forma de gran soviet y decide sobre los asuntos
esenciales de la política nacional. Elige un Comité
Central Ejecutivo, como el Comité Central del Soviet
de Petrogrado, que invita a los delegados de los
comités centrales de todas las organizaciones
democráticas. Este Comité Central Ejecutivo de los
Soviets Panruso aumentado, es el parlamento de la
República Rusa. Está formado por unas 350 personas.
Entre los Congresos Panrusos es la autoridad suprema,
pero no debe actuar al margen de las líneas dictadas
por el último Congreso y es absolutamente responsable
de todos sus actos ante el siguiente Congreso. Por
ejemplo, el Comité Central Ejecutivo puede, y lo hizo,
ordenar que se firmara el tratado de paz con Alemania.
Pero no pudo hacer que este tratado vinculara a Rusia.
Sólo el Congreso Panruso tiene poder para ratificar el
tratado. El Comité Ejecutivo Central elige entre sus
miembros once delegados como presidentes de comités a
cargo de los diferentes departamentos del gobierno, en
el lugar de los ministros. Estos delegados pueden ser
destituidos en cualquier momento. Son absolutamente
responsables ante el Comité Central Ejecutivo. Los
delegados eligen a un Presidente. Desde que se ha
constituido el Gobierno Soviético este presidente- o
primer ministro- ha sido Nicolai Lenin. Si su
dirección fuera insatisfactoria, Lenin podría ser
destituido en cualquier momento por la delegación de
las masas del pueblo ruso o en el plazo de unas pocas
semanas por el propio pueblo ruso directamente.

La principal función de los soviets es la
defensa y consolidación de la revolución. Expresan la
voluntad política de las masas no sólo en los
Congresos Panrusos, donde su autoridad es casi
suprema. Esta centralización existe porque los soviets
locales crean el gobierno central y no el gobierno
central los soviets locales. A pesar de la autonomía
local, sin embargo, los decretos del comité Central
Ejecutivo y las órdenes de los delegados son válidos
para todo el país, porque en la república Soviética no
hay intereses sectoriales privados que servir, y la
causa de la Revolución es en todas partes la misma.
Observadores mal informados, la mayoría de ellos de la
intelligentsia de clase media, acostumbran a decir que
están a favor de los soviets, pero contra los
bolcheviques. Esto es un absurdo. Los soviets son los
órganos de representación más perfecta de la clase
trabajadora, eso es verdad, pero son también las armas
de la dictadura del proletariado, a la que todos los
partidos anti-bolcheviques se oponen encarnizadamente.
Así, la disposición de la gente a adherirse a la
política de la dictadura del proletariado no sólo se
mide por los miembros del partido bolchevique -partido
comunista, como ahora se llama-,sino también por el
crecimiento y actividad de los soviets locales de
Rusia. El ejemplo más notable de esto lo encontramos
entre los campesinos, que no tomaron la dirección de
la revolución, y cuyo primer y casi exclusivo interés
en ella fue la confiscación de las grandes fincas. Los
soviets de Diputados Campesinos no tenían al principio
prácticamente otra función que la solución del
problema de la tierra. Fue el fracaso en la solución a
este problema el que volvió la atención de la gran
masa de campesinos hacia las razones sociales que
había tras este fracaso - eso, unido a la propaganda
continua del ala izquierda de los partidos
revolucionarios Socialistas y Bolcheviques y a la
vuelta a los pueblos de los soldados revolucionarios.
El partido tradicional de los campesinos es el Partido
Socialista Revolucionario. La gran masa inerte de
campesinos cuyo único interés era su tierra y que
nunca había tenido fuerza luchadora ni iniciativa
política, al principio rechazó tener algo que
ver con los soviets. 

Sin embargo, aquellos campesinos
que participaron en los soviets, pronto despertaron a
la idea de la dictadura del proletariado. Y casi
invariablemente ingresaron y se convirtieron en
partidarios del gobierno soviético. En el Comisariado
de Agricultura de Petrogrado hay un mapa de Rusia,
salpicado de alfileres rojos. Cada uno de esos
alfileres representa un Soviet de Diputados Campesino.
La primer vez que vi el mapa, fijado en el viejo
cuartel general de los Soviets de campesinos en
Fontanka, los puntos rojos se esparcían diseminados
por el vasto país, y su numero no aumentaba. En los
primeros ocho meses de la revolución, había volosts,
uyezds, provincias enteras, de hecho, donde sólo una o
dos grandes ciudades y quizá unos cuantos pueblo
dispersos tenían un Soviet de campesinos. Sin embargo,
después de la revolución de noviembre podías ver a
toda Rusia enrojecer ante tus ojos, a medida que
pueblo tras pueblo, condado tras condado, provincia
tras provincia, se levantaba y formaba su Consejo de
Campesinos. En el momento de la insurrección
bolchevique podría haberse elegido una Asamblea
Constituyente con una mayoría anti-soviética. Un mes
después esto habría sido imposible. Yo vi tres
Convenciones Panrusas de Campesinos en Petrogrado. Los
delegados llegaban -la gran mayoría de ellos
revolucionarios socialistas del ala derecha-.
Comenzaba la sesión -y siempre eran sesiones
violentas- bajo la presencia de Avksentiev o
Peshekhanov. En pocos días se desplazarían hacia la
izquierda y serían dominados por seudo-radicales como
Tchernov. Poridonova sería elegida presidenta.
Entonces la minoría conservadora se escindiría y
montaría una convención alternativa que en pocos días
acabaría en nada. Y la mayoría enviaría delegados para
unirse a los Soviets en Smolny. Esto pasó cada una de
la veces. Nunca olvidaré la Conferencia de Campesinos
que tuvo lugar a finales de noviembre y cómo Tchernov
luchó por el control y lo perdió, y esa maravillosa
marcha de proletarios encanecidos por el polvo que
marchaba hacia Smolny a través de las calles nevadas,
cantando, con sus banderas rojo-sangre ondeando 
en el viento helado. 

Era noche cerrada. En los escalones de Smolny
cientos de hombres trabajadores esperaban para recibir
a sus hermanos campesinos, y, bajo la débil luz, las
dos masas, una descendiendo y la otra ascendiendo, se
fundieron rápidamente y se abrazaban, y lloraban, y
aplaudían. Los Soviets pueden aprobar decretos que
supongan cambios económicos fundamentales, pero deben
llevarse a cabo por las propias organizaciones
populares locales. La confiscación y distribución de
la tierra, por ejemplo, se dejó en manos de los
Comités de la Tierra de los Campesinos. Estos Comités
de la Tierra fueron elegidos por los campesinos a
propuesta del Príncipe Lvov, el primer jefe del
gobierno provisional. Con respecto a la cuestión de la
tierra, fue inevitable llegar a un acuerdo, según el
cual, las grandes haciendas debían ser fraccionadas y
distribuidas entre los campesinos. El Príncipe Lvov
pidió a los campesinos que eligieran Comités de
Tierra, que no sólo debían determinar sus propias
necesidades agrícolas, sino también medir y hacer
avalúo de las grandes fincas. Pero cuando estos
comités de la Tierra intentaron funcionar, los
propietarios los habían detenidos. Cuando los Soviets
tomaron el poder su primera acción fue promulgar el
Decreto de la Tierra. Este Decreto no era siquiera un
proyecto bolchevique, sino el programa del ala derecha
(o moderada) del Partido Socialista Revolucionario,
desarrollado a partir de varios centenares de
peticiones de campesinos. El decreto abolió para
siempre los títulos privados de la tierra o recursos
naturales de Rusia y dejó a los Comité de Tierra la
tarea de distribuir la tierra entre los campesinos,
hasta que la Asamblea Constituyente resolviera
finalmente la cuestión. Tras la disolución de la
asamblea constituyente, el decreto se hizo definitivo.
Aparte de estas pocas proposiciones generales y de una
sección establecida para emigración de la población
excedente en vecindariossuperpoblados, los detalles 
de la confiscación y la distribución se dejaron 
enteramente a los Comités Locales de la Tierra. 

Kalagayev, el primer Comisario
de Agricultura elaboró un detallado conjunto de reglas
para guiar a los campesinos en un detallado conjunto
de reglas para guiar a los campesinos en su acción.
Pero Lenin, en un discurso ante el Comité central
Ejecutivo, persuadió al gobierno que dejara a los
campesinos llevar el asunto de una manera
revolucionaria, aconsejando solamente a los campesinos
pobres que se organizaran contra los campesinos ricos
("Dejad que diez campesinos pobres se enfrenten a cada
campesino rico" dijo Lenin). Por supuesto ningún
campesino podía poseer su tierra, no obstante, podía
tomar lo que la tierra le ofrecía y tratarlo como
propiedad privada. Pero la política del gobierno,
actuando a través del Comité Local de la Tierra, es
desalentar esta tendencia. Los campesinos que quieren
convertirse en propietarios pueden hacerlo, pero no
son ayudados por el gobierno. Por el contrario, a los
campesinos que cultivan cooperativamente se les dan
créditos, simientes, herramientas, y formación en
técnicas modernas. Adscritos a los Comités de Tierra
hay expertos en agricultura i silvicultura. Para
coordinar las prácticas de los Comités Locales, se
elige de entre ellos un órgano central, conocido como
el Comité Principal de la Tierra, que se encuentra en
la capital, en estrecho contacto con el Comisariado de
Agricultura. Cuando estalló la revolución de marzo,
los propietarios y administradores de muchas plantas
industriales, o bien las dejaron o fueron expulsados
por los trabajadores. En las fábricas del gobierno,
donde el trabajo había estado mucho tiempo a merced de
burócratas irresponsables designados por el zar, se
dio especialmente esta situación. Sin directores,
encargados y en muchos casos ingenieros y contables,
los trabajadores se encontraban enfrentados a la
alternativa de continuar trabajando o morir de hambre.
Se eligió un comité, con un delgado de cada "sección" 
o departamento, este comité,intentó dirigir 
la fábrica ... Por supuesto, alprincipio, éste pareció 
un plan sin futuro.

Las funciones de los diferentes departamentos podían
coordinarse de ésta manera, pero la falta de formación
técnica por parte de los trabajadores produjo algunos
resultados grotescos. Finalmente se celebró la reunión
del comité en una de las fábricas, donde un trabajador
se levantó y dijo: "Camaradas, ¿Por qué nos
preocupamos? La cuestión de los técnicos expertos no
es difícil. Recordad que el jefe no era un técnico
experto; el jefe no sabía ingeniería, química o
contabilidad. Todo lo que hacía era poseer. Cuando
quería ayuda técnica, contrataba hombres que se la
proporcionaran. Bien, ahora nosotros somos los jefes.
¡Contratemos ingenieros, contables, etc., que trabajen
para nosotros!. En las fábricas estatales el problema
era comparativamente simple, porque la Revolución
destituyó automáticamente al "jefe" y realmente nunca
lo substituyó por otro. Pero cuando los Comités de
Delegados de Fábrica se entendieron a las fábricas de
propiedad privada, fueron duramente combatidos por los
propietarios de la fábricas, la mayoría de los cuales
estaban estableciendo contactos con los sindicatos. En
las fábricas privadas, además, los comités de
delegados eran producto de la necesidad. Después de
los tres primeros meses de la Revolución, durante los
cuales la clase media y las organizaciones proletarias
trabajaron juntas en una armonía utópica, los
capitalistas industriales comenzaron a temer el poder
creciente y la ambición de las organizaciones
trabajadoras -igual que los propietarios en el campo
temían al comité de la tierra y los oficiales a los
comités de soldados y a los Soviets-. Durante
aproximadamente la primera parte de junio, comenzó la
campaña más o menos consciente de toda la burguesía
para detener la revolución y descomponer las
organizaciones democráticas. Empezando por los Comités
de delegados de Fábrica, los propietarios industriales
planeaban barrerlo todo, incluidos los soviets. El
ejército estaba desorganizado, se desviaban
suministros, municiones y comida, y se entregaban
posiciones reales a los alemanes, como Riga; en el
campo, se persuadió a los campesinos para que
guardaran el grano y provocaran desórdenes que dieron
a los cosacos una excusa para "restaurar la paz"; y la
industria. 

Más importante que todo lo demás, la
maquinaria y el propio funcionamiento de las fábricas
fueron saboteados, el transporte aún más destrozado y
las minas de carbón y metal y las fuentes de materias
primas dañadas lo más posible. No se ahorraron
esfuerzos para cerrar las fábricas y rendir a los
trabajadores, a fin de que volvieran a someterse al
viejo régimen industrial. Los trabajadores se vieron
forzados a resistir a esto. El Comité de Delegados de
Fábrica reaccionó y tomó el mando. Por supuesto, al
principio, los trabajadores rusos cometieron absurdos
errores, como se ha dicho a todo el mundo una y otra
vez. Pedían salarios imposibles, intentaron llevar a
cabo procesos de manufactura técnicamente complicados
sin experiencia suficiente, en algunos casos incluso
pidieron al jefe que volviera bajo sus propias
condiciones. Pero tales casos son una ínfima minoría;
en la mayoría de las plantas trabajadoras eran lo
bastante ingeniosos como para ser capaces de llevar la
industria sin los jefes. Los propietarios intentaron
falsificar los libros, ocultar pedidos; el Comité de
Delegados de Fábrica se vio obligado a encontrar
formas de control de los libros. Los propietario
trataron de robar piezas de las máquinas; así, el
comité tuvo que reglamentar que nada debía entrar o
salir de la planta sin permiso. Cuando la fábrica iba
a cerrar por falta de combustible, materias primas o
pedidos, el Comité de Delegados de Fábrica tenía que
enviar hombres a través de media Rusia a las minas, o
al Cáucaso a por aceite, o a Crimea a por algodón; y
los trabajadores habían de enviar delegados a vender
el producto. Durante el paro de los ferrocarriles, los
agentes del comité tuvieron que llegar a acuerdo con
el Sindicato de Ferroviarios para el transporte de
cargas. Para defenderlo contra los huelguistas, el
Comité tuvo que asumir la función de contratar y
relevar a trabajadores. Así el Comité de Delegados de
Fábrica fue una creación de la anarquía rusa, forzada 
por la necesidad de aprendercómo aprender a dirigir la 
industria, para que cuando llegara el momento, los 
trabajadores rusos pudieran asumir el control 
real con pocas fricciones. 

Como ejemplo de la forma en que las masas trabajadoras
juntas, está el asunto de las 200.000 cargas de
carbón, que se sacaron de las carboneras de la flota
de combate báltica en diciembre y fueron transferidas
por los comités de marinos para mantener en
funcionamiento las fábricas de Petrogrado durante la
carestía del carbón. La Factoría Obukhov era una
planta de acero que fabricaba suministros para la
Armada. El presidene del comité de Obukhov era un
rusoamericano, de nombre Petrovsky, bien conocido aquí
como anarquista. Una día el encargado del departamento
de torpedos dijo a Petrovsky que el departamento
habría de cerrar, debido a la imposibilidad de obtener
ciertos pequeños tubos usados por una fábrica del otro
lado del río, cuya producción se había contratado para
dentro de tres meses. El cierre del departamento de
torpedos significaba que 400 hombres se quedarían sin
trabajo. -"Conseguiré los tubos"- dijo Petrovsky. Fue
directo a la fábrica, donde en vez de buscar al
director, se dirigió al presidente del Comité de
delegados de Fábrica local. "Camarada", dijo "si no
tenemos tubos en dos días nuestro departamento de
torpedos tendrá que cerrar y 400 de los chicos
quedarán sin trabajo". El presiente pidió sus libros y
descubrió que tres plantas privadas cercanas habían
encargado varios miles de tubos. Él y Petrovsky
visitaron inmediatamente estas tres plantas y llamaron
a los Presidentes de sus Comités de delegados de
Fábrica. En dos de las fábricas resultó que los tubos
no se necesitaban inmediatamente; y al día siguiente
se entregaron los tubos a la Fábrica Obukhov, y el
departamento de torpedos no cerró.

En Novgorod había una fábrica textil. Al
estallar la revolución, el propietario se dijo a sí
mismo, "tenemos problemas. No podremos obtener
beneficios mientras esta revolución continúe. Cerremos
el negocio hasta que la cosa se acabe". Así cerró la
fábrica y él, los empleados de las oficinas, los
químicos, ingenieros y el director, tomaron el tren a
Petrogrado. Al día siguiente los trabajadores abrieron
la fábrica. Pero esos trabajadores eran quizá un poco
más ignorantes que la mayoría de los trabajadores. No
sabían nada de procesos técnicos de manufactura, sobre
la contabilidad, dirección o venta. Eligieron un
Comité de Delegados de fábrica y encontraron cierta
cantidad de combustible y materias primas almacenada,
dispuestas para la manufactura de tela de algodón. No
sabiendo qué se hacía con la tela de algodón una vez
fabricada, primero se proveyeron en cantidad
suficiente para sus familias. Después, como algunos
telares estaban estropeados, enviaron a un taller de
maquinaria cercano a un delegado, que propuso entregar
tela a cambio de asistencia técnica. Hecho esto,
llegaron a un acuerdo con la cooperativa local, para
proporcionar ropa a cambio de comida. Llevaron incluso
el principio del trueque al extremo de cambiar piezas
de tela por combustible con los mineros de carbón de
Jarkov, y por transporte con el Sindicato de
Ferroviarios. Pero finalmente saturaron el mercado
local de tela de algodón y entonces chocaron con una
demanda que el paño no podía satisfacer -el alquiler.
Esto sucedía en los días del Gobierno Provisional,
cuando aún existían propietarios. El alquiler había de
pagarse con dinero. Así que cargaron un tren de tela y
lo enviaron, a cargo de un delegado, a Moscú. El
delegado dejó el tren en la estación y recorrió la
calle. Entró en una sastrería y preguntó si el sastre
necesitaba tela. -"¿Cuánta?" - Preguntó el Sastre.
-"Un tren" - Contestó el delegado.


"¿A qué precio?"- -"No lo sé. ¿Cuánto pagas
normalmente por la tela?". El sastre consiguió la tela
casi regalada y el delegado, que nunca había visto
tanto dinero junto, volvió a Novgorod enormemente
contento. Así era como en toda Rusia los trabajadores
estaban adquiriendo la formación necesaria en los
fundamentos de la producción industrial e incluso la
distribución, para que cuando llegara la revolución de
Noviembre pudieran ocupar sus puestos en la
organización del control obrero. En junio de 1917 se
celebró la primera reunión de comités de delegados. En
este momento los comités apenas se habían extendido
fuera de Petrogrado. Fue una reunión notable, formada
por los delegados de la actual base, la mayoría de
ellos bolcheviques, algunos anarco-sindicalistas; y su
razón de ser era la protesta contra las tácticas de
los sindicatos. En el mundo político los bolcheviques
repetían que ningún socialista tenía derecho a
participar en un gobierno de coalición con la
burguesía. La propia reunión de delegados de comités
adoptó la posición de tener la misma actitud hacia la
industria. En otras palabras, los empresarios y los
trabajadores no tienen ningún interés en común; ningún
trabajador con conciencia de clase puede ser miembro
de una mesa de arbitraje o conciliación salvó para
hacer saber a los empresarios las demandas de los
trabajadores. La producción industrial ha de estar
absolutamente controlada por los trabajadores. En un
primer momento los sindicatos lucharon
encarnizadamente contra los Comités de Fábrica. Pero
los Comités, que estaban en posición de asumir el
control de la industria, consolidaron y extendieron su
poder fácilmente. Muchos trabajadores podían no ver la
necesidad de sindicarse, pero todos ellos veían la
necesidad de participar en la elecciones del comité
que controlaba sus trabajos de forma inmediata. Por
otra parte los Comités de delegados reconocían el
valor de los sindicatos; no se empleaba a ningún
trabajador nuevo a menos quepudiera mostrar un carné 
de sindicato; eran los comités de delegados los que 
aplicaban localmente los reglamentos de los diferentes 
sindicatos. 

En este momento los sindicatos y los Comités de Fábrica
trabajaban en perfecta armonía cada uno de ellos en su
ámbito. La propiedad privada de la industria no está
aún abolida en Rusia. En muchas fábricas el
propietario aún mantiene su título, y se le permite
cierto beneficio limitado en su inversión, con la
condición de que trabaje por el éxito y el aumento de
la extensión de la empresa; pero se le ha quitado el
control. Aquellas industrias cuyos propietarios
intentan cerrar la puerta a sus trabajadores, o por el
fraude o la fuerza tratan de obstaculizar las
operaciones de la planta, son inmediatamente
confiscadas por los trabajadores. Las condiciones, las
horas y salarios de todas las industrias, de propiedad
privada o estatal, son uniformes. La razón para esta
supervivencia de un semi-capitalismo en un estado
proletario, reside en el pasado de la vida económica
de Rusia, el estado capitalista altamente organizado
circundante y la necesidad de producción industrial
inmediata en Rusia, para combatir la presión de la
industria extranjera. El agente por el que el estado
controla la industria, tanta el trabajo como la
producción se llama Consejo de Control de
Trabajadores. Este órgano central, situado en la
capital está compuesto por delegados elegidos de los
Consejos del Control de los Obreros locales, los
cuales están formados por miembros de Comités de
Delegados de Fábricas, delegados sindicales
profesionales e ingenieros técnicos y expertos. Un
Comité Ejecutivo Central dirige los asuntos de cada
localidad, compuesto por trabajadores comunes, pero la
mayoría trabajadores de otros distritos, para que sus
decisiones estén libres de cualquier interés
sectorial. Los consejos locales recomiendan al Consejo
Panruso la confiscación de las fábricas, informan
sobre las necesidades de combustible, materias primas,
transporte y trabajos en sus distritos, y ayudan a los
trabajadores en el aprendizaje para dirigir las
diferentes industrias. El Consejo Panruso tiene
autoridad para confiscar plantas y
para igualar los recursos económicos de las
diferentes localidades... Si no hubiera sido por las
organizaciones democráticas que existían ya antes de
la revolución, no hay duda de que la revolución Rusa
se habría estancado hace mucho tiempo. 

La organización comercial ordinaria de distribución 
había sido totalmente destrozada. Sólo las sociedades
cooperativas de consumidores conseguían alimentar al
pueblo, y su sistema ha sido adoptado hace tiempo por
los municipios, e incluso por el gobierno. Antes de la
revolución había más de veinte millones de miembros en
sociedades cooperativas en Rusia. Esta es una forma
muy natural para los rusos, por su parecido con la
primitiva cooperación de vida rural de Rusia durante
siglos. En la fábrica Putilov, donde están empleados
más de 40.000 trabajadores, la sociedad cooperativa
alimentó, albergó e incluso visitó a más de 100.000
personas, proveyéndose del vestido en Inglaterra. Es
este el carácter de los rusos el que olvida la gente
que piensa que Rusia no puede tener ningún gobierno
porque no hay fuerza central; y cuya imagen mental de
Rusia es un comité servil en Moscú, dominado por
Lenin, Trotsky, y mantenido por mercenarios de la
Guardia Roja. Más bien es cierto todo lo contrario.
Las organizaciones que he descrito se reproducen en
casi todas las comunidades de Rusia. Y si una parte
considerable de Rusia se opusiera seriamente al
gobierno soviético, los Soviets no durarían ni una
hora. 

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